201
Aurora compara su desventura (fortunas tristes) con un laberinto sin salida (ciego) del que salió gracias al hilo de oro que sería el Duque. El pasaje resulta confuso por la mezcla de dos metáforas: en una, el laberinto sería el del Minotauro, del cual Teseo (aquí, Aurora) salió gracias al hilo que le dio Ariadna (el Duque). En la otra, el Duque es la luz que la ha guiado y amparado (de luz me vistes).
202
El honesto amor es el que se encamina al matrimonio.
203
Federico y Aurora están muy unidos, ya que según Aurora comparten, además de su amor, las mismas lealtades (ley) y una misma libertad (albedrío), es decir, los mismos gustos y objetivos.
204
'No hay otro partido (casamiento) más igual a Fedrico en cualidades personales (prendas) y posición social (estado)'; Aurora se refiere a sí misma, obviando el hecho de que Federico es hijo ilegítimo y ella no. Por su parte, rechaza considerar a nobles (grandes) extranjeros.
205
El matrimonio con Aurora resulta ventajoso para Federico porque lo compensa de la pérdida de su herencia, de manera que lo protegerá de una grave pérdida de posición social y económica, además de mantener su dignidad como noble pese a ser bastardo.
206
en este medio: 'de este modo'.
207
Los juegos conceptuales referidos a Aurora y a la aurora se repiten durante toda la obra. Aquí, Aurora es 'la misma (Aurora) del cielo'.
208
ilustra: 'ilumina'.
209
Aurora aparece (amanece, por ser Aurora) como remedio, al mismo tiempo que ofrece la solución adecuada para la preocupación del Duque (mi sospecha).
210
'Si el empeño (fe) que pones en conseguirlo (lo procuras) se basa en (responde a) tu amor', es decir, el Duque acepta las bodas si Aurora lo propone por amor, además de por todas las razones de conveniencia que ella ha enumerado.