Génesis
Fragmentos
El telégrafo eléctrico
Fragmento
| �Adónde vas, humanidad, perdida | |||
| por el incierto y mágico camino | |||
| que acerca tu destino | |||
| a los últimos lindes de la vida? | |||
| �Adónde vas? Tu osada fantasía, | 5 | ||
| no cabiendo en el mundo, rompe y crece, | |||
| y a otro espacio se lanza y se desvía. | |||
| La tierra se estremece | |||
| al impulso del rudo movimiento, | |||
| la bóveda del cielo se levanta, | 10 | ||
| se oprime el aire, se amontona el viento, | |||
| y cruje el firme asiento, | |||
| del estridente golpe contrastado. | |||
| �Será que el tiempo que pasó, aterrado, | |||
| del insondable porvenir se espanta | 15 | ||
| y al penetrar en tu futura historia, | |||
| se abate y se derrumba, | |||
| y tiembla de pavor bajo su tumba? | |||
| �Será que el peso de tu inmensa gloria | |||
| sobre el orbe gravita, | 20 | ||
| y el eje poderoso | |||
| de la gigante máquina del mundo, | |||
| cual masa inerte, suelta | |||
| al aire vagoroso, | |||
| se agita y desparece en veloz vuelta | 25 | ||
| en los oscuros senos del profundo? | |||
| Tú vuelas incesante, | |||
| y en vano anhelo el pensamiento ansía, | |||
| vacilante y sin tino, | |||
| seguir do quier tu procelosa vía, | 30 | ||
| penetrar no pudiendo | |||
| dentro la sima tenebrosa y honda | |||
| hacia que vas, en alas del destino. | |||
| Detente, y deja que mi frente esconda | |||
| entre el revuelto y denso remolino | 35 | ||
| del polvo que tu planta | |||
| en su carrera rápida levanta; | |||
| permite que pasmado | |||
| tu afán contemple, y con espanto vea | |||
| si, airada y orgullosa, | 40 | ||
| has acaso en tu furia traspasado | |||
| la línea misteriosa | |||
| que el dedo eterno de tu Dios ha escrito | |||
| en el linde fatal del infinito. | |||
| Tú surges en el mundo, cual la aurora, | 45 | ||
| borrando impuras sombras, | |||
| de los profundos senos se dilata, | |||
| tendiendo las magníficas alfombras | |||
| de nácar y de plata | |||
| por los revueltos mares, | 50 | ||
| y derramando el fúlgido tesoro | |||
| por las cimbrias del cielo, se desata | |||
| en luces de esmeraldas y de oro. | |||
| Brotas, bullendo por la faz extensa | |||
| de esta mole de piedra, que algún día | 55 | ||
| bajo la enorme pesadumbre inmensa | |||
| de otra más grande humanidad gemía; | |||
| helada roca que quizás cruzaba | |||
| la noche de los tiempos, y pasaba, | |||
| de mil pueblos las tumbas encerrando, | 60 | ||
| de otro mundo tal vez cadáver frío, | |||
| que vagaba al acaso en el vacío, | |||
| su sudario de nubes arrastrando. | |||
| La nada eras ayer, y eres el todo. | |||
| Ayer también, y al sacudir tu frente, | 65 | ||
| las tinieblas del caos... | |||
| . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . | |||
| (Falta lo demás.) | |||
El arte
Composición sin concluir
| Si en el raudo discurso de la vida | |||
| pudisteis una vez el pensamiento | |||
| lanzar a mi región desconocida, | |||
| adivinar, mortales, mi existencia, | |||
| el dulce son de mi armonioso acento | 5 | ||
| sentir acaso, y en inquieto anhelo | |||
| soñar mi ser y adivinar mi esencia; | |||
| si reflejado visteis en el cielo | |||
| cuanto, envuelto en las ondas del profundo, | |||
| trazó el Ser de los seres Soberano | 10 | ||
| con su potente mano | |||
| en el libro fantástico del mundo; | |||
| si osados descubristeis mi belleza | |||
| tras el espeso velo | |||
| con que oculta su faz naturaleza; | 15 | ||
| si admirasteis mi célica hermosura | |||
| entre las nubes densas y flotantes | |||
| que oscurecen mi cielo, | |||
| y, cual chispas brillantes | |||
| de inmarcesible gloria, santa y pura, | 20 | ||
| visteis resplandecer las luces bellas | |||
| de sus radiantes, fúlgidas estrellas; | |||
| todos llegad, mi diestra omnipotente, | |||
| mortales, a besar: quiero elevaros | |||
| hacia mi excelso trono, y frente a frente, | 25 | ||
| con el sol de mi fama, | |||
| a la luz de la gloria contemplaros. | |||
| Mi espíritu fecundo ansioso os llama | |||
| porque voléis tras él; mi voz os nombra: | |||
| postrad las frentes ante el ara mía, | 30 | ||
| y el polvo de mis plantas removiendo, | |||
| flores buscad, que nacen a mi sombra; | |||
| y rosas y laurel entretejiendo, | |||
| coronad vuestra rica fantasía. | |||
| Cuando el mundo sus huellas arrastraba, | 35 | ||
| por los confusos límites del tiempo | |||
