—231→
Recogido Lautaro en su fuerte, no quiere seguir la vitoria
por entretener a los españoles. Pasa ciertas razones
con él Marco Veaz, por las cuales Pedro de Villagrán
viene a entender el peligroso punto en que estaba, y levantando
su campo se retira. Viene el marqués de Cañete
a la ciudad de Los Reyes en el Perú.
| Virtud difícil y difícil prueba | |||
| es guardar el secreto peligroso, | |||
| que la dificultad bien clara prueba | |||
| cuánto es sano, seguro y provechoso; | |||
| y el poco fruto y mucho mal que lleva | 5 | ||
| el vicio inútil del hablar dañoso: | |||
| ejemplo los de Líbico homicidas, | |||
| y otros que les costó el hablar las vidas. | |||
| Veranse por los ojos y escrituras | |||
| en los presentes tiempos y pasados | 10 | ||
| cruëldades, ruïnas, desventuras, | |||
| infamias, puniciones de pecados, | |||
| grandes yerros en grandes coyunturas, | |||
| pérdidas de personas y de estados: | |||
| todo por no sufrir el indiscreto | 15 | ||
| la peligrosa carga del secreto. | |||
| —232→ | |||
| De los vicios el menos de provecho | |||
| y por donde más daño a veces viene, | |||
| es el no retener el fácil pecho | |||
| el secreto hasta el tiempo que conviene: | 20 | ||
| rompe y deshace al fin todo lo hecho, | |||
| quita la fuerza que la industria tiene, | |||
| guerra, furor, discordia, fuego enciende: | |||
| al propio dueño y al amigo vende. | |||
| Por esto el sabio hijo de Pillano | 25 | ||
| la causa a sus soldados encubría | |||
| de no dejar salir gente a lo llano, | |||
| siguiendo la vitoria de aquel día: | |||
| y el retirado campo castellano, | |||
| seguro a paso largo por la vía, | 30 | ||
| como dije, la furia quebrantada, | |||
| toma de la ciudad la vuelta usada. | |||
| Usar Lautaro desta maña, entiendo | |||
| que fuese para algún sagaz intento, | |||
| el cual, por congeturas, comprehendo | 35 | ||
| ser de gran importancia y fundamento. | |||
| Dejado esto a su tiempo y revolviendo | |||
| a los nuestros, que así del fuerte asiento | |||
| se alejan, a tres leguas otro día | |||
| hicieron alto, asiento y ranchería. | 40 | ||
| Dos días los españoles estuvieron | |||
| haciendo de los bravos aguardando; | |||
| pero jamás los bárbaros vinieron, | |||
| ni gente pareció del otro bando: | |||
| al fin dos de los nuestros se atrevieron | 45 | ||
| a ver el fuerte y cerca de él llegando, | |||
| oyeron una voz alta del muro | |||
| diciéndoles: «Llegaos, que os doy seguro.» | |||
| —233→ | |||
| Al uno por su nombre lo llamaba, | |||
| con el cierto seguro prometido, | 50 | ||
| el cual, dejando al otro, se llegaba | |||
| por conocer quién era el atrevido: | |||
| Llegado el español junto a la cava, | |||
| el de la voz fue luego conocido, | |||
| que era el gallardo hijo de Pillano, | 55 | ||
| tratado dél un tiempo como hermano. | |||
| Estaba de un lustroso peto armado | |||
| con sobrevista de oro guarnecida, | |||
| en una gruesa pica recostado | |||
| por el ferrado regatón asida: | 60 | ||
| el ancho y duro hierro colorado | |||
| y de sangre la media asta teñida; | |||
| puesta de limpio acero una celada | |||
| abierta por mil partes y abollada. | |||
| Llegado el español donde podía | 65 | ||
| hablarle y entenderle claramente, | |||
| el bizarro Lautaro le decía: | |||
| «Marcos, de ti me espanto extrañamente | |||
| y de esa tu ignorante compañía, | |||
| que sin razón y seso, ciegamente | 70 | ||
| penséis así de mi opinión mudarme | |||
| y ser bastantes todos a enojarme. | |||
| »¿Qué intento os mueve o qué furor insano, | |||
| que así queréis tiranizar la tierra? | |||
| ¿No veis que todo agora está en mi mano, | 75 | ||
| el bien vuestro y el mal, la paz, la guerra? | |||
| ¿No veis que el nombre y crédito araucano | |||
| los levantados ánimos atierra? | |||
| ¿Que sólo el son al mundo pone miedo | |||
| y quebranta las fuerzas y el denuedo? | 80 | ||
| —234→ | |||
| »En los pueblos no fuistes poderosos | |||
| de defender las propias posesiones, | |||
| que es cosa que aun los pájaros medrosos | |||
| hacen rostro en su nido a los leones: | |||
| ¿y en los desiertos campos pedregosos | 85 | ||
| pensáis de sustentar los pabellones, | |||
| en tiempo que estáis más amedrentados, | |||
| y más vuestros contrarios animados? | |||
| »Es, a mi parecer, loca osadía | |||
| querer contra nosotros sustentaros, | 90 | ||
| pues ni por arte, maña ni otra vía | |||
| podéis en nuestro daño aprovecharos: | |||
