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731

En ese testamento, que insertamos en las pp. 51-53 de los Documentos, ella habla de su estado de embarazo, pero no se alude después en documento alguno de si llegara o no a nacer en tiempo. En todo caso, falleció sin sucesión y antes del 16 de ese mismo mes, fecha en laque se abrió su testamento. Documentos, p. 58.

 

732

Documentos, n. XLIII. La escritura de censo general a que se refiere ese documento, según la que de él aparece, se otorgó ante el escribano Pedro del Campo, que no logramos encontrar. Debía ser aquel censo «con facultad de hacer la situación de los demás que debe el dicho señor don Fadrique á los bienes y herencia de la dicha señora doña María..., segund quel concierto dello está tratado é consta por escritura que otorgaron los dichos señores don Fadrique é don Alonso...». En ese concierto se había dejado también establecido que por no haberse computado en la dote de doña Magdalena seis o siete libras y media de oro, se rebajaban de la deuda de don Fadrique proveniente de la almoneda, mil y catorce reales en que se apreciaban.

 

733

Archivo Notarial de Madrid, protocolo del escribano Riaño. En 12 de mayo le firmaban un segundo poder, y en 9 de junio suscribían juntos un concierto con Diego de la Rivera, que había sido quien depositó por ella en un banco de Valencia los tres mil ducados que aportó en dote doña Margarita.

En los Documentos, bajo el número L., se hallará el recibo que firmaron los cónyuges por la crecida suma de 611280 maravedís de cantidades que les pagaban dos genoveses, y que, a su turno, entregaban a otro llamado Pablo Batista Espínola, de quien muy luego, en 7 de diciembre del propio año de 1568, recibían un nuevo préstamo de 5400 reales. Documentos, n. LIII.

Este doctor Carcasona era italiano y fue siempre el hombre de confianza de don Fadrique en sus consultas y negocios, así, en 16 de julio de dicho año (1568), considerando los muchos trabajos que había pasado en el pleito que don Fadrique tuvo con los herederos de doña Brianda Maza, que parece ser aquel a que doña María Magdalena de Zúñiga se refería en su testamento, sobre la herencia y sucesión de don Juan Maza, «y que sólo por este pleito se había detenido algunos años en esta corte, decía, fuera de su casa», le mandaba pagar 13300 libras valencianas. Todavía, por escritura de 22 de junio de 1569, le nombró procurador general para el gobierno y administración de todos los lugares «que el dicho señor don Fadrique tiene y terná en el reino de Sardaña...». Protocolo de Riaño.

 

734

La heroica vida, virtudes y milagros del grande Saya Francisco de Boja. Escríbela el maestro Álvaro Cienfuegos, Madrid, 1777, fol., p. II.

 

735

Salazar, Casa de Lara, II Parte, p. 557.

 

736

Constan estas disposiciones testamentarias de don Fadrique de las que por lo tocante a sí otorgó doña Margarita de Borja en Madrid, a 20 de febrero de 1574. Archivo Notarial de Madrid, protocolo de Riaño.

 

737

Pruebas de caballero de Santiago de don Fadrique de Portugal y Silva. Archivo Histórico Nacional de Madrid.

 

738

Salazar, Casa de Lara, II Parte, lug. cit.

 

739

De un poder otorgado por doña Margarita de Borja en 21 de mayo de 1574 al bachiller Juan Ruiz, capellán de la capellanía que don Fadrique tenía en Deza, consta que éste la nombró tutora y curadora de sus hijos y que habiendo fallecido el varón después de la muerte de su padre, ella, hubo de heredarle; y que don Fadrique heredó, a su vez, de su hermana doña Guiomar de Castro 300 mil maravedís de juro en los puertos secos de Deza y Arcos, -juro que hemos traído varias veces a cuenta en los negocios de Ercilla con don Fadrique-, por privilegio de Su Majestad, de los cuales vendió en vida 15375 maravedís a Francisca del Castillo, su criada.

