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ArribaAbajoEntretenimiento XIV.

Sobre el estado actual de las Minas y las que se benefician por el fuego, ó por el Azogue.


La jurisdiccion del Cuzco es limitada; en su distrito no hay Minas, y por esto allí no se funde Plata: el corto Azogue que se consume, es para las manifacturas, de las quales hay bastantes en aquella Ciudad, siendo sus vecinos industriosos en obras de mano.

En los tiempos pasados fue rica la Provincia de Castro Virreyna por las muchas y sobresalientes Minas de Plata que se trabajan en ella, de modo que tenia fama en esta parte; pero ha venido á tal decadencia, que es al presente de las mas pobres, y solo se trabajaba escasamente en una, ú otra por sugetos de pocos arbitrios, que lo mas que hacen es Pallaquear, y hacer las cortas fundiciones que les permite este arbitrio; es dependiente de la Caxa de Guancavelica.

La de Vilcas-Guaman tiene algunas Minas, aunque solo se trabaja en una con buenas muestras de dár riqueza: en la de Guanta se sacaba Plata de otra; pero ésta habia arruinado al que la tenia por su cuenta, gastando en ella un caudal bastante crecido, en cuya correspondiencia le daba algunos marcos de Piña de tiempo en tiempo lo suficiente para mantener las esperanzas, mas no para poder enteramente costearse.

En la de Angaraez hay algunas que están abandonadas; una de ellas, de mejor señal que las otras, la tomó á su cargo un sugeto de conocido caudal, que lo consumió en ella, contentandose con sacar algunos Piñones de poco valor, y algunas piedras de Plata blanca, que tambien llaman Machacado, cuyas muestras servian de embeleso al amo y de dár por bien empleado el caudal que consumia en los trabajos emprehendidos hasta conseguirlas, porque con estos indicios se prometia lograr la riqueza grande, que suponía en la Plata.

Quasi todo el Azogue que se expende por la Caxa de Guancavelica vá á la Provincia de San Juan de Lucanas, que es donde hay algunas Minas de consideracion, y particularmente una que tuvo bastante credito; pero como en ellas son regulares las altas y baxas, descaeció á terminos de no sufragar á sus costos: no obstante, con la fama que tenia por la riqueza que habia dado, se continuaba su trabajo con constancia, esperanzados que la veta bolviese á su primer estado de mayor abundancia.

La Caxa de Pasco se halla en la jurisdiccion de la Provincia de Tarma, y no está en la principal Poblacion, por haberla situado en la inmediacion á las Minas para la mejor proporcion de proveerse de Azogues, y de conducir las Piñas que se deben fundir. De algunos años á esta parte han tomado incremento, prometiendo que se hará allí. uno de los Minerales pingues del Reyno: son varias las Minas que se trabajan con utilidad conocida, acreditandolo asi el consumo del Azogue, que un año con otro sale por 500 quintales á corta diferiencia.

Las del distrito de Chucuito se mantieneri en regular estado en lo presente; y aunque en el consumo de Azogue se repara que en los dos primeros años de la comparacion subía á 733½ y 740 quintales, y en los tres sieruientes sale uno con otro á 450 quintales con la disminucion de cerca de 300; no procede esto de haber descaecido, en el termino de estos cortos años; la flaqueza de sus Minas viene de tiempos mas distantes, originada, ó de la mucha profundidad que tienen unas, ó de los impedimentos que se encuentran en otras, para llegar á sacar el metal de buena ley.

De las Caxas de Trugillo se proveen aquellas Minas que hay en la serranía que corre desde donde termínan las jurisdicciones de las de Jauja y Tarma para el Norte, yendo ácia el Reyno de Quito, en donde están las de Caxamarca, Chachapoyas, con otras: por el consumo que tiene anualmente se comprehende su cortedad, proveyendo desde allí quantas hay en un espacio de mas de 200 leguas, hasta los terminos de las Caxas de Piura y Cuenca, adonde no se hacen remisiones de Azogue.

