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En El Perú Ilustrado, #173, 30 de agosto, 1890. Índole está dedicado a Ricardo Palma y otros dos escritores amigos que le brindaron su apoyo en estos años difíciles.

 

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En Índole, tres de los cuatro notables figuran como blancos, pero de Don Valentín se comenta que tiene «la piel cobriza» [6] y que «sus pómulos habían tomado el tinte aceituno que las grandes emociones dan a la raza indígena». [34]

 

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Ramón Castilla (1767-1867), hijo de padre español y madre indígena, inició su carrera militar en las filas del ejército español luchando contra los independentistas, pero después se puso de lado de San Martín, y en 1824, ingresó en el ejército de Simón Bolívar donde tomó parte en la batalla de Ayacucho, por medio de la que Perú consiguió la independencia. Hizo carrera política como gobernador, ministro, y presidente (1845-51 y 1854-62), siendo figura dominante en el país desde 1844 hasta su muerte en 1868. Organizó las primeras exportaciones de guano, producto al que el Perú de entonces debía una parte considerable de su prosperidad económica. Durante su gobierno, se construyó el primer ferrocarril, se abolió la esclavitud, y se suprimió el tributo indígena.

 

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Siempre atenta a la forma de vestir de las diversas clases sociales, como indicio de sus gustos y aspiraciones, Matto se fija constantemente en los zapatos, el pelo, y otras minucias. De un joven pongo indígena comenta que es «un indio joven, alto, delgado y ágil que vestía calzón de chupa, chaleco de bayeta grana y casaca azul. Su larga, negra y cerdosa cabellera estaba reunida hacia la nuca en una sola trenza, en cuyo remate colgaban finos hilos de vicuña tejida, a manera de cintillas, y sus pies completamente descalzos mostraban, en su ancha estructura y la separación relativa de los dedos, el no haberse sujetado nunca a la prisión del zapato.» [134-5]

 

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Ver el comentario de Nancy Leys Stepan, en «The Hour of Eugenics»: Race, Gender and Nation in Latin America (Ithaca: Cornell UP, 1991) El término «eugenesia» fue inventado en 1883 por el científico británico Francis Galton, «to encompass the social uses to which knowledge of heredity could be put in order to achieve the goal of "better breeding."[...] As a science, eugenics was based on supposedly new understanding of the laws of human heredity.» [1] «In the last decades of the nineteenth century, eugenics emerged as an idea in many areas of Latin America as part of the debates about evolution, degeneration, progress and civilization. [...] Eugenics was important because it occupied the cultural space in which social interpretation took place, and because it articulated new and compelling images as health as a matter of heredity and race.» [8-9] La eugenesia atribuía a diferencias biológicas y culturales de género y de raza las capacidades y salud de los ciudadanos. En sus artículos periodísticos, Matto comentó con frecuencia estas ideas. Al hablar de las inquietudes por el estado de la nación a fines del s. XIX, Stepan se refiere a su «widespread pessimism about modern life and its ills.» «Anxiety about the future progress of society,» dice, «was reinforced by unease about modernity itself. This anxiety provided the context in which a scientific movement of reform could develop.» [24] Tal como lo vemos en el texto de Matto, comenta Stepan que «issues that are social and political in character get "scientized"...so that they may claim an apolitical identity from which are later drawn highly political conclusions that have considderable authority precisely because they are based on apparently neutral knowledge.» [25] «The new sciences were particularly attractive to the modern, secular, liberal intelligentsia, because they represented rational approaches to the natural and social world which were unencumbered by traditional religious consideration.» [41]

 

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La noción de «índole», o sea, inclinación a lo bueno/la bondad, remonta a las discusiones iniciales de la eugenesia; según Stepan, «enthusiasm for eugenics expressed by scientists, physicians, legal experts, and mental hygienists [in the late nineteenth century] must be seen as the culmination of a long process of intellectual and social transformation in the nineteenth century, in which human life was increasingly interpreted as being the result of natural biological laws.» [21]

 

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Matto describe a Eulalia como bella durmiente hasta cerca del final de la novela. De hecho, es una niña bella que despierta no cuando la besa un príncipe, sino cuando la ataca el cura. Está literalmente dormida al principio, luego sumida en un estado casi paralítico de indecisión. Se la ve comportarse como chiquilla, jugando a cocinera con su tortilla de espárragos, brincando mientras riega sus plantas, negándose a comprender las realidades que la rodean.

 

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El propósito de Valentín al hacerse cómplice en el chantaje de Antonio es también reunir dinero suficiente para irse a Lima, «a esa llama de placer en cuyo torno revolotean las mariposas de la dicha, donde dicen que hay mujeres como sirenas, cocheros como caballeros, y caballeros como cocheros, donde se alza la gran mitra del Arzobispo, donde se reúnen los Congresos y se reparten los empleos de la Nación; donde existen clubs y logias ¡cáspita! que sé yo qué más» [26-27] También es probable que Clorinda Matto escribiera gran parte de esta novela antes de mudarse ella a Lima en 1886, ya que sitúa la acción de Aves sin nido e Índole en el pueblo de Tinta y uno de los temas de Índole es la bancarrota de Antonio, tan parecida a los problemas económicos de Joseph Turner durante sus años en Tinta.

 

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Antonio Cornejo Polar, «Prólogo» a Índole de Clorinda Matto de Turner. Lima: Editorial Instituto Nacional de Cultura, 1974, p. 21. El mismo estudioso señala cómo «Índole ofrece una composición bimembrada. Sus niveles de representación se organizan en dos series, cuya norma de relación es con frecuencia opositiva» (p. 17) También escribe sobre «la bimembración del sistema narrativo» en «Lo social y lo religioso en Índole,» incluido en su Clorinda Matto de Turner, novelista. Lima: Lluvia Editores, 1992, 75-90. Esta dualidad puede ser la oposición entre juicios y explicación, o sea entre tesis morales y descripción de las realidades del pequeño villorrio de la sierra peruana.