| vacilante vagando; | |||
| cuando el germen del hombre se agitaba | |||
| en su rugiente seno, | |||
| y perdido, al azar iba cruzando | 40 | ||
| de negras sombras el espacio lleno, | |||
| por servirle de guía | |||
| el cielo me envió: cortó ligera | |||
| los aires azulados | |||
| la augusta planta mía; | 45 | ||
| y vieron admirados | |||
| brotar laurel su sien, a los destellos | |||
| de mi luz, los humanos, y con ellos | |||
| seguí del cielo la inmortal carrera. | |||
| Y a las puertas llegué, y allí presido | 50 | ||
| la máquina del orbe; y las deidades | |||
| cuyos templos alcé, mi templo adoran. | |||
| Revuelvo y amontono las edades | |||
| en incierta y bullente fantasía; | |||
| mis matices coloran | 55 | ||
| la ruda y terrenal naturaleza, | |||
| y al sonante sonido | |||
| de la palabra mía, | |||
| por cauces de belleza | |||
| miro correr torrentes de armonía; | 60 | ||
| y allí mi trono fúlgido ilumino, | |||
| y allí el sagrado de mis glorias fundo, | |||
| y, a los dulces latidos del divino | |||
| corazón del Eterno, vibra ardiente, | |||
| el limpio rayo de mi augusta mente, | 65 | ||
| instrumento de Dios, alma del mundo. | |||
| Del empíreo a la cumbre | |||
| impávido ascendí; su pensamiento | |||
| arranqué al Hacedor, y la memoria | |||
| bañé del hombre en su preclara lumbre; | 70 | ||
| y al poderoso aliento | |||
| de la divina inspiración, trazada | |||
| miré do quier por la falange humana | |||
| la huella soberana | |||
| que yo soñé, y eternicé su gloria. | 75 | ||
| Si aún está de vosotros ignorada, | |||
| si, ciegos a los rayos eternales | |||
| de mi esencia infinita, | |||
| no la visteis cruzar los altos cielos, | |||
| deletread, mortales, | 80 | ||
| en los flotantes, desplegados velos | |||
| del tiempo que pasó, mi historia escrita. | |||
| Ved las nubes purísimas que un día | |||
| el trono de los ángeles formaron, | |||
| cuál los aires cruzaron, | 85 | ||
| y proclamando la victoria mía, | |||
| mis fantásticas obras coronaron. | |||
| Ved los hombres nacer, las sociedades, | |||
| reuniéndose, formar y las naciones. | |||
| Mirad desarrollarse las edades | 90 | ||
| sobre el manto del caos, y las olas | |||
| de la naciente humanidad, creciendo, | |||
| del orbe hasta las últimas regiones | |||
| la fama de mis lauros extendiendo. | |||
| Mirad al tardo paso | 95 | ||
| con que el mundo se arrastra por la vida, | |||
| afirmarse mi imperio soberano, | |||
| a la luz de la gloria esclarecida, | |||
| en regio solio, inmarcesible asiento: | |||
| así los tiempos sin cesar rodando, | 100 | ||
| cada siglo un altar me alzaba ufano, | |||
| cada generación un monumento. | |||
| �Quién rigió sus destinos? �Quién entonces, | |||
| de los hombres la prez divinizando, | |||
| lanzó a la eternidad su nombre, escrito | 105 | ||
| en mármoles y bronces, | |||
| por el vasto confín del infinito? | |||
| �Quién sembró en los espacios, | |||
| con incesante anhelo, | |||
| pirámides gigantes y elevadas, | 110 | ||
| y circos y palacios, | |||
| y templos y basílicas sagradas? | |||
| �Quién sus agujas escondió en el cielo? | |||
| Sus imágenes bellas �trasladadas | |||
| por mi pincel no fueron? �Quién al lienzo | 115 | ||
| la vida supo dar? �Quién inspiraba | |||
| los sentidos dolores, | |||
| los dulcísimos tonos del Profeta, | |||
| que, triste y melancólico, cantaba | |||
| cuando Sión caía? | 120 | ||
| �Quién esparció en los aires la armonía? | |||
| �Quién coronó de flores | |||
| el arpa melodiosa del poeta? | |||
| Yo solo fui, yo solo. Vi los reyes | |||
| del Olimpo saliendo, | 125 | ||
| y a los antiguos pueblos dirigiendo: | |||
| sus bustos peregrinos | |||
| en mil estatuas levanté inmortales, | |||
| que existieron eternas, presidiendo | |||
| de los pueblos futuros los destinos. | 130 | ||
| Mis manos modelaron | |||
| la dura piedra en que sus santas leyes | |||
| los humanos trazaron, | |||
| y en el alcázar de la fe guardadas | |||
| por mis ángeles fueron; | 135 | ||
| y con el óleo de mi santa esencia | |||
| consagré de los héroes las espadas; | |||
| y los sabios trajeron | |||
| a mi altar las primicias de su ciencia; | |||
| y a los dioses profanos, que algún día | 140 | ||
| inciensos mendigaban y loores | |||
| ante la gloria mía, | |||
| aras labró mi diestra omnipotente, | |||
| sus deleznables templos levantando, | |||
| adornados de flores. | 145 | ||