En un concierto celebrado por doña Margarita, en 20 de noviembre de 1573, con Juan Fernández, escribano de Guadalajara, en representación del monasterio de monjas de aquella ciudad, se estableció que le daría 400 ducados para terminar el pleito que dos de ellas le habían puesto como herederas de su primer marido don Enrique de Aragón y Mendoza, reclamando parte de las joyas que don Fadrique le había dado en dote y arras. Protocolo de Riaño.

-Genealogia / de la Noble, y Antigva Casa, de / Cabeza de Vaca. / Sacada / del Teatro Genealogico, / de los Reyes, Grandes, Titvlos, y Señores / de vassallos de España; / de / Don Ioseph Pellicer de Tovar, / Cronista Mayor de Sv Magestad, / y de sv Consejo. / (Escudo de armas de la Casa, con la leyenda, arriba; PIGNORA AVITA.) / En Madrid, por Domingo Garcia i Morrás. Año de M. DC. LII.

Folio.- Portada, y á la vuelta un epigrafe de Polibio.- Dedicatoria á don Facundo Andrés Cabeza de Vaca, suscrita por el autor, en Madrid, á 8 de Mayo de 1652, 1 hoja s. f.- Introducción, 4 hojas s. f.- Texto, 110 hojas, y en el v. de la última, otro escudo de armas, con la leyenda, arriba: PERECER MAS NO HUIR.

CASA DE CABEZA DE CABEZA DE VACA EN LA CIUDAD DE SEVILLA DE QUIEN PROCEDEN LOS SEÑORES DE AZOFRA, MONTALVO Y LAS CUEVAS DEL APELLIDO DE ZÚÑIGA.

Doña Juana Cabeza de Vaca, aunque vivió en tiempo del rey don Enrique Tercero, y don Juan el Segundo en Sevilla, también se le ignoran los padres y la línea. No, empero, se le puede dudar haber sido hija de los más ilustres deste linaje é casada con Lope Ortiz de Zúñiga, alcalde mayor de Sevilla, señor de las villas de Azofra, las Cuevas y Montalvo. Era hijo de Íñigo Ortiz de Zúñiga, señor de las Cuevas y Montalvo, y otros heredamientos en la Rioja, vasallo del rey don Pedro, y á quien hizo merced el año de 1355, por sus muchos servicios, del lugar de Azofra, en la merindad de Rioja, con todos sus anejos y jurisdición civil y criminal, según consta por su privilegio rodado, su fecha en Burgos á 5 de Septiembre, era de 1393, el cual hemos visto auténtico.

Íñigo Ortiz de Zúñiga fué hermano de Lope Ortiz de Zúñiga, rico-home y vasallo del Rey, señor de la villa de Estúñiga, en Navarra, y de Samaniego y otros vasallos en Castilla, que juntó con doña Teresa de Orozco, su mujer. Fundó el monasterio de Ferrera, del Orden del Císter, en la Rioja, donde yacen; y fueron padres de muchos hijos, siendo el primogénito el esclarecido Diego López de Zúñiga, rico-home, y justicia mayor de Castilla, progenitor de los Duques de Béjar, de los Condes de Nieva y de los Condes de Monterrey, y otras muchas casas que hoy llevan el apellido de Zúñiga.

Hermano de Lope Ortiz fué también Fernán López de Zúñiga, alcalde mayor de Sevilla, señor de las villas de Cerezo y Granón, que de doña María de las Casas ó Casús dexó muy ilustre sucesión.