| si lo queréis llevar por valentía, | |||
| baste el presente estrago a escarmentaros; | |||
| que fresca sangre aún vierten las heridas, | 95 | ||
| y della aquí las yerbas veo teñidas. | |||
| »Pues dejar yo jamás de perseguiros, | |||
| según que lo juré, será excusado; | |||
| hasta dentro de España he de seguiros, | |||
| que así lo he prometido al gran senado; | 100 | ||
| mas si queréis en tiempo reduciros, | |||
| haciendo lo que aquí os será mandado, | |||
| saldré de la promesa y juramento, | |||
| y vosotros saldréis de perdimiento. | |||
| »Treinta mujeres vírgines apuestas | 105 | ||
| por tal concierto habéis de dar cada año, | |||
| blancas, rubias, hermosas, bien dispuestas, | |||
| de quince años a veinte, sin engaño: | |||
| Han de ser españolas; y tras éstas, | |||
| treinta capas de verde y fino paño, | 110 | ||
| y otras treinta de púrpura, tejidas | |||
| con fino hilo de oro guarnecidas: | |||
| —235→ | |||
| »También doce caballos poderosos | |||
| nuevos y ricamente enjaezados, | |||
| domésticos, ligeros y furiosos, | 115 | ||
| debajo de la rienda concertados: | |||
| y seis diestros lebreles animosos | |||
| en la caza me habéis de dar cebados: | |||
| este solo tributo estorbaría | |||
| lo que estorbar el mundo no podría.» | 120 | ||
| Atento el castellano le escuchaba, | |||
| estando de la plática gustoso; | |||
| mas cuando a estas razones allegaba | |||
| no pudo aquí tener ya más reposo: | |||
| así impaciente al bárbaro atajaba, | 125 | ||
| diciéndole: «No estés tan orgulloso, | |||
| que las parias que pides, ¡oh Lautaro! | |||
| te costarán, si esperas, presto caro. | |||
| »En pago de tu loco atrevimiento | |||
| te darán españoles por tributo | 130 | ||
| cruda muerte, con áspero tormento, | |||
| y Arauco cubrirán de eterno luto.» | |||
| Lautaro dijo: «Es eso hablar al viento; | |||
| sobre ello, Marcos, más yo no disputo; | |||
| las armas, no la lengua, han de tratarlo | 135 | ||
| y la fuerza y valor determinarlo. | |||
| »Libre puedes decir lo que quisieres, | |||
| como aquel que seguro le está dado; | |||
| que tú después harás lo que pudieres, | |||
| y yo podré hacer lo que he jurado: | 140 | ||
| tratemos de otras cosas de placeres, | |||
| quede para su tiempo comenzado; | |||
| y quiérote mostrar, pues tiempo hallo, | |||
| una lucida escuadra de caballo. | |||
| —236→ | |||
| »Que, para que no andéis tan al seguro, | 145 | ||
| acuerdo de tener también caballos, | |||
| y de imponer mis súbditos procuro | |||
| a saberlos tratar y gobernallos.» | |||
| Esto dijo Lautaro y desde el muro | |||
| a seis dispuestos mozos sus vasallos | 150 | ||
| mandó que en seis caballos cabalgasen, | |||
| y por delante dél los paseasen. | |||
| Por las dos puentes, a la vez caladas, | |||
| salieron a caballo seis chilcanos, | |||
| pintadas y anchas dargas embrazadas, | 155 | ||
| gruesas lanzas terciadas en las manos; | |||
| vestidas fuertes cotas, y tocadas | |||
| las cabezas al modo de africanos, | |||
| mantos por las caderas derribados, | |||
| los brazos hasta el codo arremangados: | 160 | ||
| y con airosa muestra, por delante | |||
| del atento español dos vueltas dieron; | |||
| pero ni de su puesto y buen semblante, | |||
| punto que se notase le movieron: | |||
| antes con muestra y ánimo arrogante, | 165 | ||
| en alta voz, que todos lo entendieron, | |||
| (que el muro estaba ya lleno de gente), | |||
| habló así con Lautaro libremente. | |||
| «En vano, ¡oh capitán! cierto trabaja | |||
| quien pretende con fieros espantarme; | 170 | ||
| no estimo lo que ves en una paja, | |||
| ni alardes pueden punto amedrentarme: | |||
| y por mostrar si temo la ventaja, | |||
| yo solo con los seis quiero probarme, | |||
| do verás que a seis mil seré bastante: | 175 | ||
| vengan luego a la prueba aquí delante.» | |||
| —237→ | |||
| Lautaro respondió: «Marcos, si mueres | |||
| tanto por nos mostrar tu fuerza y brío, | |||
| el mínimo que de ellos escogieres | |||
| a pie vendrá contigo en desafío | 180 | ||
| del modo y la manera que quisieres: | |||
| elige armas y campo a tu albedrío, | |||
| ora con ellas, ora desarmados, | |||
| a puños, coces, uñas y a bocados.» | |||
| El español le dijo: «Yo te digo | 185 | ||
| que mi honor en tal caso no consiente | |||
| darles uno por uno su castigo, | |||
| porque jamás se diga entre la gente | |||
| que cuerpo a cuerpo bárbaro conmigo | |||
| en campo osase entrar singularmente: | 190 | ||