| Pero siempre mi ser lució esplendente, | |||
| sobre las altas cúpulas brillando; | |||
| y yo, que fui, que soy, que seré siempre | |||
| sobre todo lo humano; que en mi mente | |||
| encierro al Todo, y en mi ser existo... | 150 | ||
| . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . | |||
| Llegó la hora suprema, | |||
| y ante una cruz que destilaba sangre | |||
| doblé mi alteza, y prosterné mi frente | |||
| ante el divino resplandor del Cristo... | 155 | ||
| . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . | |||
| Las pasiones del hombre, que volando | |||
| en torbellino bramador y ciego, | |||
| y en espantable confusión tronando, | |||
| agostan con su fuego | 160 | ||
| del corazón la tímida ternura, | |||
| y se agitan, rompiendo | |||
| el límpido cristal del alma pura, | |||
| sujetas a mi yugo soberano, | |||
| tiemblan bajo mi mano, | 165 | ||
| culto a mi imperio triunfador rindiendo. | |||
| La gloria, la virtud, el sentimiento, | |||
| las dichas, los dolores, | |||
| la agitación fugaz del pensamiento, | |||
| cuanto de vida el universo llena, | 170 | ||
| fantástica cadena | |||
| es de mágicas flores, | |||
| que en mi diestra radica, y con sus lazos | |||
| voy sin cesar uniendo los pedazos | |||
| del agitado espíritu del mundo; | 175 | ||
| y a mi libre albedrío, | |||
| por el antro profundo, | |||
| su carrera gobierno en el vacío. | |||
| Amor, divino amor, tú solo, un día, | |||
| en alas de la inquieta fantasía | 180 | ||
| soñaste a mí llegar: en los cristales | |||
| de mi luciente y celestial grandeza | |||
| miraste reflejarse tu belleza, | |||
| y volviste a caer; si los mortales | |||
| tu gigante poder sienten y admiran, | 185 | ||
| y en tu brillo hechicero, | |||
| engañados, te miran | |||
| más que yo levantarte, es porque quiero | |||
| que, adornado de regios oropeles, | |||
| te remontes ufano | 190 | ||
| con temblorosa mano, | |||
| mis sienes a ceñir con tus laureles... | |||
| . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . | |||
| Luce el día por fin: el tiempo pasa | |||
| con su manto de siglos, impelido | 195 | ||
| por el soplo de Dios en raudo vuelo; | |||
| la negra y densa y tenebrosa masa | |||
| que en su crespón oscuro | |||
| envuelve al ser humano, sumergido | |||
| del globo en la estrechez, se rompe al cabo, | 200 | ||
| y aparece Platón, hijo del cielo. | |||
| Nace inmortal entre el ambiente puro | |||
| de divina ambrosía, | |||
| y del Edén con el fulgor vestido, | |||
| baja a la tierra en el grandioso día, | 205 | ||
| a esconder en sus senos la memoria | |||
| de las bellezas que admiró en la gloria. | |||
| La dilatada zona, | |||
| del rayo contrastada, cruje ardiente | |||
| cuanto el mundo en sus límites encierra, | 210 | ||
| en confuso desorden se amontona, | |||
| y acuden las naciones a la frente | |||
| de otras naciones a arrojar la guerra; | |||
| los aires oscilantes | |||
| pesan, del polvo de la muerte llenos, | 215 | ||
| y el fuego de los muros humeantes | |||
| de la soberbia Troya | |||
| con su sangre enardecen los helenos. | |||
| Sobre la abierta tumba del pasado | |||
| suena el canto guerrero | 220 | ||
| del pueblo vencedor, que alza potente, | |||
| ante el pueblo admirado, | |||
| la voz sonora del divino Homero. | |||
| Vedle: la calva frente | |||
| hacia el suelo inclinada. | 225 | ||
| �Tanto pesa su gloria!... | |||
| . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . | |||
| (Falta el resto.) | |||
Ecos en la noche
Fragmentos
| Llegué a la cumbre al fin: la piedra dura | |||
| del monte, que sus rocas desmelena | |||
| entre los pliegues de la sombra oscura, | |||
| bajo mis pies hollé; la noche fría | |||
| su frente alzó serena, | 5 | ||
| y en ella descansé la frente mía. | |||
| Ansió mi pecho el inmortal consuelo | |||
| que en los cielos se encierra, | |||
| y apoyando mis plantas en la tierra, | |||
| conseguí con afán besar el cielo. | 10 | ||
| Dejó escapar su aroma perfumado | |||
| la flor del infinito, | |||
| y vino a confundirse con mi aliento; | |||
| y a este beso sagrado, | |||
| quedó, con el color del firmamento, | 15 | ||
| el nombre Dios sobre mi labio escrito. | |||
| He aquí por qué ese Dios en mi memoria | |||
| vive, y late en mi virgen fantasía; | |||
| he aquí por qué los mármoles y bronces | |||
| de la tierra cantaron su poesía, | 20 | ||
