«El problema estético, mío y de mis tiempos, más urgente es precisamente el de la unidad de una obra poética». Cesare Pavese, El oficio de vivir, Barcelona, Seix Barral, 1996, p. 25.
Jaime Gil de Biedma, «Función de la poesía y función de la crítica, por T. S. Eliot», El pie de la letra. Ensayos 1955-1979, Barcelona, Crítica, 1980, pp. 16-31.
Ibidem, p. 28.
«Conocimiento y comunicación». En Pedro Provencio, op. cit., pp. 98 y 99.
El correlato histórico y el tono conversacional fue también muy utilizado por Alberti durante su exilio en Roma en los años en que la generación del 50 formaba todavía un grupo más o menos homogéneo.
No olvidemos que Joan Ferrater traduce The Wasteland de Eliot.
Juan García Hortelano, «Prólogo», El grupo poético de los años 50, Madrid, Taurus, 1978, p. 22.
Uno siempre puede sentirse tentado a hacer una lectura irónica de este poema. Quizá lo que nos ha llegado del título del poema de Retamar fue un palimpsesto: «Deber y derecho de escribir sobre todo (menos contra la revolución)».
Sobre la influencia de la poesía norteamericana en los poetas coloquiales véase Carmen Alemany Bay, Poética coloquial hispanoamericana, Alicante, Universidad de Alicante, 1997, pp. 59-70. Gil de Biedma, en su artículo titulado «Imagen postrera de Ezra Pound» había señalado su «intervención decisiva en la liquidación de la herencia literaria decimonónica». El pie de la letra, p. 288.
Andrew P. Debicki, Poesía del conocimiento. La generación española de 1956-1971, Madrid, Júcar, 1987.