| por tanto, si no quieres lo que pido, | |||
| no quiero yo aceptar otro partido.» | |||
| No vinieron en esto a concertarse: | |||
| después por otras cosas discurrieron; | |||
| pero, llegado el tiempo de apartarse, | 195 | ||
| del bárbaro los dos se despidieron. | |||
| Vueltos a su camino, oyen llamarse, | |||
| y a la voz conocida revolvieron, | |||
| que era el mesmo Lautaro quien llamaba, | |||
| diciendo: «Una razón se me olvidaba. | 200 | ||
| »Tengo mi gente triste y afligida, | |||
| con gran necesidad de bastimento, | |||
| que me falta del todo la comida | |||
| por orden mala y poco regimiento: | |||
| pues la tenéis de sobra recogida, | 205 | ||
| haced un liberal repartimiento | |||
| proveyéndonos della, que a mi cuenta | |||
| más la gloria y honor vuestro acrecienta: | |||
| —238→ | |||
| »Que en el ínclito Estado es uso antiguo, | |||
| y entre buenos soldados ley guardada, | 210 | ||
| alimentar la fuerza al enemigo | |||
| para sólo oprimirle por la espada: | |||
| Estad, Marcos, atento a lo que digo, | |||
| y entended que será cosa loada, | |||
| que digan que las fuerzas sojuzgastes | 215 | ||
| que para mayor triunfo alimentastes. | |||
| »Que se llame vitoria yo lo dudo | |||
| cuando el contrario a tal extremo viene, | |||
| que, en aquello que nunca el valor pudo, | |||
| la hambre miserable poder tiene, | 220 | ||
| y al fuerte brazo indómito y membrudo | |||
| lo debilita, doma y lo detiene, | |||
| y así por bajo modo y estrecheza, | |||
| viene a parecer fuerte la flaqueza.» | |||
| Era, Señor, su intento que pensase | 225 | ||
| ser la necesidad, fingida, cierta, | |||
| para que nuestra gente se animase, | |||
| de industria abriendo aquella falsa puerta; | |||
| y con esto inducirla a que esperase, | |||
| teniendo así su astucia más cubierta, | 230 | ||
| hasta que el fin llegase deseado | |||
| del cauteloso engaño fabricado. | |||
| Marcos, de las palabras conmovido, | |||
| le dice: «Yo prometo de intentallo | |||
| por sólo esas razones que has movido, | 235 | ||
| y hacer todo el poder en procurallo.» | |||
| Habiéndose con esto despedido, | |||
| revolviendo las riendas al caballo, | |||
| él y su compañero caminaron | |||
| hasta que al español campo llegaron. | 240 | ||
| —239→ | |||
| De todo al punto Villagrá informado | |||
| cuanto a Marcos, Lautaro dicho había, | |||
| sospechoso, confuso y admirado | |||
| de ver que bastimentos le pedía: | |||
| era sagaz, celoso y recatado, | 245 | ||
| revolviendo la presta fantasía, | |||
| los secretos designios comprehende, | |||
| y el peligroso estado y trance entiende; | |||
| y en el presto remedio resoluto, | |||
| cuando el mundo se muestra más escuro, | 250 | ||
| sin tocar trompa, del peligro instruto, | |||
| toma el camino a la ciudad seguro, | |||
| maravillado del ardid astuto; | |||
| pero de nuestra gente ahora no curo, | |||
| que quiero antes decir el modo extraño | 255 | ||
| de la ingeniosa astucia y nuevo engaño. | |||
| Aún no era bien la nueva luz llegada, | |||
| cuando luego los bárbaros supieron | |||
| la súbita partida y retirada, | |||
| que no con poca muestra lo sintieron, | 260 | ||
| viendo claro que al fin de la jornada | |||
| por un espacio breve no pudieron | |||
| hacer en los cristianos tal matanza | |||
| que nadie dellos más tomara lanza. | |||
| Que aquel sitio cercado de montaña, | 265 | ||
| que es en un bajo y recogido llano, | |||
| de acequias copiosísimas se baña | |||
| por zanjas con industria hechas a mano: | |||
| Rotas al nacimiento, la campaña | |||
| se hace en breve un lago y gran pantano; | 270 | ||
| la tierra es honda, floja, anegadiza, | |||
| hueca, falsa, esponjada y movediza. | |||
| —240→ | |||
| Quedaran, si las zanjas se rompieran, | |||
| en agua aquellos campos empapados; | |||
| moverse los caballos no pudieran | 275 | ||
| en pegajosos lodos atascados, | |||
| adonde, si aguardaran, los cogieran | |||
| como en liga a los pájaros cebados: | |||
| que ya Lautaro, con despacho presto, | |||
| había en ejecución el ardid puesto. | 280 | ||
| Triste por la partida y con despecho | |||
| la fuerza desampara el mismo día, | |||
| y el camino de Arauco más derecho, | |||
| marcha con su escuadrón de infantería: | |||
| Revuelve y traza en el cuidoso pecho | 285 | ||
| diversas cosas, y en ninguna había | |||
| el consuelo y disculpa que buscaba, | |||
| y entre sí razonando sospiraba, | |||
| diciendo: «¿Qué color puede bastarme | |||