| y por qué desde entonces, | |||
| queriendo el arte reflejar su gloria, | |||
| a los labios del hombre | |||
| les fue preciso articular su nombre. | |||
| Huyó el sol al ocaso, | 25 | ||
| revolviendo en el mar su roja lumbre; | |||
| lanzó la noche su gigante paso, | |||
| y bordando del aire en la alta cumbre | |||
| con montones de sombras sus colores, | |||
| tendió su manto en la región do duermen | 30 | ||
| su sueño los horrores, | |||
| y allá batió sus alas siempre oscuras, | |||
| con negros pliegues envolviendo al mundo, | |||
| de pardas nubes erizando al cielo, | |||
| atando con sus lazos las alturas, | 35 | ||
| y en fin, rodando derrocada al suelo. | |||
| Las voces de los aires resonaron, | |||
| cortando la tiniebla, | |||
| y entre el sudario de la espesa niebla, | |||
| pavorosos gemidos derramaron. | 40 | ||
| Las montañas gigantes | |||
| lanzaron, elevándose, al espacio | |||
| sus cimas arrogantes, | |||
| como tropa de espectros, que trayendo | |||
| de la creación al mágico palacio | 45 | ||
| sus alzados pendones de victoria, | |||
| los fueran en los cielos extendiendo, | |||
| ornando las esferas, | |||
| al entonar el cántico de gloria, | |||
| con el manto talar de sus banderas. | 50 | ||
| Y sus velos oscuros | |||
| los llanos a lo lejos extendían, | |||
| témpanos negros, que la sombra helaba; | |||
| y en los dudosos apartados muros | |||
| que al vasto firmamento circuían, | 55 | ||
| perdido el horizonte se enredaba, | |||
| y el mundo, cual fantasma vaporoso, | |||
| se alzaba tenebroso, | |||
| oscilando en los aires del misterio; | |||
| y allá su inmenso cinturón ceñía, | 60 | ||
| alrededor de la llanura extensa, | |||
| el cóncavo hemisferio, | |||
| enorme cráneo, donde el mundo piensa. | |||
| Era la noche en fin. Yo vacilaba | |||
| sobre la enhiesta roca, contemplando | 65 | ||
| con estupor profundo | |||
| el grandioso silencio que pesaba, | |||
| helado, sobre el alma, y admirando | |||
| la gigantesca soledad del mundo, | |||
| que desierto, imponente, | 70 | ||
| desplegaba a mis pies su negra alfombra, | |||
| mientras sobre mi frente, | |||
| bañada en mares de revuelta sombra, | |||
| ecos tristes y roncos resonaban | |||
| hiriendo la extensión con golpes secos. | 75 | ||
| Rompió, por fin, del pecho las prisiones | |||
| mi voz vibrante, y preguntó a los ecos: | |||
| ��Por dónde debo dirigir mi planta | |||
| a la hermosa mansión que, entre montones | |||
| de locos sueños, mi ambición levanta? | 80 | ||
| �Cómo la antorcha de la mente mía | |||
| encender en la luz de la poesía, | |||
| y a su fulgor brillante | |||
| recorrer las rüinas de la historia, | |||
| y escribir anhelante | 85 | ||
| en los pardos escombros | |||
| de los pasados siglos mi memoria? | |||
| �Cuál es la senda que a la historia guía? | |||
| �Cómo atar con cadenas de laureles | |||
| al alma, que en mi seno vaga incierta? | 90 | ||
| �Cómo subir al encantado templo | |||
| de la inmortalidad, y en sus dinteles | |||
| osado penetrar? �Cuál es la puerta? | |||
| �Esta�, dijo una voz . . . . . | |||
| . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . | 95 | ||
| . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . | |||
| . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . | |||
| Alzábase el altar: naturaleza | |||
| su coronada frente | |||
| con pliegues mil de oscuridad ceñía, | 100 | ||
| y las sombras espesas de Occidente | |||
| borraban a la par de su cabeza | |||
| el rojo rayo de la luz del día. | |||
| En la celeste cumbre | |||
| del encantado templo, las estrellas, | 105 | ||
| antorchas de los ángeles, brillaban, | |||
| y recamados de guirnaldas bellas | |||
| de misteriosa lumbre, | |||
| los azulados velos | |||
| con su pesante inmensidad colgaban | 110 | ||
| de la bóveda augusta de los cielos. | |||
| Esperaban los orbes el momento | |||
| con silencio profundo, | |||
| y rasgando la luna el firmamento, | |||
| cual lágrima postrera desprendida | 115 | ||
| del llanto del crepúsculo y vertida | |||
| del aire en los cendales, | |||
| con tibia palidez bañaba al mundo, | |||
| do los seres mortales | |||
| en blando sueño, a su fulgor, dormían, | 120 | ||
| y las flores abrían | |||
| su perfumado broche, | |||
| exhalando su aroma entre los giros | |||
| do mece sus suspiros | |||
| y su aliento suavísimo la noche. | 125 | ||
| Salve, supremo Dios: tu nombre miro, | |||
