Selecciona una palabra y presiona la tecla d para obtener su definición.
Indice


Abajo

El pueblo quejoso

Intermedio dramático representado por la Compañía de la Señora María Hidalgo en la primera comedia de la temporada de invierno del presente año

Ramón de la Cruz

Emilio Cotarelo y Mori (col.)



PERSONAJES
 

 
AYALA.
GUZMANA.
BASTOS.
GALVÁN.
AUTORA.
MARTÍNEZ.
PEREIRA.
GARCÍA.
ROSA.
GARCESA.
NAVAS.
CORONADO.
AMBROSIO.
CALLEJO.
LÓPEZ.
CABALLERO.
ENRIQUE.
PACA.
MARIANA.




 

Salen cantando y bailando (porque son gente alegre, y porque lo manda la acotación) las señoras GUZMANA, BASTOS, OROZCO y ANTONIA ALCÁZAR, con otros cuatro hombres de la compañía, y acechando detrás AYALA, a medio vestir de moro.

 
 

(Música.)

 
«Supuesto que es Ayala
tan lindo y perillán,
y adonde le encontremos
nos hemos de vengar:
   con el paloteo 5
   lleve un zarandeo
   y escarmentará».
 

(Sale AYALA.)

 
AYALA
¿Qué diantres tiene esta gente
si se va o no se va Ayala?
Niñas, ¿qué salida es esta? 10
GUZMANA
No es salida, que es la entrada
del sainete.
AYALA
No es posible,
que esta es idea ordinaria,
y a mí me dijeron que era
de una idea muy extraña. 15
BASTOS
Pues usted, por su papel,
¿no ha conocido la traza?
AYALA
No, señora; porque yo
sólo allá cuando se acaba
dicen que salgo de moro 20
sin hablar una palabra.
TODAS
¡Raro capricho!
GUZMANA
Aquí dice:
«Papel para la Guzmana,
en el Sainete famoso
del Renegado».
AYALA
¡Caramba!
25
¿Y quién reniega?
GALVÁN
Serás
tú, que ya tienes la cara
a propósito.
AYALA
Pues tú eres
bonito como una plata.
Mas vamos a lo que importa: 30
¿qué papel en esta farsa
te ha señalado el ingenio?
GUZMANA
Tres papeles me señala:
El primero en el Corral,
vestida como en mi casa; 35
el segundo en Mequinez,
con adornos de Sultana;
y el tercero en el Mogol,
con botas fuertes, espada
y rodela.
AYALA
Las salidas
40
son todas extraordinarias.
BASTOS
No lo son menos las mías,
y son cuatro.
AYALA
¡Vaya en gracia!
BASTOS
La primera de abogado,
con peluca y capa larga, 45
en África; la segunda,
de sacristán, en el Asia;
la tercera, de arlequín,
en América; y la cuarta
en Madrid, representando 50
la parte de primer barba.
AYALA
Si en media hora lo has de andar
todo, traerás bellas ganas
de merendar a la vuelta.
Pero, dejando las chanzas, 55
¿qué demonio de sainete
es este?
GUZMANA
Alguna ensalada
de entradas y de salidas,
figuras y mojigangas,
como los más.
 

(Sale AUTORA.)