| para ser de esta culpa reservado? | 290 | ||
| ¿No pretendí yo mucho de encargarme | |||
| de cosa que me deja bien cargado? | |||
| ¿De quién sino de mí puedo quejarme, | |||
| pues todo por mi mano se ha guiado? | |||
| ¿Soy yo quien prometió en un año solo | 295 | ||
| de conquistar del uno al otro polo? | |||
| »Mientras que yo con tan lucida gente | |||
| ver el muro español aún no he podido, | |||
| la luna ya tres veces frente a frente | |||
| ha visto nuestro campo mal regido: | 300 | ||
| y el carro de Faetón resplandeciente | |||
| del Escorpio al Acuario ha discurrido; | |||
| y al fin damos la vuelta maltratados | |||
| con pérdida de más de cien soldados. | |||
| —241→ | |||
| »Si con morir tuviese confianza | 305 | ||
| que una vergüenza tal se colorase, | |||
| haría a mi inútil brazo que esta lanza | |||
| el débil corazón me atravesase; | |||
| pero daría de mí mayor venganza | |||
| y gloria al enemigo, si pensase | 310 | ||
| que temí más su brazo poderoso | |||
| que el flaco mío cobarde y temeroso; | |||
| »yo juro al infernal poder eterno, | |||
| si la muerte en un año no me atierra, | |||
| de echar de Chile el español gobierno, | 315 | ||
| y de sangre empapar toda la tierra: | |||
| ni mudanza, calor, ni crudo invierno | |||
| podrán romper el hilo de la guerra, | |||
| y dentro del profundo reino escuro | |||
| no se verá español de mí seguro.» | 320 | ||
| Hizo también solemne juramento | |||
| de no volver jamás al nido caro, | |||
| ni del agua, del sol, sereno y viento | |||
| ponerse a la defensa ni al reparo: | |||
| ni de tratar en cosas de contento | 325 | ||
| hasta que el mundo entienda de Lautaro | |||
| que cosa no emprendió dificultosa | |||
| sin darla, con valor, salida honrosa. | |||
| En esto le parece que aflojaba | |||
| la cuerda del dolor, que a veces tanto | 330 | ||
| con grave y dura afrenta le apretaba | |||
| que de perder el seso estuvo a canto: | |||
| así el feroz Lautaro caminaba, | |||
| y al fin de tres jornadas entretanto | |||
| que esperado tiempo se avecina, | 335 | ||
| se aloja en una vega a la marina; | |||
| —242→ | |||
| junto adonde con recio movimiento | |||
| baja de un monte Itata caudaloso, | |||
| atravesando aquel umbroso asiento | |||
| con sesgo curso, grave y espacioso: | 340 | ||
| los árboles provocan a contento, | |||
| el viento sopla allí más amoroso, | |||
| burlando con las tiernas florecillas, | |||
| rojas, azules, blancas y amarillas. | |||
| Siete leguas de Penco justamente | 345 | ||
| es esta deleitosa y fértil tierra, | |||
| abundante, capaz y suficiente | |||
| para poder sufrir gente de guerra: | |||
| Tiene cerca a la banda del Oriente | |||
| la grande cordillera y alta sierra, | 350 | ||
| de donde el raudo Itata apresurado | |||
| baja a dar su tributo al mar salado. | |||
| Fue un tiempo de españoles; pero había | |||
| la prometida fe ya quebrantado, | |||
| viendo que la fortuna parecía | 355 | ||
| declarada de parte del Estado; | |||
| el cual veinte y dos leguas contenía, | |||
| éste era su distrito señalado; | |||
| pero tan grande crédito alcanzaba | |||
| que toda la nación le respetaba. | 360 | ||
| Los españoles ánimos briosos | |||
| éste los puso humildes por el suelo; | |||
| éste los bajos, tristes y medrosos | |||
| hace que se levanten contra el cielo, | |||
| y los extraños pueblos poderosos | 365 | ||
| de miedo de éste viven con recelo; | |||
| los remotos, vecinos y extranjeros | |||
| se rinden y someten a sus fueros. | |||
| —243→ | |||
| Pues la flor del Estado deseando | |||
| estaba al tardo tiempo en esta vega, | 370 | ||
| tardo para quien gusto está esperando; | |||
| que al que no espera bien, bien presto llega: | |||
| pero, el tiempo y sazón apresurando, | |||
| a sus valientes bárbaros congrega, | |||
| y antes que se metiesen en la vía, | 375 | ||
| estas breves razones les decía. | |||
| «Amigos, si entendiese que el deseo | |||
| de combatir, sin otro miramiento, | |||
| y la fogosa gana, que en vos veo, | |||
| fuese de la vitoria el fundamento, | 380 | ||
| hágoos saber de mí que cierto creo | |||
| estar en vuestra mano el vencimiento: | |||
| y un paso atrás volver no me hiciera, | |||
| si el mundo sobre mí todo viniera. | |||
| »Mas no es sólo con ánimo adquirida | 385 | ||
| una cosa difícil y pesada: | |||
| ¿qué aprovecha el esfuerzo sin medida, | |||
| si tenemos la fuerza limitada? | |||
| Mas ésta, aunque con límite, regida | |||