| escrito en las alturas, destacarse | |||
| a través del azul, y en el espacio | |||
| contemplo tu palacio | |||
| con guirnalda de mundos dibujarse, | 130 | ||
| y la fragancia de tu esencia aspiro, | |||
| que esparce por el viento | |||
| la esencia de la luz de las estrellas, | |||
| azucenas purísimas y bellas | |||
| del inmenso jardín del firmamento. | 135 | ||
|
(Hasta aquí escribió el autor.) |
|||
El capitán
| Fragmento de una leyenda | (1) |
|
II (2) | |||
|
LA ORGÍA | |||
|
CORO DE SOLDADOS | |||
| Brindemos, amigos; | |||
| las copas llenad | |||
| de ponche, de vinos, | |||
| de ron y champán. | |||
| Cantemos mil himnos | 5 | ||
| al Dios del placer: | |||
| bebed y brindad, | |||
| brindad y bebed. | |||
|
UN SOLDADO | |||
| Brindo por el dulce néctar | |||
| que nuestro ser adormece, | 10 | ||
| que la razón entorpece, | |||
| que quita pena y dolor. | |||
| En el vino está la dicha, | |||
| en él están mis pasiones, | |||
| en él nuestras ilusiones, | 15 | ||
| sólo en el vino mi amor. | |||
|
OTRO SOLDADO | |||
| Brindo por el ebrio beso | |||
| de mi querida dichosa, | |||
| y que su copa espumosa | |||
| apague mi ardiente sed; | 20 | ||
| y ella, bebiendo conmigo, | |||
| traslade con risa loca | |||
| desde su boca a mi boca, | |||
| con el licor, el placer. | |||
|
OTRO SOLDADO | |||
| Yo brindo por el valiente | 25 | ||
| que sabe vencer y amar, | |||
| ardiente en el pelear, | |||
| y en enamorar ardiente. | |||
| Ora contrario, ora amigo, | |||
| debe, por su buena fama, | 30 | ||
| humillarse ante su dama, | |||
| y humillar a su enemigo. | |||
|
OTRO SOLDADO | |||
| Yo sólo a gozar aspiro: | |||
| siempre en trocar me intereso | |||
| mi corazón por un beso, | 35 | ||
| mi vida por un suspiro. | |||
| Brindo por los dulces lazos | |||
| que me tienden las mujeres, | |||
| y ansío agotar en sus brazos | |||
| la copa de los placeres. | 40 | ||
|
OTRO SOLDADO | |||
| Vos, �no brindáis, Capitán? | |||
|
DON FERNANDO | |||
| Compañeros, sí, por Dios: | |||
| brindo por vosotros todos, | |||
| por mi dama y por mi honor, | |||
| y que la guerra cruel, | 45 | ||
| a que el Rey nos convocó, | |||
| felizmente se termine | |||
| con la sangre del traidor. | |||
| Que Dios la victoria otorgue | |||
| a quien tenga la razón, | 50 | ||
| y que yo al triunfo os conduzca, | |||
| digno de vuestro valor, | |||
| pues cristianos y leales | |||
| siempre mis soldados son. | |||
|
LOS SOLDADOS | |||
| �Bravo! �Viva el Capitán! | 55 | ||
|
DON FERNANDO | |||
| �Que viva el tercio español, | |||
| con su invencible bandera, | |||
| con su indomable león! | |||
|
LOS SOLDADOS | |||
| �Viva! | |||
|
DON FERNANDO | |||
| Gracias, muchas gracias.- | |||
| Pero la tarde pasó, | 60 | ||
| y ya basta de locura, | |||
| de brindis y diversión. | |||
|
UN SOLDADO | |||
| Que cuente Hernán una historia. | |||
|
HERNÁN | |||
| La contaré. | |||
|
LOS SOLDADOS | |||
| �Bien, por Dios! | |||
|
HERNÁN | |||
| Mas silencio prometedme. | 65 | ||
| Escuchadme, y atención. | |||
|
LOS SOLDADOS | |||
| Escuchamos y atendemos. | |||
|
HERNÁN | |||
| Es caso que sucedió | |||
| ha tiempo, y yo le intitulo: | |||
| Mi Dios, mi dama y mi honor. | 70 | ||
| Don Gastón de Benavente, | |||
| con su gente, | |||
| a la campaña salió,(3) | |||
| y dispuesto en son de guerra, | |||
| por la tierra | 75 | ||
| de los moros se metió. | |||
| Es joven y aventurero, | |||
| caballero | |||
| de muy preciado solar; | |||
| son sus únicos trofeos | 80 | ||
| y deseos | |||
| tener moros que matar. | |||
| Capitán de una partida, | |||
| distinguida | |||
| por su bélico valor, | 85 | ||
| es su lema y su bandera | |||
| por do quiera: | |||
| Mi Dios, mi dama y mi honor. | |||
| Sus intrépidos donceles | |||
| los corceles | 90 | ||
| lanzan veloces al par: | |||
| ��Sus! �al arma, caballeros! | |||
| �Sus! �ligeros! | |||
| Al agareno a buscar.� | |||
| Ya las huestes se encontraron, | 95 | ||
| y juntaron | |||
| a guisa de combatir; | |||
| ya los infieles, vencidos | |||
| y perdidos, | |||
| sólo piensan en huir. | 100 | ||
| De los cristianos a gloria, | |||
| la victoria | |||
| se declara sin dudar; | |||
| cortan sus filos tajantes | |||
| mil turbantes, | 105 | ||
| y mil cabezas al par. | |||
| Y cual buenos compañeros, | |||
| los guerreros | |||
| van el botín a coger; | |||
| y sin riñas, sin enojos, | 110 | ||