Y estos tres hermanos, Lope Ortiz, Íñigo Ortiz y Fernán López de Zúñiga fueron hijos de Íñigo Ortiz, señor de Estúñiga, Samaniego, las Cuevas, Cerezo, Granón y otros muchos estados, y camarero mayor de la reina Doña Blanca; que en el año 1354 se halló con los demás ricos-homes y caballeros acompañando al rey Don Pedro en las vistas de Texadillo, entre Toro y Morales. Y en el año de 1355 fué dado en rehenes á la reina Doña María por don Juan Fernández de Hinestrosa, su primo, y después murió en Sigüenza, teniendo en su custodia y guarda á la reina Doña Blanca; como todo consta de la Crónica del Rey Don Pedro, año quinto; capítulo XXXII; año VI, capítulo IV y IX, donde le llama, Íñigo Ortiz de las Cuevas, por el señorío de aquella villa, y cuyo origen era de la Casa Real de Navarra, como lo escriben los autores de Linajes, y en particular Mosén Diego de Valera en la Cuarta Parte, capítulo XXXVII de la Crónica de España, abreviada el año 1481, y antes lo escribió por la tradición Fernán Pérez de Guzmán, en el capítulo VI de las Generaciones y Semblanzas.

Íñigo Ortiz de Zúñiga, señor de las Cuevas y Montalvo, y á quien el rey Don Pedro hizo merced del lugar de Azofra, tuvo también en guarda á la reina Doña Blanca; sirvió después al rey don Enrique II y don Juan el Primero; casó con doña Sancha Núñez de Pavía, que fué hija de Gómez Fernández de Pavía, y su mujer doña Constanza de Párraga; y constan vivían casados año mil trescientos ochenta y tres, de una escritura que refiere Argote de Molina en el Libro Segundo y capítulo ciento y cuarenta, que es la venta de la heredad La Aragonesa, en el término de Andújar. Deste matrimonio nacieron Juan Ortiz de Zúñiga, señor de las Cuevas, que murió sin sucesión, año mil y trescientos y ochenta y cinco, en la batalla de Aljubarrota, como consta de Duarte Núñez de León y de la Crónica de el Rey Don Juan el Primero; y Lope Ortiz de Zúñiga, alcalde mayor de Sevilla, señor de las villas de Azofra, las Cuevas y Montalvo,   —293→   que casó, como queda dicho, con doña Juana Cabeza de Vaca, de cuya sucesión tratamos. Nacieron también don Diego de Zúñiga, obispo de Calahorra, de quien luego hablaremos; doña Leonor y doña Constanza de Zúñiga, que es constante haber casado, aunque no sabemos con quien, ni la sucesión que dejaron; y otra hermana llamada doña Aldonsa de Zúñiga, mujer de Juan Martínez de Medrano, señor de Fuenmayor, que he leído haber muerto en la batalla de Aljubarrota, año 1385, y de quien hay memoria en el testamento del rey Don Juan el Primero, donde manda que tenga el cuchillo del rey don Enrique Tercero, y cuyos padres fueron Alvar Díaz de Medrano; señor de Fuenmayor, Agoncillo y Almarza, y doña Toda Hurtado de Mendoza, su mujer. De doña Aldonsa de Zúñiga fué hijo Diego López de Medrano, llamado al mayorazgo de Azofra y Montalvo, como se dirá. Casó con doña Aldonza Ramírez de Ulloque, y tuvo muy ilustre descendencia, que no pertenece á esta narración.