 
AUTORA
¿Qué ha sido esto?
60
¿Qué novedad hay?, ¿qué causa
de que ustedes al tablado
a conversación se salgan
con tan poco miramiento?
GUZMANA
Con ese recado a Ayala, 65
que ha salido a interrumpirnos.
AYALA
Y con razón muy sobrada,
y estorbaré que prosiga
el sainete, si, en sustancia,
se reduce a que me voy, 70
que me buscan y me hallan;
pues de esta idea se han visto
la décima parte en tablas.
AUTORA
Así es, poco más o menos;
pues se reduce su trama 75
a que te vas, y nosotras,
constantes y disfrazadas,
por todas las cuatro partes
del mundo giramos, hasta
que te hallamos, renegado, 80
en la región otomana;
te quemamos por infiel
las uñas, las otras cantan
una tonadilla nueva,
y aquí el sainete se acaba. 85
AYALA
Pues si ya se acabó, vamos
a la tercera jornada.
AUTORA
Tú parece que hoy no tienes
resolución de hacer nada:
márchate a pasear al Prado 90
y déjanos.
AYALA
No pensara
nunca que en usted cabía
intención tan depravada
AUTORA
¿Pues en qué, quien te desea
las diversiones, te agravia? 95
AYALA
¿Al Prado? Vaya, señora,
que bien se conoce que habla
sin experiencia del aire
malévolo que allí anda.
AUTORA
¿Todos los días?
AYALA
Y todas
100
las noches.
AUTORA
Yo no sé nada.
AYALA
Pues yo sí, que muchas gentes
se han quedado allí pasmadas,
sin otras que tal como hoy
fueron buenas y mañana 105
volvieron cojeando, y otras
que allí se quedaron mancas:
hay mil ejemplares. ¡Dios
nos libre de horas menguadas!
BASTOS
Enfrente de Santa Cruz 110
se dice que está la Casa
de la Conversación, que
aquí sólo el que trabaja
debe hablar.
GUZMANA
Tiene razón
la Bastos. Adentro marcha; 115
y prosígase el sainete,
diciendo las consonancias...
AYALA
No dirán; yo he de hablar solo,
que en mi tiempo y en mis barbas
no se han de volver a hacer 120
obras de tan mala hilaza
que a un tiempo se representen
en el Japón, en Irlanda,
en Siria y Constantinopla.
¡Oh, personas obstinadas 125
de los teatros! Decid,
decid; ¿cómo tenéis cara
para presentaros, donde
hay inteligencia tanta,
con unas obras que están 130
ab utroque condenadas?
¡Oh, sectarios del mal gusto!
¡Oh, gentes alucinadas!
¿De qué os sirve por lo menos
un sermón cada semana, 135
que se predica al asunto?
¿Os parece que allí se habla
de repente, que allí ponen
sólo lo que les da gana,
por su interés o capricho, 140
y que es alguna fantasma
que han inventado el carácter
suspirado que declaman?
Pues no, amigos; no creáis
que lo ponen de su casa, 145
que antes que ellos lo dijeran
lo dijeron en España
Salas, Cascales, Cervantes,
Luzán, y otras bien cortadas
plumas (dejando Molières, 150
y Ricobonis de Francia,
Eurípides y Terencios,
porque no entiendo palabra
de griego, ni de latín),
con una relación larga 155
de autores sobre este tema,
por no parecer machaca.
¡Con grandes autoridades
lo dicen, y es necesaria
la enmienda! Señora Aurora; 160
si hemos de representar dramas
a gusto de estos señores,
ponga usted el manto, y vaya
a buscar poetas, que, atentos
a que sufrimos las cargas 165
de lo que yerran, enmienden
nuestro trabajo y sus faltas.
AUTORA
Hombre, yo he minado el mundo;
los poetas de más fama
he consultado, y me dicen 170
que el pueblo sólo se paga
de bromas y disparates,
y que los conceptos cansan,
porque el pueblo sólo quiere
el bullicio y la algazara. 175
AYALA
Y el pueblo, ¿qué dice a eso?
DOS EN EL PATIO
Que es la proposición falsa.
DOS EN LA GRADA
Que es mentira.
DOS EN LA TERTULIA
Es testimonio.
MARTÍNEZ
Y si ustedes nos aguardan,
a pública ofensa debe 180
ser pública la probanza.
GUZMANA
¡No se ha revuelto mal ajo!
AYALA
Muy buenas tardes, madamas:
adiós, amigos, y ustedes
solos el sainete hagan, 185
y buen provecho, que yo
me voy a pasear.
TODOS
Aguarda.
AUTORA
Después que has alborotado
al pueblo, ¿luego escapas?
AYALA
Usted lo alborotó.
AUTORA
¿Yo?
190
Sólo he hablado una palabra.
AYALA
Para alborotar un reino
una mujer, eso basta.
 

(Sale la señora PEREIRA.)

 
PEREIRA
Dos personas, que parecen
caballeros en la traza, 195
y ninguna es conocida,
ahora de llegar acaban
de parte de la luneta
al vestuario, con la rara
pretensión de que en el teatro 200
han de desmentir su infamia.
AYALA
Muchachos, sacad dos sillas
de toda moda, forradas
de damasco carmesí
dorado a fuego, y que salgan 205
esos señores.
 

(Vase PEREIRA.)

 
UNO
Aquí
están las sillas doradas.
 

(Sale PEREIRA.)