| los despojos | |||
| partes iguales a hacer. | |||
| Una de ellas, de derecho | |||
| (trato hecho), | |||
| pertenece al Capitán; | 115 | ||
| y es una esclava, doncella, | |||
| tierna y bella, | |||
| hija de Alí-ben-Cotan. | |||
| �Ay! �que en mal hora se hizo | |||
| tal hechizo | 120 | ||
| preso de guerra en acción! | |||
| Cautivo de su cautiva, | |||
| mientras viva, | |||
| será siempre don Gastón; | |||
| pues las gracias de la ufana | 125 | ||
| mahometana | |||
| su alma acaban de rendir, | |||
| y con gallardo talante, | |||
| al instante | |||
| así él empieza a decir: | 130 | ||
| ��Oh tú, bella prisionera, | |||
| la primera | |||
| que tan hermosa miré! | |||
| Todo por ti lo dejara | |||
| y olvidara, | 135 | ||
| menos mi cristiana fe. | |||
| �Y cuanto tu labio pida, | |||
| dulce vida, | |||
| te lo ofrecerá mi amor... | |||
| Manda pues; que es mi bandera | 140 | ||
| por do quiera: | |||
| Mi Dios, mi dama y mi honor. | |||
| ��Oh caballero cristiano, | |||
| cuya mano | |||
| tan fuerte y bizarra es! | 145 | ||
| Si un solo favor, que puedes, | |||
| me concedes, | |||
| mi amor te daré después. | |||
| �Mi buen padre, que me adora, | |||
| preso llora | 150 | ||
| por órdenes del Emir, | |||
| que es Abderramán el Breve, | |||
| un aleve, | |||
| que me quiso seducir. | |||
| �Y mi padre no quería | 155 | ||
| la honra mía, | |||
| cual un infame, vender; | |||
| y por su firmeza o sino, | |||
| al fin vino | |||
| la libertad a perder. | 160 | ||
| �Cesa, mi bella, en tu apuro. | |||
| Yo te juro | |||
| o libertarle o morir. | |||
| Yo forzaré las prisiones | |||
| y pasiones | 165 | ||
| de Abderramán el Emir.� | |||
| . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . | |||
| . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . | |||
| De todas armas armado, | |||
| y montado | 170 | ||
| en un soberbio alazán, | |||
| parte en fin el caballero | |||
| aventurero, | |||
| en busca de Abderramán. | |||
| Paso en silencio el camino | 175 | ||
| que el noble galán llevó, | |||
| el cómo llegó a Granada | |||
| buscando al moro feroz, | |||
| y demás que no hace al caso | |||
| a mi pobre narración; | 180 | ||
| y os diré sólo las frases | |||
| que el Capitán dirigió | |||
| a un joven y hermoso paje, | |||
| que la mora le envió. | |||
| �Pajecillo, pajecillo, | 185 | ||
| que eres correo de amor, | |||
| que a los amantes das vida, | |||
| y a los males curación; | |||
| si tantos secretos sabes | |||
| contra amoroso dolor, | 190 | ||
| �por qué no me indicas luego | |||
| un remedio a mi pasión? | |||
| �Ay! yo soy el caballero | |||
| de la infiel que te envió; | |||
| el entre mil desdichado, | 195 | ||
| el capitán don Gastón, | |||
| el que a imaginar no acierta | |||
| por qué ni cómo quedó | |||
| vencido por una mora | |||
| quien tantos moros venció. | 200 | ||
| �Ay! ve pronto, pajecillo, | |||
| pues correo eres de amor, | |||
| y di a la bella agarena | |||
| lo que mi labio dictó. | |||
| Dila que libré a su padre | 205 | ||
| de muy horrenda prisión, | |||
| y que maté a sus verdugos, | |||
| mientras salvo se fugó | |||
| para unirse con su hija | |||
| y darla mi corazón; | 210 | ||
| que yo así se lo encargué, | |||
| y él así se lo llevó. | |||
| Mas no la digas �oh paje! | |||
| cómo mi brazo retó | |||
| a decisivo combate | 215 | ||
| a Abderramán el traidor; | |||
| no digas que, fementido, | |||
| el Emir me aprisionó, | |||
| desentendiendo �villano! | |||
| mi justa provocación; | 220 | ||
| que si, cual la mora gracia | |||
| tuviera el moro valor, | |||
| no se viera sentenciado | |||
| un caballero cual yo | |||
| a morir en un suplicio | 225 | ||
| con infamante baldón. | |||
| No la digas que un cristiano | |||
| no recibe deshonor | |||
| de que la mano de un moro | |||
| corte su cuello a traición... | 230 | ||
| Mas dila sólo que siempre | |||
| cumple lo que prometió; | |||
| que valeroso y honrado, | |||
| el capitán don Gastón, | |||
| constante hasta en el cadalso, | 235 | ||
| cuando a la muerte marchó, | |||
| llevó escrito en su bandera: | |||
| Mi Dios, mi dama y mi honor.� | |||
|
UN SOLDADO | |||
| Pláceme la tal historia, | |||
| y prometo, por mi fe, | 240 | ||
| que nunca la dejaré | |||
| ni un punto de mi memoria. | |||
|
OTRO SOLDADO, todo ebrio. | |||
| Pues no es menos verdadero | |||
| (con el permiso de Hernán) | |||
