191
Sardà recoge el lenguaje radicalmente descalificador y violento de Donoso Cortés, cuyo flagelo crítico contra el liberalismo, la secularización humana anatemiza como «la audacia satánica, el error detestable»
, «los errores atroces [...] que van a parar a una confusión absoluta y a una absoluta anarquía»
(Carta al eminentísimo..., pp. 190-191), «las abominables doctrinas»
y «el signo misterioso pero visible que los errores han de llevar en los tiempos apocalípticos»
(op. cit., p. 192). También alude, como Donoso Cortés, al peligro de la conspiración «de una lucha [...] subterránea contra un enemigo invisible»
, ya que la tierra que pisa el católico «está minada por todas partes por las sectas secretas»
(op. cit., p. 137).
192
Op. cit., p. 176.
193
Op. cit., p. 146.
194
Op. cit., p. 156.
195
Op. cit., p. 160.
196
Véase el capítulo XXVIII, con una referencia a la obra de Menéndez Pelayo en la p. 117.
197
Op. cit., p. 179.
198
Op. cit., p. 181.
199
Alfonso BOTTI, Cielo y dinero. El nacional-catolicismo (1881-1975), Madrid, Alianza Universidad, 1992, p. 31.
200
Antonio MOLINER PRADA señala en su introducción, al referirse al totalitarismo religioso del integrismo, que «tal posición y actitud sirvió de elemento aglutinador de las luchas doctrinales y políticas dentro de la Iglesia catalana y española entre 1881 y 1888, que provocaron la disidencia dentro del partido carlista y llevaron a la formación del partido integrista o partido católico-nacional»
.