| por industrioso ingenio y gobernada, | 390 | ||
| de duras y de muy dificultosas | |||
| hace llanas y fáciles las cosas. | |||
| »¿Cuántos vemos el crédito perdido | |||
| en afrentoso y mísero destierro | |||
| por sólo haber sin término ofrecido | 395 | ||
| el pecho osado al enemigo hierro? | |||
| Que no es valor, mas antes es tenido | |||
| por loco, temerario y torpe yerro; | |||
| valor es ser al orden obediente, | |||
| y locura sin orden ser valiente. | 400 | ||
| —244→ | |||
| »Como en este negocio y gran jornada | |||
| con tanto esfuerzo así nos destruimos, | |||
| fue porque no miramos jamás nada | |||
| sino al ciego apetito a quién seguimos: | |||
| que a no perder, por furia anticipada, | 405 | ||
| el tiempo y coyuntura que tuvimos, | |||
| no quedara español ni cosa alguna | |||
| a la disposición de la fortuna. | |||
| »Si al entrar de la fuerza reportados | |||
| allí algún sufrimiento se tuviera, | 410 | ||
| fueran vuestros esfuerzos celebrados, | |||
| pues ningún enemigo se nos fuera: | |||
| en la ciudad estaban descuidados: | |||
| con la gente que andaba por de fuera | |||
| hiciéramos un hecho y una suerte | 415 | ||
| que no la consumieran tiempo y muerte. | |||
| »Pero quiero poneros advertencia | |||
| que habéis por la razón de gobernaros, | |||
| haciendo al movimiento resistencia | |||
| hasta que la sazón venga a llamaros: | 420 | ||
| y no salirme un punto de obediencia, | |||
| ni a lo que no os mandare adelantaros; | |||
| que en el inobediente y atrevido | |||
| haré ejemplar castigo nunca oído. | |||
| »Y, pues volvemos ya donde se muestra | 425 | ||
| nuestro poco valor, por mal regidos, | |||
| en fe que habéis de ser, alzo la diestra, | |||
| en el primer honor restituidos, | |||
| o el campo regará la sangre nuestra, | |||
| y habemos de quedar en él tendidos | 430 | ||
| por pasto de las brutas bestias fieras, | |||
| y de las sucias aves carniceras.» | |||
| —245→ | |||
| Con esto fue la plática acabada | |||
| y la trompeta a levantar tocando, | |||
| dieron nuevo principio a su jornada, | 435 | ||
| con la usada presteza caminando: | |||
| yendo así, al descubrir de una ensenada, | |||
| por Mataquito a la derecha entrando, | |||
| un bárbaro encontraron por la vía, | |||
| que del pueblo les dijo que venía. | 440 | ||
| Éste les afirmó con juramento | |||
| que en Mapochó se sabe su venida, | |||
| ora les dio la nueva della el viento, | |||
| ora de espías solícitas sabida: | |||
| también que de copioso bastimento | 445 | ||
| estaba la ciudad ya prevenida, | |||
| con defensas, reparos, provisiones, | |||
| pertrechos, aparatos, municiones. | |||
| Certificado bien Lautaro desto, | |||
| muda el primer intento que traía, | 450 | ||
| viendo ser temerario presupuesto | |||
| seguirle con tan poca compañía: | |||
| piensa juntar más gentes, y de presto | |||
| un fuerte asiento, que en el valle había, | |||
| con ingenio y cuidado diligente | 455 | ||
| comienza a reforzarle nuevamente. | |||
| Con la priesa que dio, dentro metido, | |||
| y ser dispuesto el sitio y reparado, | |||
| fue en breve aquel lugar fortalecido, | |||
| de foso y fuerte muro rodeado: | 460 | ||
| Gente a la fama desto había acudido, | |||
| codiciosa del robo deseado: | |||
| forzoso me es pasar de aquí corriendo | |||
| que siento en nuestro pueblo un gran estruendo. | |||
| —246→ | |||
| Sábese en la ciudad por cosa cierta | 465 | ||
| que a toda furia el hijo de Pillano, | |||
| guiando un escuadrón de gente experta, | |||
| viene sobre ella con armada mano: | |||
| el súbito temor puso en alerta | |||
| y confusión al pueblo castellano; | 470 | ||
| mas la sangre, que el miedo helado había, | |||
| de un ardiente coraje se encendía. | |||
| A las armas acuden los briosos, | |||
| y aquellos que los años agravaban, | |||
| con industrias y avisos provechosos | 475 | ||
| la tierra y partes flacas reparaban: | |||
| tras estos, treinta mozos animosos | |||
| y un astuto caudillo se aprestaban, | |||
| que con algunos bárbaros amigos | |||
| fuesen a descubrir los enemigos. | 480 | ||
| Villagrá a la sazón no residía | |||
| en el pueblo español alborotado, | |||
| que para la Imperial partido había | |||
| por camino de Arauco desviado: | |||
| mas ya con nueva gente revolvía, | 485 | ||
| y junto de do el bárbaro cercado | |||
| de gruesos troncos y fagina estaba, | |||
| sin saberlo una noche se alojaba. | |||