Reconocese, que la Caxa de Carangas fundió 2299 marcos de Plata mas de lo que correspondia al Azogue que expendió; y parecerá por este aumento haber habido en los Minerales de su distrito menos pérdida que en los de las otras Caxas, pero no sucede asi, y tal vez será mayor en ellas, de que hay bastantes indicios. En la pertenencia de aquella Caxa se hallan las famosas Minas de Huantajaya, y tanto en estas, como en el mayor numero de las de su jurisdiccion, se benefician los metales por fundicion, sin necesitar de Azogue; con que siendo el menor numero y las de menos riqueza las que gastan las 1500041/10 libras de aquel metal, debería ser la fundicion de Marcos mucho mas quantiosa, y no faltan pruebas que lo convenzan.

Entre los grandes descubrimientos de Minerales de Plata que se han hecho en el Reyno del Perú, ha sido famosisimo el de Huantajaya en los tiempos modemos, porque en su riqueza fue tal, que quanto cogia el ancho de la veta era de Plata maciza, que se cortaba á cincél, de modo que verdaderamente le decia el nombre de Mina de Plata, por estár visible este metal en quanto se descubria; y tuvo parages, donde formando nudos la veta se sacaban pedazos muy gruesos de ella. Esta famosa Mina ha tenido, como sucede con todas, sus variaciones; y aunque no ha seguido en la abundancia de riquezas con que empezó, se sostiene, y trabajaba sin descaecimiento, dando siempre buenas porciones de aquel precioso metal.

Confirmase con la situacion de esta Mina la singularidad que la naturaleza guarda con los metales preciosos de colocarlos en la tierra tan resguardados, que no sea dable desentrañarlos sin mucha penalidad y costos; pues siendo tan abundante de ellos, son excesivos los costos que se ocasionan. La naturaleza eligió para hacer aquel rico deposito de Plata el País mas solitario y mas estéril de quantos hay en aquellas partes, en un despoblado retirado de las playas del Mar alguna distancia, y en un terreno de arena muerta: entre cerros dificiles de transitar por lo pesado del piso, que es de la misma arena, tan desproveido de todo, que no se produce cosa alguna; siendo necesario que hasta el agua que se ha de beber, por no haberla allí, ni en las inmediaciones, junto con los viveres para alimentarse racionales y animales, se conduzcan de afuera en Embarcaciones, y que puesto en tierra, buelva á transportarse por aquel País dificil, hasta el sitio donde está la Mina. A este respecto es costosisimo el beneficio de los metales, porque igualmente carece de leña aun para preparar el mantenimiento, siendo forzoso llevarla de lejos. Allí se reparte todo por racion del mismo modo que se hace en las navegaciones largas; y aseguran los que han estado ser tan escaso, que en ocasiones cuesta una botella regular de agua un peso. Se han practicado, muchos Pozos, se ha reconocido el País, y ni en los unos se ha encontrado agua, ni en las exploraciones se han visto indicios de algun manantial, ó arroyo, no menos que de plantas, de donde pudiese sacarse leña para los grandes consumos que se hacen en la subsistencia de la gente, y en el beneficio de los metales: hallandose este parage en la Provincia de Arica, y es el Puerto mas inmediato que tiene para los embarcos y descarga de cosas el de Iquique.

De este modo la abundancia y riquezas de tan especiales vetas se consume en el propio costo de trabajarlas; y empleado en ella misma lo que dá, no es mayor la ganancia de sus dueños que las de otros, cuyas Minas, sin iguales inconvenientes, son de ley muy inferior, igualandose por este termino la mas rica y abundante, con la que no lo es, para que asi se mantenga en equilibrio la estimacion de la Plata por las penalidades que se superan para conseguirla, en unas partes de la escaséz, y en otras de la dureza de la piedra en donde se halla incorporada, ó bien por la demasiada profundidad, por la abundancia de agua que las anega, por los metales extraños que están interpolados con ella, ó por las dificultades de los lugares donde están, como sucede con la de Huantajaya.