A Lope Ortiz de Zúñiga, alcalde mayor de Sevilla, confirmó el rey Don Enrique Tercero la merced de los derechos de la Bodega de Rioja, que estaban situados en Santo Domingo de la Calzada, Bañares, Cerrarón y Cozcorrita del Río Tirón, los cuales heredó de Juan Ortiz de Zúñiga, su hermano, y se despachó privilegio dello año 1404. De Lope Ortiz hace memoria la Crónica del rey Don Juan el Segundo, en el año séptimo y capítulo cuarenta y seis, donde se dice que el de 1407 fué á correr Ronda en compañía de sus sobrinos, hijos de Diego López de Zúñiga, su primo hermano. En el año 1408 salió con doscientas lanzas á juntarse con don Garci Fernández Manrique, como se lee en el capítulo 68 del año octavo de la Crónica; y en el capítulo 91 del año diez, que fué año 1410, se escribe que murió en el sitio de Antequera, herido de una lanzada, por mengua de socorro, y que «murió como muy buen caballero, peleando en cuanto la vida le duró». Vivía su mujer doña Juana Cabeza de Vaca el año 1431, la cual llamándose vecina de Sevilla y mujer de Lope Ortiz de Zúñiga, que Dios perdone, vendió á don Diego de Zúñiga, obispo de Calahorra (hermano de su marido) todos los bienes que Diego de Zúñiga, hijo de doña Juana Cabeza de Vaca, había en el obispado de Calahorra, así por herencia de Lope Ortiz, su padre, como en otra manera: véndeselo como heredera de su hijo, y particularmente la parte que tenía en Villaporquera, Mogueruela, Alesanco, Castro-Viejo, Manjarrés, Nájera, Castañares, Logroño, Santo Domingo, y merced de la Bodega de Rioja, así vasallos como jurisdición, y otros bienes, y derecho y demanda que su hijo había á Azofra con su jurisdición y rentas: véndelo por precio de docientos mil maravedís, y es la fecha de la escritura en Medina del Campo, á 29 de marzo, año 1431; testigos della, Lope de Roxas y Juan de Salcedo, vasallos del Rey; Fernán Rodríguez de las Cuevas, Juan Rodríguez, escribano de Medina, Fernán Alonso de Poveda, vecino de la Calzada, y Juan de la Fuente Empudia, criado de doña Juana, ante Gabriel Gutiérrez de Santo Domingo, escribano del Rey.

Los hijos que tuvo Lope Ortiz en doña Juana Cabeza de Vaca fueron Diego de Zúñiga, que sucedió en la Casa; é Íñigo Ortiz de Zúñiga, que continúa esta sucesión. A Diego Ortiz se le despachó, año mil y cuatrocientos y diez, privilegio de confirmación de la merced de la Bodega de Rioja; murió en vida de su madre, que le heredó, y ella vendió la herencia á don Diego de Zúñiga, obispo de Calahorra, según queda dicho.

Íñigo Ortiz de Zúñiga, hijo segundo de Lope Ortiz y doña Juana Cabeza de Vaca, sucedió en la Casa, y fué guarda-mayor del rey Don Juan el Segundo, que con esta dignidad le hallo nombrado en el mayorazgo que el año de mil cuatro cientos y treinta y cuatro fundó en él el obispo don Diego de Zúñiga, su tío; por cuya escritura (que hemos visto auténtica) parece que don Diego de Zúñiga; obispo de Calahorra y la Calzada, oidor de la Audiencia del Rey y de su Consejo, fundó mayorazgo en Íñigo de Zúñiga, su sobrino, hijo de Lope Ortiz, su hermano, del lugar de las Cuevas, con todo lo que tenía en el Río Uruega y Castro-Viejo de los Cameros; la Casa de Alesanco, en el lugar de Alesanco, con todo lo que tenía en Nogueruela, Villaporquera, Azofra, Manjarrés y Nájera, con la casa de Montalvo y lugar de Montalvo, y lo que tiene en Villarrica, Urones y Cidamón, casas, torres, vasallos y heredades; y lo que tiene en Logroño y Santo Domingo de la Calzada y en sus aldeas y términos, y los diez y siete mil maravedís de juro, que tiene por privilegio del Rey en ciertas rentas de Logroño, Torrecilla y Nestares; y otros tres mil en las Salinas de Herrera; de todo lo cual funda mayorazgo en Íñigo de Zúñiga y en sus hijos y descendientes varones, y después de los varones en las hembras. Llama después las líneas de doña Leonor y doña Constanza de Zúñiga, hermanas del fundador; y luego á Diego López de Medrano, el de Fuenmayor, su sobrino, hijo de su hermana doña Aldonza; y á falta de todos, al pariente más cercano de parte de su padre y línea de Zúñiga. Es su fecha en Logroño, en sus palacios, á diez y nueve de agosto, año de mil y cuatrocientos y treinta y cuatro, y son testigos Fernando de Vallejo, Fernán Rodríguez de Soria, Bachiller Diego López de Salvatierra, Juan Beltrán, alcaide de las Torres de Logroño, y Fernán Alonso de la Torre, todos vecinos de Logroño, ante Luis Rodríguez de Logroño, escribano público de aquella ciudad.