 
PEREIRA
Los aposentos también
envían de diputadas
dos señoras petimetras. 210
AYALA
¿Pues qué hacéis, que no se saca
un canapé, donde estén
sus señorías sentadas?
OTRO
Aquí está el canapé.
AYALA
Vamos
a hacer la ciquiricata. 215
 

(Llegan a las cortinas, y salen por un lado las señoras ROSA y GARCESA, de batas, y por otro GARCÍA y NAVAS, de petimetres, y cogen los cuatro el centro, quedando las señoras a la derecha, y repartidos a los lados los que estaban de pie.)

 
AUTORA
Vengáis muy enhorabuena,
señoras, donde os aguarda
nuestro respeto.
GARCÍA
En los dos
tenéis seguros, madama,
dos apasionados.
AYALA
Yo,
220
en nombre de la comparsa
os doy... no es así, os ofrezco...
tampoco es esto... (¡Mal haya

 (Aparte.) 

el hábito que he tenido
de enamorar a criadas, 225
pues al hablar con señoras
no encuentro con las palabras!)
GUZMANA
¿Tú te turbas?, ¿de qué?
AYALA
Amiga:
en poniéndose la bata
cualquier mujer, me parece 230
mucho cuento y me acobarda.
AUTORA
Señores; ya que se dignan
de honrar tanto nuestras tablas
esta tarde, del motivo
sepamos las circunstancias. 235
GARCÍA
Hablen usías, señoras.
ROSA
No; usías tienen ganada
la mano.
GARCESA
Señora Bastos,
está usted muy bien peinada.
NAVAS
Este es buen asiento, si 240
le dieran por temporada.
ROSA
Siéntense ustedes también.
AUTORA
Obedeced.
AYALA
¿Y quién habla?
ROSA
Hablad, caballeros.
NAVAS
Yo
gasto muy pocas palabras. 245
GARCÍA
Yo, protestando que hablo
en fe de que me lo mandan,
diré que la generosa,
la respetable, la clara
nobleza española, cuya 250
clase tiene destinadas
las lunetas, desde allí
por sí, y aquí en la demanda
con que nos envía, responde
a la indolencia bastarda 255
que atribuye a los oyentes
las culpas de su ignorancia,
que es mentira, y que la bulla,
la trapería y las falsas
ideas, el aparato 260
de papelones de estraza,
la confusión y otras muchas
comunes extravagancias
de nuestros teatros tuvieran
la nobleza desterrada 265
de ellos si tres prodigiosos
motivos no la arrastraran:
El primero, la costumbre,
que con lentitud se arraiga
en la ilusión, y va haciendo 270
ceder a la repugnancia.
El segundo es la viveza,
la travesura, la traza,
los conceptos, los donaires
y locución que se halla 275
en tantas comedias nuestras;
y donde hay escritas tantas,
basta que haya algunas buenas
para no ser todas malas.
¡Ah, españoles! ¿Quien diría 280
que las naciones extrañas
tengan más comedias nuestras
traducidas que en España
tenemos suyas? Señal
la más fuerte de que hallan 285
méritos en ellas; y que
se produzcan en la patria
fantasías tan humildes,
por no decir preocupadas,
que se persuaden a que 290
lo peor es lo de casa;
presumiendo al mismo tiempo
que pueden dar a su fama
más motivo con lo que
o conciben o trasladan 295
contra nosotros, que dieran
si, usando de aquellas altas
doctrinas, que nos prescriben,
redujesen la enseñanza
a prácticos documentos 300
originales, y hallara
la nación dos intereses,
como tener arregladas
comedias y lograr más
sujetos que la ilustraran. 305
A nadie parezca extraño
que, a quien al público habla,
el público le responda;
que para andar la distancia
que hay del decir al hacer, 310
ya que tiene tan trillada
la senda, vayan delante.
Volvamos a lo que estaba:
El tercer motivo que hallo
de concurrir es la gracia 315
de nuestras cómicas.
NAVAS
¡Eso,
eso es lo que a mí me agrada!
Salgan ellas, y mas que
la comedia nunca salga.
AYALA
Es diversión más ligera. 320
Si la vista no me engaña,
a este usía me parece
que le he conocido en Babia.
GARCÍA
El aire con que se prenden
muchas de ustedes y bailan 325
nuestros bailes naturales,
y el gracejo con que cantan
sus tonadillas, imán
es de tan grave eficacia,
que aun muchos que lo murmuran 330
se dejan atraer con gana.
Si sólo malas comedias
aquí se representaran,
fuera ninguno el concurso:
que aunque esté nuestra crianza 335
tan en mantillas, que sólo
hay ocho o diez en España
puestos a andar, con todo eso
creo tengan nuestras almas
el racional ejercicio 340
que las constituye para
preferir lo menos malo
donde nada bueno se halla.
Concluyendo por decir
a los que presumen que andan 345
que ha habido y hay españoles
tan sueltos, que de la vasta
extensión de todo el orbe
literario, con la maña,
y la fatiga, el desvelo, 350
el ánimo y perspicacia,
no han dejado algún lugar
que haya sido de sus plantas
desconocido, sin otros
que la española constancia 355
sólo hubiera descubierto;
siendo cosa averiguada,
que otros no saben andar
un paso si no se agarran.
AYALA
¿Y usía ha de sacudirnos 360
con otra oración tan larga?
NAVAS
Soy poco pájaro yo.
GUZMANA
¡Qué humildad tan cortesana!
AYALA
Por más que usía desmienta
el ser pájaro, la facha 365
es de caballero injerto
en pavo real.
ROSA
Dos palabras
oíd, con que satisface
la parte de las madamas
que asisten a la comedia: 370
la mitad dice que basta,
para concurrir a algunas,
ver que los hombres aplaudan
su mérito, y más se inclinan
a aquellos prudentes dramas 375
donde, unida la sentencia
al donaire, al paso que anda
entre los dientes la risa,
está escociendo la llaga
interior de verse objeto 380
ridículo de las tablas;
que aunque más se disimule,
bien se conoce con cuanta
falsedad nos sonreímos
al mirarnos retratadas; 385
pero en estos casos es
cuando volvemos mañana,
por no confesar, pues dicen:
quien la confiesa la paga.
GARCESA
La otra parte, que es por quien 390
yo tengo de hablar, no gasta
su discurso ni su vista
en si está desempeñada
la idea, ni si el actor
hace el ademán con gracia; 395
su objeto es ver si viene hoy
sirviendo a doña Fulana
don Fulano, o mirar si
trae el cortejo y la bata
de mejor gusto que ayer; 400
observar si hay delicadas
ideas en que gastar
lo que tiene o la regalan;
aprovechar la ocasión,
que suele faltar en casa, 405
para hablar con una amiga;
y retirarse muy vanas
de que de cien caballeros
que adornaron la estacada,
los noventa y nueve llevan 410
su original en el alma;
y aunque vengan otro día
y nadie les diga nada,
se van menos satisfechas,
pero no desengañadas. 415
AYALA
Entre cuantos tribunales
hay de veras y de chanza,
no hay como el de las mujeres,
que no se perdonan nada
unas a otras.
PEREIRA