En las Minas de Potosí, famosas en lo antiguo, sucede lo contrario que en las antecedentes: su ley es tan baxa en los tiempos presentes, que no podrian aprovecharse, si las proporciones que ofrecen para el beneficio, no lo facilitasen; son dóciles para sacarse y molerse; no tienen mayor dificultad en las operaciones que deben practicarse con ellos hasta sacar la Piña; logran la comodidad de la célebre Laguna, que á gran costo se dispuso en el espacio que forman entre varios cerros, donde se recogen las aguas llovedizas, que saliendo despues por un Rio, sirven para los ingenios en que se muelen los metales, cuyos ahorros recompensan en mucha parte lo que les falta de Plata. Aquel cerro ha dado en otros tiempos metales bien ricos, de donde procedió su gran fama: aun todavia subsisten en algunas vetas señales de su primitiva riqueza; pero por lo general son de escasa ley los que se trabajaban. Fuera de las muchas vetas que tiene el ámbito del cerro, hay otras distintas Minas en las Provincias de sus contornos, que han tenido fama en lo antiguo, pero al presente las mas de ellas han descaecido á semejanza de las de aquel: estas se proveen de Azogue de las mismas Caxas, debiendo hacer en ella la correspondiente fundicion de Plata, y generalmente ha sido la parte mas abundante de ellas en todo el Perú.

Dudariase de la gran riqueza de aquel cerro en lo antiguo, si se hubiese de congeturar por la de sus Minas en el tiempo presente, y no tratasen de ella Autores de toda fé; porque es tanta la distancia que hay de unos á otros, que no tienen comparacion, y á éste simil sucede con las otras Minas famosas de aquel Reyno; pero para que se comprehenda esto, se hará una breve comparacion entre lo que se dice en el libro Pretensiones del Potosí, que imprimió el Procurador General de aquella Villa Don Sebastian de Sandoval y Guzman en el año de 1634, y lo que al presente manifiesta el consumo de Azogues, de que se ha dado noticia.

El descubrimiento de aquellas Minas se hizo en el año de 1545, tan reciente á la conquista, que solo habian pasado 19 años de la entrada de los Españoles en aquellas partes, habiendo sido en el de 1526, que es buena prueba de estár virgenes los cerros, brotandose la Plata por ellos con abundancia. En aquellos principios se beneficiaba por fundicion, siendo en tal grado la riqueza, que de cada quintal de metal se sacaba la mitad de Plata, con cuyo atractivo se establecieron mas de seis mil Guairas, ó Hornillos en donde se fundía. Esta abundancia no duró mucho, pues en el año de 1571, que habían pasado 26, se hallaban bastante disminuidas; y no siendo suficiente el método de fundir para extraher la Plata, se entabló el del Azogue por Pedro Fernandez de Velasco, bien que no con la perfeccion que al presente se practíca, pues á medida que los metales han ido descaeciendo de ley, se ha sutilizado el modo de aprovecharlos y de sacar de ellos la mayor utilidad que pueden dár, trabajando mucho en descubrir el método de beneficio que necesita cada uno.

En aquel tiempo el quintal de metal daba, segun lo que queda dicho, 50 libras de Plata, que son cien marcos, y venía á salir á marco de Plata por libra de metal. En el presente, segun noticias muy seguras, la Mina de aquel cerro, que dá quatro marcos de Plata por cajon de metal, es buena y dexa competentes utilidades á su amo: se trabajan muchas que no llegan, á esta ley; y las que dán de quatro marcos para arriba se consideran sobresalientes. El cajon de metal, en las Minas de Plata, es de 50 quintales, que en el pié de los 4 marcos corresponde á 2½, adarmes de Plata por cada arroba de metal, y sale la proporcion como 1 á 1250; esto es, que de la cantidad de metal que en aquel principio se sacaban 1250 marcos, se saca ahora solo uno. Esta disforme disminucion sería increíble sino se hallase verificada por la autenticidad de la obra que queda citada, y fue dispuesta para presentarla á S. M.; bien que no es la misma esta proporcion en la disminucion que han tenido los Quintos.

Desde el año de 1545, que fue el descubrimiento de la Mina, hasta el de 1564 dió de Quintos aquel cerro 76 millones de pesos ensayados de 13½ reales de Plata: corresponden cada uno de los 19 años á 4 millones de pesos.

Desde 1564, hasta 1585 dió 35 millones; corresponde á cada uno de los 21 años 1.666666 pesos ensayados y ⅔.

Desde 1585, hasta 1624 se pagaron de derechos 52 millones, y habiendo sido 39 años, corresponde á cada uno 1.333333 pesos ensayados y ¼.