Casó Íñigo Ortiz de Zúñiga, señor de Azofra, las Cuevas, Montalvo y mayorazgo referido, con doña Sancha de Roxas, hija tercera de Lope de Roxas, señor de la Casa, Estado y villa de Roxas, Santa Cruz de Campezo y otros vasallos, y de doña María Gaona, su mujer. Consta este casamiento del mayorazgo que fundaron Lope de Roxas y doña María de Gaona en Santa Cruz de Campezo, á veinte y dos de julio de mil y cuatrocientos y cuarenta y dos, en el cual está llamado Diego de Zúñiga, nieto de los fundadores,   —294→   hijo de doña Sancha, su hija, y de Íñigo Ortiz de Zúñiga, su marido; y fué el hijo único varón que nació deste matrimonio. Tuvieron también a doña Beatriz de Zúñiga, que casó con Diego de Londoño, señor de Hervías.

Diego de Zúñiga, señor de las Cuevas, Azofra y Montalvo y sucesor en el mayorazgo que fundó el obispo, vivió en el reinado de don Enrique Cuarto. Casó con doña Leonor de Mendoza y Londoño; y fué su hijo único:

Juan Arista de Zúñiga, señor de las Cuevas, Azofra, Montalvo y el mayorazgo referido. Casó dos veces: una, con doña Aldonza de Porres, hija de los señores de Agoncillo; tuvo en ella á Diego Arista de Zúñiga, que sucedió en la Casa; á Juan Arista de Zúñiga, que casó con doña Catalina de la Peña, en quien tuvo muchos hijos; y el mayor fué Diego Arista de Zúñiga; que, año de mil quinientos y sesenta y uno, al de mil quinientos y sesenta y siete, pleiteó, por ser varón de varón, esta Casa y mayorazgo. Juan Arista de Zúñiga, su abuelo, casó segunda vez con doña Leonor Manrique, y fué su hija doña Catalina Manrique de Zúñiga.

Diego Arista de Zúñiga, segundo del nombre, fué señor de las Cuevas, Azofra, Montalvo, y mayorazgo referido. Litigó con don Juan Ramírez de Arellano, señor de Riva-Vellosa, hijo de don Alonso de Arellano, conde de Aguilar, sobre Riva-Vellosa. Casó con doña Iseo de Gante, y fueron sus hijos Íñigo Arista de Zúñiga, señor de las Cuevas, Azofra y Montalvo, que murió sin hijos, desposado con doña María de Vinuesa, que después fué mujer de don Jorge de Beteta. El hijo segundo fué don Francisco Arista de Zúñiga, que sucedió en la Casa: y más tuvieron á doña (blanco) de Zúñiga, que casó con Fortún García de Ercilla, caballero del Orden de Santiago y señor de esta Casa, y fueron padres de aquél esclarecido varón don Alonso de Ercilla y Zúñiga, caballero del Orden de Santiago, autor de La Araucana, gentil-hombre de la Cámara del Emperador Rodulfo.

Don Francisco Arista de Zúñiga sucedió en la Casa por muerte de su hermano, y fué señor de las Cuevas, Azofra y Montalvo. Casó con doña María de Ercilla, en quien tuvo á don Alonso y don Francisco de Zúñiga, que murieron sin sucesión; á doña Iseo de Zúñiga, á quien puso pleito Diego Arista de Zúñiga, su tío, primo hermano de su padre, y venció el pleito Diego Arista y sacó executoria á veinte y cuatro de diciembre del año mil y quinientos y setenta y siete.

