141
J. BONET y C. MARTÍ, op. cit., p. 115.
142
J. BONET y C. MARTÍ, op. cit., p. 250.
143
El Siglo Futuro, 9 de septiembre de 1884, p. 1.
144
J. Bonet y C. Martí revelan, gracias a la valiosa documentación a la que accedieron, que la publicación de la obra de Sardà en El Semanario de Tortosa se había interrumpido en el momento en que se habían sometido los artículos a la censura eclesiástica de la diócesis de Tortosa. El propio Sardà comenta este contratiempo con los siguientes términos: «Al fin los de Tortosa han declarado que mis artículos nada tienen contra el dogma o la moral, pero que no conviene su publicación. He escrito a Ortí y Lara pidiéndole si me los quiere continuar dando en su revista, ya que me ha empezado a hacerles este honor»
(BONET y MARTÍ, op. cit., pp. 254-255).
145
«Lo de Antaño es mío. El obispo no se opuso a que saliese en la Hormiga que no tiene censor oficial, pero recomendó no diese mi firma. Se concluya ya, y voy a pedir me lo deje dar en folleto a mi nombre»
(BONET y MARTÍ, op. cit., p. 320).
146
Revista Popular, 8 de marzo de 1884, pp. 298-299.
147
Joan Bonet y Casimir Martí, al comentar la acogida entusiasta de la obra de Sardà por el clero catalán, así como por varios miembros de la jerarquía católica, apuntan que este acontecimiento reflejaba una victoria para los integristas y carlistas. La aparente neutralidad política del obispo Català había sido hábilmente aprovechada por Sardà y otros publicistas íntegros como Josep Maria Llauder, director de El Correo Catalán y de La Hormiga de Oro. En estas condiciones las tensiones y las polémicas entre católicos no podían apaciguarse. Véase el estudio de Bonet y Martí, pp. 334-335.
148
Revista Popular, 13 de noviembre de 1884, pp. 316-317.
149
Op. cit., p. 7.
150
Ibidem, p. 18.