Desde 1624, hasta 1633, que fue el antecedente al en que escribió, se pagaron 6 millones; y habiendo corrido 9 años, corresponde á cada uno 666666⅔ pesos ensayados.

En el año de 1763 Potosí consumió en las Minas de su cerro, y en las de las Provincias comarcanas 179286¾ libras de Azogue; por la regla de las 12 onzas de consumo en cada marco de Plata corresponde haber sacado 239049 marcos, á los quales pertenecen por 5º y cobos, á corta diferiencia, 426463 pesos de á 8 reales, que reducidos á los ensayados de 13½ reales son 252719, y viene á ser como 1, á 155/6. La gran diferiencia que hay en esta proporcion de lo que contribuye, á la que resulta de la ley del metal, nace de dos causas; la primera de hallarse comprehendidos en los marcos que se funden al presente, los que proceden de todas las otras Minas que se proveen de Azogue de aquella misma Caxa; la segunda, de que la cortedad que la ley tiene al presente, obliga á sacar incomparablemente mayor numero de caxones de metal, que los que se sacaban quando éste era abundante en Plata; y asi suple al presente en parte el mayor trabajo á lo que falta de ley.

Esto se confirma con el cómputo de los que debieron sacarse en cada uno de los 19 años primeros, y los que se sacan al presente: los 4 millones de pesos ensayados de Quintos que contribuyeron al Rey aquellas Minas anualmente en el tiempo primitivo corresponden á 20 millones de los mismos pesos de total saca de Plata, que hacen 33.750000 pesos de á 8 reales, ú onzas de Plata; y siendo la mitad de lo que se sacaba en metal, venían á ser 4.218750 libras de éste, que componen 42187½ quintales.

Al presente, suponiendo que la ley del metal sea, tomandola por un medio, á 4 marcos por caxon, para sacar los 239049 marcos, se necesitan 59762¼ caxones, que hacen 2.988100 quintales, y entonces se conseguia la misma Plata con solo 2390 quintales de Metal, en lo que se vé la gran diferiencia que hay de aquellos tiempos á los presentes; y si á esto se junta la porcion de desmontes que se necesitan sacar ahora para lograr los 59762 caxones de Metal, iría la quenta incomparablemente mas larga: debiendo suponer, que este número de caxones se saca de todos los Minerales de la jurisdiccion de aquella caxa, como antes se dixo.

Desde el año de 1633 hasta el tiempo presente ha tenido de disminucion la Plata que se saca de solo aquel cerro algo mas de las dos tercias partes, sucediendo esto en el discurso de 130 años: á cuyo respecto, si continuase la misma disminucion, se inutilizarian aquellas Minas en otro tanto tiempo, ó en menos; y por esto es muy conveniente en aquellos Países el fomento de los nuevos descubrimientos, con lo qual se recompensa en el modo posible el descaecimiento que tienen las mas antiguas con las modernas.

La gran riqueza de las Minas antiguas está confirmada en la circunstancia de sacar Plata de ellas los Indios, porque estos no conocían otro beneficio que poner al fuego, en tiestos, el Metal donde la Plata estaba visible y abundante, y derritiendose la recogian: en cuyo modo sencillo, solo la que estaba limpia de otros metales podia fundirse. De esto ha nacido conservar el nombre de Cayana los hornos en donde se hace la fundicion de la Piña; porque en la Lengua de los Yacas significa tiesto. De esta grande abundancia se participó en los tiempos primeros de la Conquista; y aun en los presentes sucede, que las Minas que por alguna rara inclinacion manifiestan los Indios á los Españoles, cuyas noticias conservan de sus antepasados, tienen la Plata visible, siendo desde luego perceptible su riqueza.

El Azogue que distribuye la Caxa de la Paz es en corta cantidad, como queda visto: parte de él tiene su consumo en las Minas de Larecaxa, Jaraca, y otras que hay en su jurisdiccion: estos ván á quintar á las Caxas de Lima, teniendo permiso del Virrey para hacerlo asi. Las de Plata que están corrientes no son mas, ni de la abundancia que tubieron en los tiempos pasados.