De Diego Arista de Zúñiga fueron hijos don Juan Arista de Zúñiga, que sucedió en la Casa y murió sin hijos; y doña Juana Arista de Zúñiga, señora de las Cuevas y estado de Montalvo y Cidamón. Casó con don Jerónimo Tenorio y Zúñiga, caballero del Orden de Calatrava, señor de las Cuevas y estado de Montalvo. Casó con doña María Manso de Zúñiga y Salcedo, sobrina del Patriarca don Pedro Manso de Zúñiga, presidente de Castilla, hija de su hermano mayor, de quien tuvo sucesión.


Salazar Castro, Advertencias, hoja 13, hablando del libro de que copiamos las páginas precedentes, escribe lo que sigue:

«En el mismo libro de Cabeza de Baca, fol. 92, tratando de Diego Arista de Zúñiga, señor de las Cuevas, dice: "Casó con doña Iseo de Garete (sic) y fueron sus hijos Íñigo Arista de Zúñiga, señor de las Cuevas, Azofra y Montalvo, que murió sin hijos, desposado con doña María de Vinuesa, que después fué mujer de don Jorge de Beteta. El hijo segundo fué don Francisco Arista de Zúñiga, que sucedió en la Casa, y más tuvieron á doña... de Zúñiga, que casó con Fortún García de Ercilla, caballero de la Orden de Santiago y señor de esta Casa, y fueron padres de aquel esclarecido varón don Alonso de Ercilla y Zúñiga, caballero de la Orden de Santiago, autor de La Araucana".

»Si la sucesión de Fortún García de Ercilla no se hubiera acabado, aquí hallaran sus descendientes notable alteración en este único casamiento que Pellicer escribió (sic) á su Casa, porque sin quererlos hacer mal, trocó toda la ilustre línea, que los pertenece, de los señores de las Cuevas. Quizás previno esto ó semejante error el famoso historiador Esteban de Garibay cuando escribió esta Casa en el tomo III de sus Obras no impresas, que originales y de su misma letra, se guardan en la librería del excelentísimo Conde de Oropesa, á quien el Rey, nuestro señor, las dió como á tan aficionado protector de todo linaje de buenas letras. Hállase en este libro que Lope de Zúñiga, hijo segundo de Lope Ortiz, señor de las Cuevas, fué señor del lugar de Bobadilla, y padre de Alonso, doña Juana y doña Isabel de Zúñiga. Garibay no dice quien fué la madre de estos hijos, pero por el Memorial impreso de los señores de las Cuevas parece que en el lugar de Bobadilla, á 30 de enero de 1464, se otorgó una escritura que empieza: "Sepan cuantos esta carta de venta vieren, cómo yo doña María de Castilla, mujer de Lope Ortiz de Stúñiga, finado, que Dios haya, mi marido, etc.", vende á don Juan de Matute, abad de Valvanera, y á los monjes de aquel monasterio, una pieza de tierra, que tenía en término de "mi lugar de Bobadilla". Y respecto de que por estos años no hay otro Lope Ortiz de Zúñiga, creemos que es el padre de Alonso, doña Juana y doña Isabel, y que tuvieron por madre á esta señora, que fué de la misma Casa de Zúñiga, como medio hermana de don Pedro de Zúñiga, I Conde de Nieva.

