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181

El jesuita Juan de Mariana, en su De spectaculis, capítulo XVI de De rege et regis institutione (1599), luego obra autónoma (1609) y traducida como Tratado contra los juegos públicos (BAE, XXXI, pp. 413-462); García Berrio lo considera «el más feroz y directo ataque que conociera la literatura del Siglo de Oro contra el deleite como producto estético», GARCÍA BERRIO, Antonio, Intolerancia de poder y protesta popular en el Siglo de Oro: los debates sobre la licitud moral del teatro, Málaga, Universidad de Málaga, 1978, la referencia en p. 34. Véase COTARELO, Controversias sobre la licitud del teatro en España, pp. 429-437.

 

182

Variante textual. Manuscrito Real Academia de la Historia y Cádiz, 1812: indirectas (ITB: indiscretas).

 

183

Desde una postura casticista, no faltaron defensores de la literatura barroca que nos defendieran de cuantas críticas con voluntad de reforma se hicieran, llegaran de España o, especialmente, del extranjero. Con carácter general y como buena muestra de estas patrióticas apologías, que bien pueden leerse como nacionalismo cultural, véase la Oración por la España y su mérito literario que Juan Pablo Forner, «tan desamado en el foro como en el Parnaso», que decía Jovino a su muerte, había presentado al concurso de la Academia del 30 de diciembre de 1784, que, por cierto, quedó desierto.

 

184

El Pensador de José Clavijo y Fajardo (1762 y 1767) emprendió en 1763 la campaña contra los autos sacramentales, que llevaron a su prohibición por Real Decreto de 1765; en defensa del diario publicó Nicolás Fernández de Moratín su Desengaño al teatro español: respuesta al Romance liso y llano y defensa del Pensador (1763).

 

185

Como muestra de la actitud de El Censor (1781-1787) de Luis García del Cañuelo y Luis Pereira hacia el teatro, el discurso XCII que Samaniego firma con el pseudónimo de Cosme Damián (El Censor, V (1786), pp. 425-456).

 

186

Para la crítica teatral en el Memorial literario, instructivo y curioso de la Corte de Madrid (1784-1808), de Joaquín Ezquerra y Pedro Pablo Trullench, véase URZAINQUI MIQUELEIZ, Inmaculada, «Crítica teatral y secularización en el Memorial Literario (1784-1797)», en TIETZ, Manfred (ed.), La secularización de la cultura española en el Siglo de las Luces, Wiesbaden, Harrassowitz, 1992; con carácter general para la crítica dramática en prensa, véase: URZAINQUI MIQUELEIZ, Inmaculada, «Un nuevo instrumento cultural: la prensa periódica», en ÁLVAREZ BARRIENTOS, Joaquín, LÓPEZ, François y URZAINQUI MIQUELEIZ, Inmaculada, La República de las Letras en la España del siglo XVIII, Madrid, CSIC, 1995, pp. 125-190; URZAINQUI MIQUELEIZ, Inmaculada, «Cauces y estructuras de la crítica teatral en el siglo XVIII. La crítica periodística», en El teatro español del siglo XVIII, Lleida, Universitat de Lleida, 1996, pp. 783-828; URZAINQUI MIQUELEIZ, Inmaculada, «La crítica literaria en la prensa del siglo XVIII: elementos de su discurso teórico», Bulletin Hispanique, CII, 2 (2000), pp. 519-559; RODRÍGUEZ SÁNCHEZ DE LEÓN, María José, La crítica dramática en España (1789-1833), Madrid, CSIC, 1999.

 

187

Desde su primer número (1790), en que publica el «Discurso imparcial y verdadero sobre el estado actual del teatro español», de Forner, La Espigadera, de Alfonso Valentín Bravo, defiende la reforma teatral y el teatro «reglado». Véase COOK, John, Neoclasic drama in Spain, Dallas, Southern Methodist University Press, 1959, p. 424; FERNÁNDEZ CABEZÓN, Rosalía, «Una atribución a Forner: Discurso imparcial y verdadero y sobre el estado actual del teatro español (1790)», en CAÑAS, Jesús y LAMA, Miguel A. (eds.), Juan Pablo Forner y su época, Editora Regional de Extremadura, 1998, pp. 419-431; y «Forner, crítico teatral de La Espigadera», Revista de estudios extremeños, 57.2 (2001), pp. 439-458. En el número 14 (1790), se lee una apasionada defensa de La señorita malcriada de Iriarte: «¡Ojalá que en nuestro teatro se representasen muchas piezas tan arregladas y dignas de alabanza como éstas, y que los que proveen de farsas a la escena se dedicasen a estudiar más la naturaleza y a seguir el camino recto de la regularidad y del buen gusto!» (tomo II, p. 69.) y manifiesta pretender «enderezar a los jóvenes lectores por la vía del buen gusto que se perfecciona con la buena crítica». Cesa su actividad por Resolución de febrero de 1791, con sólo 17 números publicados.

 

188

Variante textual. Manuscrito Real Academia de la Historia, ITB y Cádiz, 1812: imprudencia.

 

189

En el manuscrito de la Real Academia de la Historia, tachado: En su proscripción halla la Academia graves inconvenientes.

 

190

Variante textual. Manuscrito Real Academia de la Historia, ITB y Cádiz, 1812: política.