| que fue el don Gastón galán | 245 | ||
| un solemne majadero. | |||
|
DON FERNANDO | |||
| Eso no, �voto a mi nombre! | |||
| Aquel que en algo se tiene | |||
| debe ser, cuando conviene, | |||
| caballero antes que hombre. | 250 | ||
|
EL SOLDADO | |||
| Capitán, vos deliráis; | |||
| y si mal no me equivoco, | |||
| ya se os va notando un poco | |||
| lo enamorado que andáis. | |||
| Y el más lerdo adivinara | 255 | ||
| que alabáis a don Gastón | |||
| porque os ciega la afición | |||
| que tenéis a doña Clara. | |||
|
DON FERNANDO | |||
| Detén, bellaco, esa lengua, | |||
| o trágatela entre el vino, | 260 | ||
| que la cabeza y el tino | |||
| te está turbando con mengua; | |||
| que a esa dama respetada | |||
| sólo se nombra �villano! | |||
| o con la gorra en la mano, | 265 | ||
| o con la mano en la espada. | |||
| Soldado, yo te perdono; | |||
| pero �guay si en algún día, | |||
| al jugar con mi hidalguía, | |||
| ganaras sólo mi encono! | 270 | ||
| Señores, a recoger; | |||
| y a caballo todo el mundo | |||
| cuando el rostro rubicundo | |||
| el alba nos deje ver. | |||
|
III | |||
|
LA DESPEDIDA | |||
| Dijo, y la puerta cerrando | 275 | ||
| con sin igual arrogancia, | |||
| salió fuera de la estancia | |||
| el capitán don Fernando. | |||
| El que, acatando la ley, | |||
| y partiendo a extraña tierra, | 280 | ||
| va a conquistar en la guerra | |||
| ciudades para su rey. | |||
| Hace temblar solamente | |||
| su mirada prodigiosa, | |||
| de amor a la desdeñosa, | 285 | ||
| y de pavor al valiente. | |||
| Él es el amante blando | |||
| que en los jardines trovaba, | |||
| y que tanto suspiraba, | |||
| dulces endechas cantando. | 290 | ||
| Él mendigaba algún día | |||
| de amores una corona; | |||
| hoy ha cuantas ambiciona | |||
| su incansable fantasía. | |||
| Él, de las bellas querido; | 295 | ||
| él, en las zambras buscado; | |||
| él, en las guerras hallado; | |||
| él, de los hombres temido; | |||
| porte gentil, dulce acento, | |||
| mirada firme y severa, | 300 | ||
| larga y negra cabellera | |||
| lanza sus rizos al viento; | |||
| mostacho largo y rizado, | |||
| con las puntas hacia arriba; | |||
| faz serena, pero altiva; | 305 | ||
| castoreño ladeado, | |||
| figura marcial y ufana, | |||
| mano diestra en la cintura, | |||
| la izquierda en la empuñadura | |||
| de su fina toledana. | 310 | ||
| Marcha con paso ligero | |||
| y talante que da asombro, | |||
| la capa roja en el hombro, | |||
| blanca pluma en el sombrero, | |||
| y de corte rico traje, | 315 | ||
| do va sembrado un tesoro, | |||
| preciosos broches de oro, | |||
| preciosa gala de encaje. | |||
| Tal es don Fernando el Fiero, | |||
| cual le dicen en campaña; | 320 | ||
| honor y gloria de España, | |||
| estampa del caballero; | |||
| y a dar va con gran dolor, | |||
| la noche de su partida, | |||
| un adiós de despedida | 325 | ||
| a la prenda de su amor. | |||
| Ruborizando a las flores | |||
| y dando envidia a las auras, | |||
| de su jardín en la reja | |||
| está pensativa Clara. | 330 | ||
| Con la mano en la mejilla, | |||
| con el codo en la ventana, | |||
| y los ojos en el cielo, | |||
| y el desconsuelo en el alma; | |||
| triste y abatida, riega | 335 | ||
| con sus cristalinas lágrimas | |||
| las bellas y frescas rosas | |||
| que suben a acariciarla; | |||
| y al robarles el perfume, | |||
| y al oscurecer sus gracias, | 340 | ||
| las flores, doblando el tallo, | |||
| mustias y marchitas bajan. | |||
| Dirige Clara a la luna | |||
| sus vacilantes miradas, | |||
| cual si con ellas quisiera | 345 | ||
| de su amor enamorarla, | |||
| y la reina de la noche | |||
| detiene su lenta marcha | |||
| porque la niña se mire | |||
| en sus espejos de plata; | 350 | ||
| y luego por los espacios | |||
| blandamente se resbala, | |||
| envolviéndose en los pliegues | |||
| de mil nubecillas blancas, | |||
| que por do quiera la cercan, | 355 | ||
| y el limpio fulgor le empañan, | |||
| porque, sentidas y amantes, | |||
| están celosas de Clara. | |||
| Todo en torno está tranquilo; | |||
| densa y profunda es la calma, | 360 | ||
| hasta que suenan las doce | |||
| en el reló de la casa. | |||
| Entonces Clara dirige | |||
| su vista ansiosa, azorada, | |||
| a las torcidas revueltas | 365 | ||
| de una calleja inmediata. | |||
| A poco una negra sombra | |||
| de la pared se destaca, | |||
| que, misteriosa, semeja, | |||
