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La pobre ranita

PERSONAJES
 

 
VARIAS RANAS GRANDES,   adultas.
UNA RANITA.
UN PEZ PADRE.
DOS O TRES PECECITOS,   sus hijos.




 

La escena debe representar un estanque rodeado por rocas, tierra y maleza. En la parte posterior, deberá estar una gran roca, tras la cual puedan ocultarse los peces.
Las educadoras tienen gran ingenio para representar este escenario de manera talentosa y económica.
Tanto el PEZ como los PECECITOS pueden ir con leotardos multicolores y pequeños sombreritos que simulen la cara del PEZ. Me imagino a los niños-ranitas dando saltos elásticos de ésos que les gustan tanto. Los peces deberán moverse contoneando las caderas y dando pasitos cortos.
Al iniciarse la acción, el PEZ mayor, acompañado de sus hijuelos, nadará recorriendo el estanque, al ritmo de una música que puede ser «El acuario» de El carnaval de los animales, de Saint-Säens. El PEZ habla de vez en cuando. Después de un tiempo, irán a esconderse detrás de la roca.

 

PEZ.-  Por acá, por acá, queridos. Tú, plateado, no te acerques tanto a la orilla. Por acá, por acá, pequeños. No se alejen de mí. ¡Cuidado! No se acerquen tanto a los tallos de esa planta. Es peligroso. Pueden enredarse en ellos. Síganme, síganme. Vamos detrás de esa roca, ahí siempre hay buena comida. Vamos, vamos. No te atrases, chiquilín. ¡Cuidado con esos tallos...! Vamos, vamos...

 

(Los peces desaparecen tras la roca. Después de un buen tiempo, llegan todas las ranitas brincoteando muy contentas. Se expresarán siempre en coro, e imitando el croar de las ranas. Las GRANDES, lo más grave que se pueda y las PEQUEÑAS, en tono agudo o el normal de los pequeños.)

 

GRANDES.-  Aquí hay un lugar, ar, ar.

PEQUEÑAS.-  Podremos nadar..., ar..., ar...

GRANDES.-  Me quiero mojar... ar..., ar...

PEQUEÑAS.-  Yo quiero jugar..., ar..., ar...

 

(Saltando se meten al agua y chapotean muy contentas.)

 

GRANDES.-  El agua está fresca..., esca..., esca.

PEQUEÑAS.-  El agua está rica..., ica..., ica.

 

(Sin dejar de dar brincos danzan acompañados de la música de la «Danza de los elefantes» de El carnaval de Säint-Saens. Cuando la danza termina, las ranas mayores empiezan a salir del agua hasta llegar a la orilla.)

 

GRANDES.-   (Llamando.)  Por acá... Por acá... Por acá...

PEQUEÑAS.-   (Saliendo.)  Ya oí... Ya oí... Ya oí...

GRANDES.-  Júntense ya..., ya..., ya... Júntense ya..., ya..., ya...

PEQUEÑAS.-  Ya estamos aquí..., aquí... aquí...

 

(Todas ya están fuera del agua, menos una RANITA que ha quedado atrapada de una patita entre los tallos de la planta acuática.)

 

RANITA.-  ¡Auxilio, auxilio! ¡No puedo salir! ¡Sálvenme!

 

(Todas las ranas, GRANDES y PEQUEÑAS, de tan asustadas, se quedan totalmente quietas viendo a la RANITA que no puede salir.)

 

RANITA.-  ¡Tengo una pata atorada! ¡Auxilio!

GRANDES.-   (Asustadas, levantando las manos al cielo, pero sin hacer nada por ayudarla.)  ¡Se va a ahogar..., ar..., ar...! ¡Se va a ahogar..., ar..., ar...!

PEQUEÑAS.-   (Llorando a mares y levantando sus manitas, pero sin moverse.) ¡Se va a morir..., ir..., ir...! ¡Se va a morir..., ir..., ir...!

GRANDES.-   (Poniéndose las manos sobre los ojos para no verla.) ¡Sálvenla! ¡Sálvenla!

PEQUEÑAS.-   (Poniéndose las manitas sobre los ojos.)  ¡Sáquenla! ¡Sáquenla!

 

(Al escándalo, el PEZ y sus hijos salen de entre las rocas.)

 

PEZ.-  ¿Qué es lo que pasa?, ¿por qué tanto escándalo, señoras?

GRANDES.-   (Señalando a la RANITA.)  ¡Se va a ahogar..., ar..., ar...!

PEQUEÑAS.-   (Señalando con sus manitas.)  ¡Se va a morir..., ir..., ir...!

PEZ.-   (Furioso.)  Pues hagan algo. Tiren de ella, en vez de estar ahí llorando.

 

(Las ranas, consternadas, no hacen caso y siguen llorando aún más fuerte.)

 

GRANDES.-  ¡Se va a ahogar..., ar..., ar...!

PEQUEÑAS.-  ¡Se va a morir..., ir..., ir...!

 

(El PEZ, valiéndose de su boca y sus aletas, desprende a la RANITA de la planta acuática y la lleva a la orilla con las demás ranas.)

 

PEZ.-  ¿Ya ven qué fácil fue? Todo era cosa de resolverse, de actuar. No de quedarse ahí, llorando.

 

(Las ranitas no lo escuchan, sino que rodean y abrazan a su compañerita que se ha salvado, luego se separan en dos grupos y, mirando al PEZ, entonan lo siguiente:.)

 

GRANDES.-  ¡Ca...si...se...aho...gó...o...o...o...o!

PEQUEÑAS.-  El...Pez...la...sal...vó...o...o...o...o...

PEZ.-  El pez la salvó, porque decidió salvarla. En cambio, ustedes, sólo supieron llorar. ¡Hay que tener valor!

GRANDES.-  ¡Él tuvo valor...or...or...or!

PEQUEÑAS.-  ¡Él se decidió...o...o...o...!

PEZ.-  Vámonos hijos, con estas ranitas no se puede platicar.

PECECITOS.-   (Siguiéndolo.)  No se puede platicar..., ar..., ar... No se puede platicar..., ar..., ar...

GRANDES.-  ¡El pez se enojó...o...o...o!

PEQUEÑAS.-  ¡Ya quiero cenar...ar... ar... ar...!

 

(Salen todas brincando y repitiendo las dos últimas frases.)

 



TELÓN.



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