| Cuando la alegre y fresca aurora vino, | |||
| y él la nueva jornada comenzaba, | 490 | ||
| al calar de una loma, en el camino | |||
| un comarcano bárbaro encontraba, | |||
| el cual le dio la nueva del vecino | |||
| campo y razón de cuanto en él pasaba; | |||
| que todo bien el mozo lo sabía, | 495 | ||
| como aquel que a robar de allá venía. | |||
| —247→ | |||
| Entendió el español del indio cuanto | |||
| el bárbaro enemigo determina, | |||
| y cómo allega gentes, entretanto | |||
| que el oportuno tiempo se avecina: | 500 | ||
| no puso a los cautenes esto espanto, | |||
| y más cuando supieron que vecina | |||
| venía también la gente nuestra armada, | |||
| que dellos aún no estaba una jornada. | |||
| Villagrán le pregunta si podría | 505 | ||
| ganar al araucano la albarrada: | |||
| sonriéndose el indio respondía | |||
| ser cosa de intentar bien excusada, | |||
| por el reparo y sitio que tenía, | |||
| y estar por las espaldas abrigada | 510 | ||
| de una tajada y peñascosa sierra, | |||
| que por aquella parte el fuerte cierra. | |||
| Díjole Villagrán: «Yo determino | |||
| por esa relación tuya guiarme, | |||
| y abrir por la montaña alta el camino, | 515 | ||
| que quiero a cualquier cosa aventurarme; | |||
| y si donde está el campo lautarino | |||
| en una noche puedes tú llevarme, | |||
| del trabajo serás gratificado | |||
| y al fuego, si me mientes, entregado.» | 520 | ||
| Sin temor dice el bárbaro: «Yo juro | |||
| en menos de una noche de llevarte | |||
| por difícil camino, aunque seguro; | |||
| desta palabra puedes confiarte: | |||
| de Lautaro después no te aseguro, | 525 | ||
| ni tu gente y amigos serán parte | |||
| a que, si vais allá, no os coja a todos | |||
| y os dé civiles muertes de mil modos.» | |||
| —248→ | |||
| No le movió el temor que le ponía | |||
| a Villagrán el bárbaro guerrero | 530 | ||
| que, visto cuán sin miedo se ofrecía, | |||
| le pareció de trato verdadero; | |||
| y a la gente del pueblo, que venía, | |||
| despacha un diligente mensajero, | |||
| para que con la priesa conveniente | 535 | ||
| con él venga a juntarse brevemente. | |||
| Pues otro día allí juntos, se dejaron | |||
| ir por do quiso el bárbaro guiallos, | |||
| y en la cerrada noche no cesaron | |||
| de afligir con espuelas los caballos. | 540 | ||
| Después se contará lo que pasaron, | |||
| que cumple por agora aquí dejallos | |||
| por decir la venida en esta tierra | |||
| de quien dio nuevas fuerzas a la guerra. | |||
| Hasta aquí lo que en suma he referido | 545 | ||
| yo no estuve, Señor, presente a ello, | |||
| y así, de sospechoso, no he querido | |||
| de parciales intérpretes sabello; | |||
| de ambas las mismas partes lo he aprendido, | |||
| y pongo justamente sólo aquello | 550 | ||
| en que todos concuerdan y confieren, | |||
| y en lo que en general menos difieren. | |||
| Pues que, en autoridad de lo que digo, | |||
| vemos que hay tanta sangre derramada, | |||
| prosiguiendo adelante, yo me obligo, | 555 | ||
| que irá la historia más autorizada; | |||
| podré ya discurrir como testigo, | |||
| que fui presente a toda la jornada, | |||
| sin cegarme pasión, de la cual huyo, | |||
| ni quitar a ninguno lo que es suyo. | 560 | ||
| —249→ | |||
| Pisada en esta tierra no han pisado | |||
| que no haya por mis pies sido medida; | |||
| golpe ni cuchillada no se ha dado, | |||
| que no diga de quién es la herida; | |||
| de las pocas que di estoy disculpado, | 565 | ||
| pues tanto por mirar embebecida | |||
| truje la mente en esto y ocupada, | |||
| que se olvidaba el brazo de la espada. | |||
| Si causa me incitó a que yo escribiese | |||
| con mi pobre talento y torpe pluma, | 570 | ||
| fue que tanto valor no pereciese, | |||
| ni el tiempo injustamente lo consuma: | |||
| que el mostrarme yo sabio me moviese, | |||
| ninguno que lo fuere lo presuma; | |||
| que, cierto, bien entiendo mi pobreza, | 575 | ||
| y de las flacas sienes la estrecheza. | |||
| De mi poco caudal bastante indicio | |||
| y testimonio aquí patente queda; | |||
| va la verdad desnuda de artificio, | |||
| para que más segura pasar pueda; | 580 | ||
| pero, si fuera desto lleva vicio, | |||
| pido que por merced se me conceda | |||
| se mire en esta parte el buen intento, | |||
| que es sólo de acertar y dar contento. | |||
| Que aunque la barba el rostro no ha ocupado, | 585 | ||
| y la pluma a escrebir tanto se atreve | |||
| que de crédito estoy necesitado, | |||