Los Minerales de Caylloma se sostienen con regularidad, sin ser de los mas abundantes; pero hay opinion de que mas bien han aumentado que disminuído. Entre todos los de aquellos dilatados Reynos, son ahora los mas sobresalientes los de Oruro, á cuyo parage parece irse transfiriendo las riquezas que gozaron en lo pasado las Minas del distrito de Potosí: por el consumo de Azogue se vé lo que vá acercandose, pues un año con otro consumió quasi 1300 quintales, y se asegura por varios sugetos inteligentes y dignos de fé, que la ley de los Metales, en la mayor parte de los Minerales, era buena, respecto de las de otras Minas, y que se reconocia ir en aumento.

De la noticia que queda dada se concluye, que en el total de aquellos Reynos no han disminuido sensiblemente las Minas de Plata de lo que fueron en el principio de este siglo, ó en las cercanías de entrar en él; pues si en unas partes han ido á menos, en otras se ha reconocido aumento, como sucede en Pasco, Oruro, y Carangas, de que es prueba la regularidad de satisfacer el importe del Azogue de los Mineros: al contrario de aquellos que trabajan en vetas pobres, que quando llega el fin del año es forzoso proceder contra ellos y sus fiadores para hacer efectivo el Entero en Caxas, á que están obligados.

En el año de 60 solicitaron los Vecinos de la Provincia del Tucumán que se les proveyese de Azogue, por tener esperanzas de ciertas Minas que empezaban á descubrirse, y por carecer de él no podian darles el beneficio necesario, ni averiguar lo que producirían; y siendo en aquellos Reynos uno de los principales asuntos el fomento de las Minas de Oro y Plata, obtuvieron 50 quintales, pero parece que no correspondieron á lo que se pensaba; porque hasta el de 63 no habia muestras de ello. Quasi lo mismo sucedió en el R eyno de Chile, donde se creyó que se habian descubierto del mismo metal, y que prometian abundancia; pero las que allí se han hallado no son de la entidad y firmeza que las del Perú, y por lo comun consisten en Mantos, que son superficiales, y llegadas á profundar pierden; no sucediendo lo mismo con las Minas que ván en vetas entre Caxas formales; pues aunque hay muchas, que la mayor riqueza la tienen en la superficie, siempre conservan alguna parte en lo profundo, sucediendo en otras al contrario, que hasta llegar á las humedades no manifiestan toda su ley.

La Piña y los Texos de Oro, quando no están quintados, llevando en los sellos que se les imprimen la marca, son contravando en todo el Perú, y solo es permitido conducirlos via recta desde los Minerales á las Caxas á donde pertenecen, para fundirlos allí, y pagar al Rey los derechos que le pertenecen del Diezmo y Cobos; pero en aquellos Países dilatadisimos, donde las Poblaciones están apartadas unas de otras, y que se anda por lo regular por los despoblados para buscar los Pastos, hay facilidad de conducirlas extraviadamente, y por esto no se verifica fundirse en las Caxas toda la que se saca de las Minas.

Los Establecimientos de fundicion están en las Caxas Reales donde hay depósito de Azogues; y á estas fundiciones llaman Cayana, como queda explicada. En estas Oficinas se convierten en Barras, y se ván numerando desde uno en adelante, empezando con el año y concluyendo con él: se les pone el año en que se han fundido, el peso que cada una tiene en marcos, onzas, y adarmes, y la ley; á cuya noticia se agregan los Sellos Reales: con esto quedan convertidas á una moneda del valor de 2, ó 3 mil pesos, y aun solian pasar. En esta forma se tragína á donde se quiere dentro del Reyno, porque llevan los requisitos que manifiestan quantas circunstancias son precisas para la buena fé, y la de haber contribuido al Rey sus Reales derechos. Las Barras yá selladas, y lo mismo los Texos, iban á parar despues á las Casas de Moneda de Lima: allí se bolvian á examinar de peso y de ley, para vér si habia equivocacion, ó descuido en la que se fundieron, cuya diligencia se practíca con presencia de los interesados, y se convierten en Moneda. Las de Potosí no hacían este curso, porque en atencion á ser allí donde están las Minas mas antiguas y acreditadas del Reyno, hay establecimiento de Casa de Moneda: modernamente se han hecho en Santiago de Chile y Oruro para evitar la incomodidad de conducirlas hasta Lima.

