1181
Si a ti solo se entrega, si considera ese día como fausto. CATULO, LXVIII, 147. (N. del T.)
1182
Os estrecha entre sus brazos y suspira por un amante ausente. TIBULO, I, 6, 35. (N. del T.)
1183
La lujuria es como una bestia feroz a quien irritan sus cadenas y que escapa con furor redoblado. TITO LIVIO, XXXIV, 4. (N. del T.)
1184
Antaño vi un corcel que luchaba contra las riendas, rebelde al freno, y que se disparaba como el rayo. OVIDIO, Amor., III, 4, 13. (N. del T.)
1185
Nacida para sufrir. SÉNECA, Epíst. 95. (N. del T.)
1186
Después de haber intentado excitar el vigor de su esposo mediante vanos y contantes esfuerzos, abandona el impotente lecho. MARCIAL, VII, 58, 3. (N. del T.)
1187
Y precisa buscar en otra parte un esposo capaz de desatar la virginal cintura. CATULO, Carm., LXVII, 21. (N. del T.)
1188
Si no puede llevar a cabo labor tan dulce. VIRGILIO, Geórg., III, 127. (N. del T.)
1189
Una vez, y héteme ya al cabo de mis fuerzas. HORACIO, Epod., XII, 15. (N. del T.)
1190
Nada temáis del hombre que acaba de cumplir su onceno lustro. HORACIO, Od., II, 4, 12. (N. del T.)