| pues tan poco a mis años se le debe; | |||
| espero que será, Señor, mirado | |||
| el celo justo y causa que me mueve: | 590 | ||
| y esto y la voluntad se tome en cuenta | |||
| para que algún error se me consienta. | |||
| —250→ | |||
| Quiero dejar a Arauco por un rato; | |||
| que para mi discurso es importante | |||
| lo que forzado aquí del Perú trato, | 595 | ||
| aunque de su comarca es bien distante: | |||
| y para que se entienda más barato, | |||
| y con facilidad lo de adelante, | |||
| si Lautaro me deja, diré en breve | |||
| la gente que en su daño ahora se mueve. | 600 | ||
| El marqués de Cañete era llegado, | |||
| a la ciudad insigne de Los Reyes, | |||
| de Carlos Quinto Máximo enviado | |||
| a la guarda y reparo de sus leyes: | |||
| éste fue por sus partes señalado | 605 | ||
| para virey de donde dos vireyes | |||
| por los rebeldes brazos atrevidos | |||
| habían sido a la muerte conducidos. | |||
| Oliendo el virey nuevo las pasiones | |||
| y maldades por uso introducidas, | 610 | ||
| el ánimo dispuesto a alteraciones, | |||
| en leal apariencia entretegidas; | |||
| los agravios, insultos y traiciones, | |||
| con tanta desvergüenza cometidas; | |||
| viendo, que aun el tirano no hedía, | 615 | ||
| que, aunque muerto, de fresco se bullía; | |||
| entró como sagaz y receloso, | |||
| no mostrando el cuchillo y duro hierro, | |||
| que fuera en aquel tiempo peligroso, | |||
| y dar con hierro en un notable yerro: | 620 | ||
| mostrándose benigno y amoroso, | |||
| trayéndoles la mano por el cerro, | |||
| hasta tomar el paso a la malicia, | |||
| y dar más fuerza y mano a la justicia. | |||
| —251→ | |||
| En tanto que las cosas disponía, | 625 | ||
| para limpiar del todo las maldades, | |||
| quitando las justicias, las ponía | |||
| de su mano por todas las ciudades; | |||
| éstas eran personas que entendía | |||
| haber en ellas justas calidades, | 630 | ||
| de Dios, del Rey, del mundo temerosas, | |||
| en semejantes cargos provechosas. | |||
| Entretenía la gente y sustentaba | |||
| con son de un general repartimiento, | |||
| y el más culpado más premio esperaba, | 635 | ||
| fundado en el pasado regimiento. | |||
| El marqués entretanto se informaba, | |||
| llevando deste error diverso intento, | |||
| que no sólo dio pena a los culpados; | |||
| mas renovó los yerros perdonados; | 640 | ||
| pues cuando con el tiempo ya pensaron | |||
| que estaban sus insultos encubiertos, | |||
| en público pregón se renovaron, | |||
| y fueron con castigo descubiertos: | |||
| que casi en los más pueblos que pecaron | 645 | ||
| amanecieron en un tiempo muertos | |||
| aquellos que con más poder y mano | |||
| habían seguido el bando del tirano. | |||
| No condeno, Señor, los que murieron, | |||
| pues fueron perdonados y admitidos, | 650 | ||
| cuando a vuestro servicio en sazón fueron | |||
| y en importante tiempo reducidos, | |||
| quedando los errores que tuvieron | |||
| a vuestra gran clemencia remitidos, | |||
| de vos sólo, Señor, es el juzgarlos, | 655 | ||
| y el poderlos salvar o condenarlos. | |||
| —252→ | |||
| Dar mi decreto en esto yo no puedo, | |||
| que siempre en casos de honra lo rehúso: | |||
| sólo digo el terror y extraño miedo | |||
| que en la gente soberbia el marqués puso | 660 | ||
| con el castigo, a la sazón acedo, | |||
| dejando el reino atónito y confuso, | |||
| del temerario hecho tan dudoso, | |||
| que aun era imaginarlo peligroso. | |||
| A quien hallaba culpa conocida, | 665 | ||
| del Perú le destierra en penitencia, | |||
| que es entre ellos la afrenta más sentida | |||
| y que más examina la paciencia: | |||
| el justo de ejemplar y llana vida, | |||
| temeroso escudriña la conciencia, | 670 | ||
| viendo el rigor de la justicia airada, | |||
| que ya desenvainado había la espada. | |||
| Y algunos capitanes y soldados, | |||
| que con lustre sirvieron en la guerra | |||
| y esperaban de ser gratificados, | 675 | ||
| conforme a los humores de la tierra, | |||
| recelando tenerlos agraviados, | |||
| del reino en son de presos los destierra, | |||
| remitiendo las pagas a la mano | |||
| de rey tan poderoso y soberano. | 680 | ||
| Esto puso suspensa más la gente; | |||
| la causa del destierro no sabiendo, | |||
| no entiende si es injusta o justamente; | |||
| sólo sabe callar y estar tremiendo: | |||
| teme la furia y el rigor presente | 685 | ||
| y a inquirir la razón no se atreviendo, | |||