La Plata, como se ha visto, sale de las Minas á expensas del trabajo de los Mineros: corre desde ellas á las primeras Caxas Reales, quando no se extravía, ó se convierte en baxilla; y sigue despues á la Casa de Moneda. Convertida allí en pesos duros viene á España, para repartirse por todo el Mundo, sin que le sirva el signo que lleva mas que para la primer venta, porque despues se admite, y es apetecida como materia sin respecto al signo.

No son siempre los Mineros los que conducen de su cuenta las Piñas á las Caxas Reales para fundirlas y pagar los derechos. Esto solo se practíca por los acaudalados que las trabajan sin empeñarse; pero los que no se hallan en este caso pagan con ella á los Aviadores, que los fomentan, ó la dán á los Rescatadores en pago de los efectos que les llevan á las Minas para el consumo de los trabajadores, y para la habilitacion de los menesteres, siendo ellos los que las presentan en las Caxas para que se fundan. Tambien entra en parte de la habilitacion el Azogue, á cuyo fin los mismos Aviadores y Rescatadores lo solicitan, á fin de que no haya motivo de que cese el trabajo, ni el beneficio, por ser esto en lo que tienen la utilidad. El negocio de ir á comprar Piña á las Minas, llaman rescatar, y de ello toman nombre de Rescatadores los que llevan cosas que vender.

Los Mineros acomodados, siendo asi que es de la Mina de donde consiguen las riquezas, no son continuos en ellas: unos ván de tarde en tarde, y otros rara vez, ó ninguna, haciendo confianza de los Capataces que dirigen los trabajos, y cuidan de los gastos. Esto nace de que por lo regular están en parages desabridos y muy incómodos por el frio, y por la intemperie que reyna, pero desde allí hacen conducir los Metales al Asiento, siendo en él donde se benefician, en cuyo modo los tienen á la vista para presenciar las Labas, que es la ultima diligencia que se hace para sacar la Plata.

Los Metales se conducen de las Minas á los Asientos en Llacmas, ó Carneros de la tierra, y en Alpacas, siendo estos los animales mas propios para ello por lo escabroso de los caminos, cuya aspereza es tal, que los de otras especies se maltratarian mucho, y no podrian traficar. Esta es de las una de las grandes providencias que tienen aquellos Reynos, asi como en la Laponia son los Renes los adequados para manejarse en la desigualdad de las montañas, y en los hielos. El carguió se hace en costales, cuyo ramo, y el de las cuerdas con que los atan sobre los animales, es la entrada mas segura y quantiosa que tienen los Indios del Pueblo de Juli en el Gobierno de Chucuito, por ser allí donde se hacen y se llevan á la mayor parte de los Minerales del Reyno.

No es bastante que las Minas sean de buena ley para que sus trabajos se costeen con lo que rinden, ó que produzcan utilidades á los dueños: hay en ellas varios accidentes que interrumpen sus progresos: estos son las pérdidas de las vetas, dividiendose en ramificácianes muy delgadas, hasta que enteramente no se descubre metal en ellas, en cuyo caso es precisa inucha destreza y buen acierto para bolverlas á encontrar en el interin se trabaja sin recoger provecho, y con la duda de lo que durará la suspension de los metales. Los toros que se encuentran, y son unos nudos de piedra durisima que inturrumpen la veta, ignorandose lo que tendrán de magnitud, ni qué partido convendrá mas, si el de atravesarlos con la Mina, que se vá abriendo, ó el de pasarlos rodeando por alguno de sus lados. Lo que se sabe de cierto es, que vencido el toro buelve la veta á continuar con igual, ó mayor riqueza que la que tenía antes. Los terrenos de naturaleza falsos, que necesitan muchos empotrados, y obras de materiales para sostener los derrumbos, y las aguas, quando son abundantes, y están muy profundas las Minas, cuyo inconveniente suele equiponderar á sus mas sobresalientes riquezas, obliga á practicar socabones á mucho costo por donde se facilite el desague, cuya diligencia no en todas tiene proporcion, por no permitirlo la disposicion del cerro. Estos y otros varios embarazos minoran sensiblemente las utilidades en tales términos, que ponen á los Dueños mas próxîmos á la pérdida que á las ganancias.