 (Sale.) 

Un peón
420
de albañil, que se acompaña
de un maestro de obra prima,
de parte del patio clama
por entrar, con advertencia
que hacen cantando la entrada. 425
AUTORA
Que entren cuándo y como gusten.
UNOS
¿Qué asientos se les prepara?
AYALA
Una silla sin respaldo
y un cubo de sacar agua.
 

(Salen CORONADO y AMBROSIO, con la tonadilla siguiente.)

 
A DÚO
Aquí los dos venimos, 430
   representando
nada menos, señores,
   que a todo el patio.
   Oigan, atiendan;
   tengan cuidado; 435
oigan, atiendan, cómo
   nos explicamos.
Como se les obliga
   con lo cantado,
envía su embajada 440
   también cantando.
Oigan, atiendan, etc.
AMBROSIO
Dice el pueblo, señores,
   que es insolencia
decir que por él se hacen 445
   malas comedias;
   y que es manía,
pues él es quien lo traga,
   no quien lo guisa.
CORONADO
Déjate tú de eso; 450
   déjalos hablar;
hagan lo que quieran,
   la gente vendrá
como la Mariana
nos vuelva a cantar 455
El paso del trompetero.
AMBROSIO
El pueblo claro dice
   si le parece
que las obras son malas,
   cuando no vuelve; 460
   de que resulta
dar la mala una entrada,
   la buena muchas.
CORONADO
Déjate tú de eso;
   déjalos hablar; 465
hagan lo que quieran,
   gente acudirá
como la Guzmana
   nos vuelva a cantar
El paso de las Chirimías. 470
AMBROSIO
Aunque sean ensaladas,
   el pueblo quiere
que los sainetes tengan
   cierto sainete;
   no sabe el nombre, 475
pero cuando lo prueba
   bien le conoce.
CORONADO
Déjate tú de eso;
   déjalos hablar;
hagan lo que quieran, 480
   gente acudirá
   como Coronado
   nos vuelva a cantar
Yo pretendo casarme, etc.
A DÚO
   Y así, señores, 485
   y así, madamas,
   ustedes canten,
   ustedes hagan
   buenas comedias,
    buenas tonadas, 490
   que nosotros vendremos
    de buena gana,
   y dará el patio
    con mucha gracia,
   si lo merecen, 495
    muchas palmadas,
   también diciendo
   lo que ahora falta
   en estas seguidillas,
   con que se acaba, 500