| más que un hombre, una fantasma. | 370 | ||
| Se oye, al andar, el sonido | |||
| de las espuelas que calza, | |||
| y aunque encubierto se muestre, | |||
| al punto le acreditaran, | |||
| de asaz mancebo, su paso; | 375 | ||
| de recatado, su capa; | |||
| de muy noble, su talante; | |||
| y de militar, la espada. | |||
| Dirígese presuroso | |||
| a las denegridas tapias, | 380 | ||
| y al trasponerlas de un salto, | |||
| fija en el jardín la planta. | |||
| Con paso firme y seguro | |||
| atraviesa la enramada, | |||
| que la reja consabida | 385 | ||
| vela y al par engalana; | |||
| y al ver a su amor, que ha tiempo, | |||
| ansiosa, su vuelta aguarda, | |||
| fino y galán, la saluda, | |||
| y de hinojos da a sus plantas; | 390 | ||
| y en una mano divina, | |||
| que modelaron las Gracias, | |||
| beso arrobador, ardiente, | |||
| con labios de fuego clava. | |||
| Entonces un animado | 395 | ||
| coloquio entre ambos se entabla, | |||
| en el cual mediaron estas | |||
| o semejantes palabras: | |||
| �Os voy, señora, a contar,(4) | |||
| entre suspiros y flores, | 400 | ||
| la historia de unos amores: | |||
| veréis �qué hermoso es amar! | |||
| �Ella pura, él lisonjero; | |||
| ella feliz, él amante; | |||
| ella hermosa y él constante; | 405 | ||
| ella noble, él caballero; | |||
| �Se vieron, y cual el viento | |||
| mece dos nítidas rosas, | |||
| a sus almas amorosas | |||
| movió el común sentimiento. | 410 | ||
| �Él dio en rondar sus hogares | |||
| y cantarla su afición, | |||
| ella en huir la ocasión | |||
| y no escuchar sus cantares. | |||
| �Por fin él, osado, dio | 415 | ||
| un billete a la doncella, | |||
| billete de amor, y ella | |||
| suspirando lo leyó. | |||
| �Quedaba el galán allí | |||
| su vida o muerte esperando, | 420 | ||
| y ella al fin dijo temblando, | |||
| con voz argentina: �Sí.� | |||
| �Loco de amor, '�Oh! bendita, | |||
| dijo el doncel, sea esta hora.' | |||
| Y tuvo razón, señora; | 425 | ||
| que aquel sí daba una cita. | |||
| �Mas cuando a la cita fue, | |||
| la dama le despidió, | |||
| y él perdón la demandó | |||
| de querer con tanta fe. | 430 | ||
| �Sólo el perdón... y su suerte | |||
| será morir satisfecho; | |||
| que lo que guarda en el pecho | |||
| no se mata con la muerte. | |||
| �Él sabe que ella le adora, | 435 | ||
| que se abrasa en su pasión: | |||
| �por qué, pues, su corazón | |||
| se niega tenaz, señora? | |||
| ��Por qué a la tierra, en estío, | |||
| tiende la noche su manto, | 440 | ||
| si ella no bebe su llanto | |||
| de saludable rocío? | |||
| ��Por qué al rutilante sol | |||
| cubren las nubes de Mayo, | |||
| si no recogen su rayo | 445 | ||
| y se adornan de arrebol? | |||
| ��Por qué, al despuntar la aurora, | |||
| abre su cáliz la flor, | |||
| si no respira su olor | |||
| el aura que la enamora? | 450 | ||
| ��No es mejor vivir amando, | |||
| no es mejor vivir queriendo, | |||
| que vegetar pereciendo, | |||
| y perecer suspirando?� | |||
| . . . . . . . . . . . . . . . . . .(5) | 455 | ||
| . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . | |||
| . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . | |||
| . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . | |||
| Otras curiosas razones, | |||
| que se ignoran o se callan, | 460 | ||
| mediaron entre el mancebo | |||
| y la dama enamorada. | |||
| Yo no sé más que la brisa, | |||
| que maliciosa escuchaba, | |||
| escondida entre las flores, | 465 | ||
| esta interesante plática, | |||
| llevó el sonido de un beso | |||
| perdido en la noche vaga. | |||
| Que allí los finos amantes | |||
| hora tras hora contaban | 470 | ||
| en el reló del amor, | |||
| que siempre ligero marcha; | |||
| que escondió su luz la luna | |||
| entre nubes de esmeraldas, | |||
| acaso por libertarlos | 475 | ||
| de inoportunas miradas; | |||
| que allí los halló el tardío | |||
| lucero de la mañana, | |||
| y les forzó a separarse, | |||
| con sus fulgores, el alba; | 480 | ||
| que tornó a su afán la niña, | |||
| y a cerrarse la ventana, | |||
| y las flores a su sueño, | |||
| y el trovador a las tapias, | |||
| perdiéndose por las calles, | 485 | ||
| envuelto en la negra capa. | |||
| Lo demás adivinadlo, | |||
| pues mi pluma es muy callada, | |||
| y no revela secretos | |||
| que son secretos del alma. | 490 | ||
| (Concluye aquí el fragmento.) | |||