El trabajo se hace con Indios y Mestizos, unos voluntarios y otros de obligacion: estos ultimos son los Mitayos: la diferiencia que hay en estas dos clases es, que los primeros son contingentes, y los otros seguros, pues en quanto á los jornales son iguales, siendo muy competente el que se les dá, y es arreglado á Arancel, por cuya regla nunca es menos de 4 reales de aquella moneda, aunque hay Minas, como sucede en Potosí, que ganan un peso los dias que trabajan. Es vulgaridad muy errada la de que el trabajo de las Minas es recio, y que aniquila estas gentes, porque ni uno, ni otro sucede: siendo buena prueba la de acudir los Mestizos y otros Indios, á quienes no toca la Mita, á ofrecerse voluntariamente, y que los mismos Mitayos, concluidas las horas de su trabajo, se convidan á doblarlo, que es trabajar noche y dia, para ganar mas, ó todos los dias seguidos. Los trabajos que allí se ofrecen unos son subterraneos, y otros fuera, que consisten en acarreos de Metales, y de materiales en las varias manipulaciones para el beneficio, sin que se reconozca que por causa de ellos enfermen, ni les sobrevenga mal de consideracion. En este destino logran la mejor y mas puntual paga de quantas pueden tener en las otras ocupaciones; y asi, al exemplo de los voluntarios, se quedan varios de la otra clase despues que concluyen el tiempo preciso de la Mita.

Los Mitas duran seis meses, y concluídos se cambian, haciendose asi para que se restituyan á sus Pueblos, y cultiven las tierras que les pertenecen: despues tienen dos, tres, ó mas años libres, sin bolverles á tocar turno, segun son mas, ó menos crecidos de vecindario los Pueblos. Ademas de los Mitayos siempre necesitan de gente libre las Minas, pues la que goza 6, ú 8 de aquellos, ocupará 15, 20, ó mayor número, á proporcion de las vetas que se trabajan. Por razon de la mucha frialdad de aquellos parages no se acomodan á ellos los Negros, que luego mueren, lo que no sucede con los Indios, cuyas naturalezas son propias para tales climas, y asi los resisten sin pension.

Se dixo antes que el consumo de Azogue es la cantidad de este Metal equivalente á la Plata que se saca, y que lo que excede de esto es lo que llaman pérdida. Por esta regla puede sacarse Plata sin pérdida, pero no sin consumo; y asi, el que saca cien marcos de ella, ha de consumir en el beneficio por la Amalgama 50 libras de Azogue por lo menos: de esto ha nacido la opinion de que se convierte en Plata este metal, esforzandola con la circunstancia de no ser visible la Plata en la mayor parte de las Metales, como sucede con los que llaman Pacos, que son de color de tabaco, y los que mas abundan: suponen para ello, que el Mineral contiene materias propias para fijar el Azogue, y purificarlo de los cuerpos estraños que tiene, y que los Metales donde la Plata es visible, que son los que llaman Machacados, se hallan en esta forma, porque en su Mina abundaron las materias primitivas del Azogue en tanta cantidad, quanto es su abundancia; pero que además de esta, que es sensible á los sentidos, la restante materia que está con ella convinada con el Azogue que se le incorpora, lo fija y reduce á Plata. Esta opinion, segun el sentir de los mas bien instruídos entre ellos, es efecto de la ignorancia, porque hay otras distintas causas para el desperdicio del Azogue, sin que sea preciso ocurrir á que mude de especie, por razon de la mixtura con las partículas metálicas de la Mina: concluyendo, que si las operaciones hubiese arbitrio para hacerlas en otra forma se bolvería á recoger todo el que se incorpora en las Amalgamas; y en efecto, los grandes Metalurgicos de Europa, que tienen conocimiento práctico de ellas, se admiran del desperdicio excesivo de Azogue que se hace en las Minas de Indias, atribuyendolo á no valerse de los métodos mas seguros é industriosos para evitarlo.

