261
Cfr. Hartmut Kliemt, op. cit., p. 268.
262
Cfr. Hartmut Kliemt, op. cit., pp. 269ss.
263
Cfr. Hartmut Kliemt op. cit., p. 269.
264
Cfr. Bette-Jane Crigger (ed.), Cases in Bioethics. Selections from the Hastng Center Refort, Nueva York, St. Martin Press, 1993, pp. 252-257, p. 252.
265
Ibid., p. 253.
266
Ibid., p. 255.
267
Cfr. al respecto Reinhard Zintl, «Clubs, Clans und Cliquen», en Bernd-Thomas Ramb y Manfred Tietzel (eds.), Ökonomische Verhaltenstheorie, Munich, Franz Vahlen, 1993, pp. 89-117.
268
Detlef B. Linke, profesor de Neurofisiología y Rehabilitación Neuroquirúrgica de la Universidad de Bonn, al tratar el tema de la relación interhumana entre abastecedores y receptores, sobre todo cuando se trata de trasplantes de tejidos cerebrales, ha llegado a establecer una comparación -inquietante por cierto- entre el canibalismo y los trasplantes: «Los caníbales comían tejidos del cuerpo humano para incorporarlos a su cuerpo y así renovar sus fuerzas, sólo que con otros rituales que hoy. ¿Qué diferencia el canibalismo de la medicina de trasplantes si se prescinde de los rituales mágicos?». Cfr. Detlef B. Linke, Hirnverpflanzung. Die erste Unsterblichkeit auf Erden, Reinbeck/Hamburgo, Rowohtl, 1993, p. 15.
269
Instituto Tecnológico Autónomo de México
270
Para un análisis de estas cuatro características véase Antonio Gordillo Cañas, Trasplante de órganos: «pietas» familiar y solidaridad humana, Ed. Civitas, Madrid, 1987, pp. 67-71.