 (Seguidillas.) 

Cuando en cualquier comedia
se halla un buen paso,
y quien lo hace le esfuerza,
repite el patio:
   Viva la Paca, 505
   viva García,
   viva la Rosa,
y todos vivan,
y cuando canten
unas cosas de gusto, 510
bien arregladas:
   Viva Mariana,
   viva la Autora,
   viva Guzmana,
   y vivan todas. 515
¡Alto! Al trabajo;
que en el pueblo se tiene
cierto el aplauso.
   ¡Rabie quien rabie
   caiga el que caiga, 520
   la patria viva,
   y viva España!
 

(Siéntanse, y salen por un lado CALLEJO, y por otro PEREIRA.)

 
CALLEJO
Dos sujetos ahora llegan
reprentando las gradas.
AYALA
¿Qué gente?
CALLEJO
Uno parece
525
hombre de forma y de chapa,
como de alguna oficina.
AYALA
Un taburete le saca
a ese, y al otro banquillo,
siendo persona ordinaria. 530
PEREIRA
De parte de los oyentes
vergonzantes...
AUTORA
¡Tente, aguarda!
¿Quiénes son esos señores?
PEREIRA
Aquellos que se agazapan
en la suprema tertulia, 535
y aunque estén en la baranda
juzgan que están descubiertos.
AYALA
¿Será gente de sotana?
PEREIRA
Sí, señor.
AYALA
Pues sáquenles
reverendas sillas anchas 540
de brazos, que aunque estén duras,
es gente que tiene el anca
hecha a prueba de baqueta.
 

(Salen MARTÍNEZ y CABALLERO.)

 
MARTÍNEZ y CABALLERO
¡Alabado sea Dios!
LÓPEZ y ENRIQUE
¡Deo gracias!
MARTÍNEZ
En la grada...
LÓPEZ
En la tertulia...
545
AYALA
La brevedad se os encarga.
CABALLERO
Las gradas, muertas de risa...
GUZMANA
¿Qué? ¿Tienen boca las gradas?
MARTÍNEZ
Yo hablaré.
CABALLERO
Si dije yo
que no soy para embajadas. 550
MARTÍNEZ
Los que a las gradas venimos,
que con mala o buena capa
solemos entender algo,
aunque se sufre o se calla,
al ver que se nos insulta 555
y que a todos se nos trata
como al más ínfimo pueblo,
nos faltó la tolerancia;
y en dos palabras venimos
a defender nuestra causa. 560
Dícese, pues, ¿qué tragedias,
qué comedias arregladas
se nos han dado hasta ahora,
y ha dejado desairada
nuestra atención, para que 565
sobre nosotros recaiga
el atrevido dictado
de bárbaros? Que, glosada
la voz, nos quiere decir:
Gentes donde las humanas 570
leyes son desconocidas;
donde la religión falta;
donde se ignora el manejo
político de las armas;
donde el respeto debido 575
a los fueros no se guarda;
donde no se halla memoria
de los héroes, ni se halla
de las letras y las artes
la voz naturalizada. 580
Y más... ¿Bárbaros nosotros?
¿Bárbaros? ¿Por qué? En sustancia,
porque aunque hemos atendido
a enriquecer a la patria
con las conquistas, a dar 585
a tantas gentes luz clara
de la fe, a que no se cuenten
las series de las tiaras,
los imperios, los concilios
y el blasón de las hazañas 590
sin que entren los españoles
en el número de cuantas
clases y acciones ilustres
la historia en sus libros guarda,
hemos cuidado un poquito 595
menos de que no se hayan
observado en el teatro
tres o cuatro pataratas,
que establecidas son buenas,
pero si no, no hacen falta, 600
y sólo las echa menos
la gente desocupada.
¿Bárbaros por esto sólo?
La cólera se me exalta...
NAVAS
¡Líbranos, Señor, de nuestros 605
enemigos!
AYALA
Sáquenle agua,
que se encoleriza el hombre.
NAVAS
Yo vengo a ver las muchachas;
salgan ellas, y mas que
la comedia nunca salga. 610
CABALLERO
Yo no gusto de comedias;
yo sólo gusto de Ayala.
AYALA
Y la tertulia, ¿qué dice?
LÓPEZ
Que viene, que ve y que calla;
que en puntos de diversión, 615
si es tolerable hacer gala
del ingenio, no lo es
entrar a fuego y espada
en mano a herir la nación
que ha dado suelo y ampara. 620
ENRIQUE
Y añade, porque lo sabe,
que en las naciones más vanas,
si hay dos ingenios peritos,
hay doscientas calabazas.
CALLEJO
¡La cazuela, la cazuela! 625
AYALA
¿De menestra o de chanfaina?
CALLEJO
La del Coliseo, que envía
dos niñas.
AYALA
Sillas de paja
sacad para que se sienten.
 