En realidad, despues del largo tiempo que el mejor y mas pingue patrimonio de la España son las Minas de Plata y Oro de los dos Imperios de las Indias, hubiera sido conveniente establecer Elaboratorios de ensayos, donde la aplicacion adquiriese el conocimiento práctico, y especulativo á cerca de el modo de beneficiar los Metales, con aprovechamiento del Azogue, y de los de Plata y Oro, pues á todos se estienden las pérdidas en muchas ocasiones por faltar la inteligencia para separarlos de los cuerpos extraños que los perjudican, como el Vitriolo, el Antimonio, el Arsenico, Alumbre, Azufre, Oropimente, y otros varios, que de ordinario acompañan á la Plata, y es forzoso apartarlos antes de hacer la incorporacion con el Azogue, pues de no practicarse esto con la exactitud que conviene, resultan dos daños: uno el de no sacarse toda la Plata que contiene el Mineral por estorvar la interposicion, ó mezcla de alguna parte de estas materias, que el Azogue se una bien, y abrace todas las partículas de quella, que están contenidas en el Mineral: otro, que absolutamente no se consiga la Amalgama, siendo esto á lo que llaman disparar los cuerpos, porque subdividido el Azogue en partículas minutisimas y ligeras, se escapa con el agua, y la Plata, no habiendose llegado á juntar, tambien se desaparece.

Logrado el fin de purgar los metales de Plata de las materias estrañas que le dañan, y el de hacer las incorporaciones del Azogue sin la fuerza de repasos que se les dán, se trabajaria en evitar los consumos de él; y quanto mas se aprovechase tendria menos costo la Plata: los Mineros escusarian este gasto, y se harian utiles muchas Minas que se abandonan por no alcanzar la ley de sus metales á los costos del beneficio; pues en el supuesto de consumirse 12 onzas en cada marco, al respecto del precio que tiene en Potosí, son 6 reales lo que importa solo el coste del Azogue. Además, habría tambien la ventaja de no estár pendientes del Azogue para tener la Plata; pues siempre que faltase aquel cesaría la extraccion de esta, y las Minas quedarian inutiles. Por el contrario, si el Azogue no tuviese consumo, ó á lo menos este fuese corto, con una cantidad moderada habría bastante para algunos años, y en ningun caso sería sensible la falta de su abundancia. El descaecimiento de la Mina del Almaden, que puede suceder de lo qual haya exemplar, es un peligro que amenaza á la subsistencia de las de Plata. Las guerras que pueden sobrevenir es otro, y todo se salvaba con el medio que se ha dicho. Los Mineros se aplican en quanto pueden al conocimiento de sus metales, y al modo de aprovecharlos, pero recayendo en unas personas que nunca tuvieron principios de ello, ni conocimiento de la facultad de Minas y Metales, á quienes la falta de otra ocupacion les inclina á este exercicio, y el parecerles que para sacar Plata vasta mover las tierras, nunca pueden adelantar cosa de sustancia, y quando lo consiguen es despues de bastantes pérdidas, quedando siempre con sobradas imperfecciones los métodos que descubren. Los Beneficiadores son asimismo gente de pocos alcances, que aprehenden lo que vén hacer á otros, y al paso que son habiles en esto,no tienen la mejor disposicion para adelantar ni discurrir por sí, ni para mudar de método en las operaciones: conocen bien el Mineral que contiene Plata, pero no los medios de separarla con perfeccion de las otras materias á que está unida, cuyo punto es esencialisimo como se ha dicho. No saben discurrir modos de aprovechar el Azogue, que es otro muy principal. No ha faltado Autor grave, y Minero habil de aquel Reyno que lo ha conocido asi; y que es de opinion que puede hacerse el beneficio sin consumirse, ni desperdiciarse Azogue alguno. Este invento, en que debiera pararse mucho la consideracion, valdría tanto á la Monarquía como las Minas de Plata que le proporcionan las riquezas que posee, y se las aseguraria para lo succesivo, disfrutandolas sin desperdicios. A fin de que esto sea mas perceptible será bien decir que se reconocen Minas, cuyos metales en los ensayos pequeños manifiestan una riqueza increible, y trabajados en grande nunca dán la ley, y muchos disparan en el beneficio.