»Alonso de Zúñiga, hijo varón de Lope, fué señor de Bobadilla, y casado con doña Catalina de Zamudio, de quien tuvo á doña Juana, doña Isabel y doña Graciana, monjas bernardas, y á doña Leonor de Zúñiga, que nació antes que sus hermanas, fué señora de la villa de Bobadilla y casada con Fortún García de Ercilla, caballero de la Orden de Santiago, del Consejo y Cámara de Carlos V, colegial de San Clemente   —295→   de Boloña, y tan sabio varón, que mereció ser llamado el Sotil Español. Era natural de Bermeo, y hijo de Martín Ruiz de Ercilla, señor de la Torre de Ercilla, en aquella villa. Murió Fortún García en Valladolid, á 29 de Septiembre de 1534, con cuarenta de edad: y después quitaron á doña Leonor la villa de Bobadilla, para la Corona, y ella fué guarda-mayor de las damas de la Emperatriz y murió en Viena de un zaratán á fin del verano de 1562. Ambos están enterrados en el monasterio de Valvanera, y procrearon á don Francisco de Zúñiga, que murió mozo en Madrid, á 28 de Julio de 1545; á don Juan de Zúñiga, provisor del Hospital Real de Villafranca de Montes de Oca, abad de Hormedes, limosnero mayor de la reina doña Mariana de Austria y maestro de las infantas doña Isabel y doña Catalina y del Príncipe don Fernando; murió en Almaraz, á 28 de Agosto de 1580; á don Alonso de Ercilla y Zúñiga, que nació en Madrid á 7 de Agosto de 1533; fué paje de Felipe II, caballero de la Orden de Santiago y gentilhombre de la Cámara del emperador Rodulfo. Casó en Madrid, por Enero de 1570, con doña María de Bazán, dama de la reina doña Isabel de la Paz, la cual y el emperador Rodulfo fueron sus padrinos. Era hija de Gil Sánchez de Bazán y de doña Marquesa de Ugarte; no tenían sucesión, y don Alonso, que fué el autor de La Araucana, había procreado un hijo natural, que se llamó don Juan de Ercilla y murió de veinte años el de 1588 en la jornada de Inglaterra.

»A doña María de Ercilla, que casó con Francisco Arista de Zúñiga, señor de las Cuevas; á doña María Margarita de Zúñiga, dama de la emperatriz doña María, que casó altamente, pues fué su marido don Fadrique de Portugal, señor de las baronías de Orani, comendador de los Santos en la Orden de Santiago, caballerizo mayor de la mesma Emperatriz, hijo de los Condes de Faro y Mira; mas, no tuvieron sucesión; y á doña María de Castilla, que también fué dama de la Emperatriz doña María y murió en Viena á principios de el año mil quinientos y cincuenta y cinco, y en su nombre y apellido parece que se afianza nuestro entender de que fué biznieta de doña María de Castilla, señora de Bobadilla, año de 1464739.1. La doña María de Ercilla, mujer de don Francisco Arista de Zúñiga, señor de las Cuevas, tuvo á don Alonso, señor de las Cuevas, en sucesión á su hermano, que murió sin hijos; dos hijas monjas en Cañas, y á doña Iseo de Zúñiga, señora de las Cuevas, que perdió este estado por ser de agnación, casó con don Pedro Hurtado de Mendoza, señor de la Casa de la Puente y Traslaviña, y fueron sus hijos don Francisco Arista de Zúñiga y doña María Hurtado de Mendoza.

»Hasta aquí es en substancia lo que Garibay escribe de la Casa de Ercilla y lo hemos copiado, porque no sólo enmienda puntualísimamente á don Joseph Pellicer, pero le continúa la sucesión de doña Iseo de Zúñiga, dejando indubitable para nuestra estimación esta línea, porque Esteban de Garibay es uno de los más ilustres y puntuales escritores de nuestra España, y habiendo fallecido á los principios de nuestro siglo, vivió tantos años del antecedente, que, sin duda, conoció todo lo aquí escribe desde Fortún García de Ercilla».


Advertencias históricas sobre las obras de algunos doctos escritores modernos, donde con las chronicas y con las escrituras solicita su mejor inteligencia D. Luis de Salazar y Castro, cavallero de la Orden de Calatrava y chronista del Rey N. S. Año de 1688. En Madrid, por Matheo de Llanos y Guzmán, 4.º.                


 

739.1

Posiblemente a causa de que toda la puntuación de este párrafo está muy arrevesada en el original, el autor del artículo sobre Ercilla de la Cabinet Cyclopoedia cayó mal en la cuenta de los parentescos de estas señoras con aquél, pues, indicadas como están a continuación del hijo natural del poeta, supone que todas eran sus hijas.

 

740

Fray José de Santa Teresa, Reforma de los Descalzos de Nuestra Señora del Carmen, t. II, capítulo XIX.