| tiende a cualquier rumor atento oído; | |||
| mas no puede sentir más del ruïdo. | |||
| —253→ | |||
| Temor, silencio y confusión andaba, | |||
| atónita la gente discurría, | 690 | ||
| nadie la oculta causa preguntaba, | |||
| que aun preguntar error le parecía: | |||
| por saber, uno a otro se miraba, | |||
| y el más sabio los hombros encogía, | |||
| temiendo el golpe del furor presente, | 695 | ||
| movido al parecer por accidente. | |||
| Fue hecho tan sagaz, grande y osado, | |||
| que pocos con razón le van delante, | |||
| asaz en estos tiempos celebrado, | |||
| y a los ánimos sueltos importante; | 700 | ||
| por él quedó el Perú atemorizado, | |||
| temerario, rebelde y arrogante, | |||
| y a la justicia el paso más seguro, | |||
| con mayor esperanza en lo futuro. | |||
| Así enfrenó el Perú con un bocado, | 705 | ||
| que no le romperá jamás la rienda, | |||
| haciendo al ambicioso y alterado | |||
| contentarse con sola su hacienda; | |||
| y el bullicio y deseo desordenado, | |||
| le redujo a quietud y nueva emienda: | 710 | ||
| que poco lo mal puesto permanece, | |||
| como por la experiencia al fin parece. | |||
| Quien antes no pensaba estar contento | |||
| con veinte o treinta mil pesos de renta, | |||
| enfrena de tal suerte el pensamiento | 715 | ||
| que sólo con la vida se contenta: | |||
| después hizo el marqués repartimiento | |||
| entre los beneméritos de cuenta, | |||
| para esforzar los ánimos caídos | |||
| y dar mayor tormento a los perdidos. | 720 | ||
| —254→ | |||
| Con ejemplos así y acaecimientos, | |||
| ¿cómo vemos que tantos van errados, | |||
| que sobre arena y frágiles cimientos | |||
| fabrican edificios levantados? | |||
| Bien se muestran sus flacos fundamentos; | 725 | ||
| pues por tierra tan presto derribados | |||
| con afrentoso nombre y voz los vemos, | |||
| huyendo su infición cuanto podemos. | |||
| ¡Oh vano error! ¡oh necio desconcierto, | |||
| del torpe que con ánimo ignorante | 730 | ||
| no mira en el peligro y paso incierto | |||
| las pisadas de aquel que va delante, | |||
| teniendo, a costa ajena, ejemplo cierto, | |||
| que el brazo del amigo más constante | |||
| ha de esparcir su sangre en su disculpa, | 735 | ||
| lavando allí la espada de la culpa! | |||
| Quiero que esté algún tiempo falsamente | |||
| sobre traidores hombros sostenido, | |||
| que el viento que se mueva de repente | |||
| le aflige, altera y turba aquel ruïdo: | 740 | ||
| pues que cuando la voz del rey se siente, | |||
| no hay son tan duro y áspero al oído; | |||
| que tiene sólo el nombre fuerza tanta | |||
| que los huesos le oprime y le quebranta: | |||
| que le asome fortuna algún contento, | 745 | ||
| ¡con cuántos sinsabores va mezclado! | |||
| aquel recelo, aquel desabrimiento, | |||
| aquel triste vivir tan recatado: | |||
| traga el duro morir cada momento, | |||
| témese del que está más confiado: | 750 | ||
| que la vida antes libre y amparada | |||
| está sujeta ya a cualquiera espada. | |||
| —255→ | |||
| Negando al rey la deuda y obediencia, | |||
| se somete al más mínimo soldado, | |||
| poniendo en contentarle diligencia, | 755 | ||
| con gran miedo y solícito cuidado; | |||
| y aquellos más amigos en presencia, | |||
| las lanzas le enderezan al costado, | |||
| y sobre la cabeza aparejadas | |||
| le están amenazando mil espadas. | 760 | ||
| Cualquier rumor, cualquiera voz le espanta, | |||
| cualquier secreto piensa que es negarle: | |||
| si el brazo mueve alguno y lo levanta | |||
| piensa el triste que fue para matarle: | |||
| la soga arrastra, el lazo a la garganta: | 765 | ||
| ¿qué confianza puede asegurarle? | |||
| pues mal el que negar al rey procura | |||
| tendrá con un tirano fe segura. | |||
| Si no bastare verlos acabados | |||
| tan presto, y que ninguno permanece, | 770 | ||
| y los rollos y términos poblados | |||
| de quien tan justamente lo merece; | |||
| bandos, casas, linajes estragados, | |||
| con nombre que los mancha y escurece; | |||
| baste la obligación con que nacemos, | 775 | ||
| que a nuestro rey y príncipe tenemos. | |||
| De un paso en otro paso voy saliendo | |||
| del discurso y materia que seguía; | |||
| pero aunque vaya ciego discurriendo | |||
| por caminos más ásperos sin guía, | 780 | ||
| del encendido Marte el son horrendo | |||
| me hará que atine a la derecha vía; | |||
| y así seguro desto y confiado | |||
| me atrevo a reposar, que estoy cansado. | |||