(Salen las señoras PACA y MARIANA.)

 
PACA
No tiene usted que sacarlas, 630
porque venimos de paso.
MARIANA
Al grano, doña Tomasa.
AYALA
No oiremos sin ver que ustedes
estén bien acomodadas.
PACA
Pues cualquier canapé sufre 635
cuatro asientos; ven, muchacha.
ROSA
Este es mucho atrevimiento,
que no hemos de estar mezcladas.
MARIANA
Dicen que sí; pero si
nos ha dado ahora la gana. 640
PACA
¿Si será la vanidad
porque se han puesto la bata?
Pues, si me enfadan un poco,
en quitándome la saya,
y arrojando la mantilla, 645
quedo ya, mal comparada,
tan señora como ellas.
ROSA
No sean desvergonzadas.
MARIANA
¡Ya, ya están ustedes bien!
¡Qué cosa tan soberana! 650
¡Cierto que es la bata hoy día
vestidura extraordinaria!
Antiayer una mujer
estaba pesando vaca
con manga de ángel.
AYALA
Pregunto:
655
¿Y el marido, qué pesaba?
ROSA
Las de coche, de este modo
venimos más desahogadas.
PACA
¿Y tiene usía cochino?
MARIANA
Déjalo, doña Tomasa: 660
¿no ves que han venido en coche?
Deben de pensar las daifas
que somos las dos algunas
potajeras de la Plaza.
MARTÍNEZ
Eso no, que en la cazuela 665
se suele encontrar guisada
una menestra de todo
lo mejorcito de España.
AYALA
¿Y qué dice la cazuela?
PACA
Dice que hora se acaban 670
estos dimes y diretes
y la tonadilla cantan.
AYALA
Al instante.
GARCÍA
¡Poco a poco,
que la respuesta nos falta!
AYALA
Yo no la doy, que soy lego. 675
GUZMANA
Pues sin ir a Salamanca
cualquiera decidir puede
en las materias más arduas;
porque hay libros que lo dicen
y manos que lo trasladan. 680
TODOS
La Autora que nos responda.
AUTORA
Yo, agradecida y postrada
al pueblo, sólo diré
que, hecha cargo de que varias
son las intenciones con que 685
se frecuentan estas casas,
en la parte que me toca
ofrezco proporcionadas
distracciones para todos:
las tragedias que me traigan 690
se presentarán; lo mismo
las comedias arregladas
a corregir los abusos;
porque de esta suerte no haya
quejosos por nuestra parte, 695
y veamos si el mal estaba
en quien oye las comedias
o en quien las escribe.
AYALA
¡Vaya,
que nuestra Autora es autora
en todas las circunstancias! 700
TODOS
Así quedamos contentos.
AYALA
Pues a cantar la tonada,
muchachas.
MARTÍNEZ
Mientras nosotros,
ofreciendo la constancia
en el trabajo...
TODOS
Pedimos
705
el perdón de nuestras faltas1.



Indice