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Escena X

 

SIRENA, a la ventana. -CARLOS.

 
SIRENA

 (Sin ver a CARLOS.) 

    ¡Qué de mercedes nos hubiera hecho
Naturaleza, madre verdadera,
si porque el corazón se descubriera, 790
rasgara una ventana en nuestro pecho!
   Industria hubiera sido de provecho,
pues mirándola Carlos, descubriera
mi amor incontrastable, y estuviera
en lugar de celoso, satisfecho. 795
   ¡Qué de males cesaran, qué de enojos,
si no estuviera el corazón secreto!
Pero esta condición ya está cumplida.
   Ventanas son del corazón los ojos,
por donde verá Carlos, si es discreto, 800
que es el Duque mi muerte, y él mi vida.
CARLOS

 (Sin ver a SIRENA.) 

Sirena, para excusar
la sospecha que me abrasa,
al Duque dejó su casa,
pues no la quiere él dejar. 805
A esta se pasa, ¿y quién duda
que en fe de su lealtad,
por no mudar voluntad
mi esposa, la casa muda?
¿Si dormirá? Pero ¿cómo, 810
conociendo mis desvelos,
y sabiendo que los celos
son pesadilla de plomo?
Mas sí hará; que es pretendida
del Duque a quien desvanece, 815
y la que más aborrece,
se huelga de ser querida.
Hacelda, si duerme, cielos,
y con ruegos os obligo,
que no sueñe en mi enemigo, 820
que aun soñado, me da celos.
SIRENA
Quejas en la calle siento.
¿Si será Carlos? ¿Quién duda?
Un año ha que por ser muda,
hago mayor mi tormento. 825
No oso hablar; que estoy agora
en casa villana, y sé
que desde que nació, fue
la malicia labradora.
¡Ay cielos! ¿Si será él? 830
Desde aquí quiero escuchalle.
CARLOS
Ya que me mandan que calle,
medio, aunque sabio, cruel,
si quejándose el mal mengua,
oíd, cielos, mis enojos; 835
que aunque estéis sembrados de ojos,
o estrellas, no tenéis lengua.
Yo ha un año que en posesión
gozo a un ángel; pero en duda
que se mude...
SIRENA
No se muda
840
la angélica perfección.
CARLOS
¡Válgame Dios! ¿No es Sirena
la que mi mal satisface,
y en ausencia del sol hace
la noche clara y serena? 845
¿Sois vos, mi bien?
SIRENA
No lo sé,
pues no hacéis de mí confianza.
CARLOS
Navego, temo mudanza;
en el mar de amor no hay fe;
culpo mi sospecha loca, 850
mas no me oso asegurar.
SIRENA
De que se alborote el mar,
poco se le da a la roca.
CARLOS
Ya yo sé que vence ella
la firmeza siempre viva; 855
pero aunque no la derriba,
suele en la roca hacer mella,
y basta para perder
la opinión, joya estimada;
que mellada honra o espada, 860
¿qué valor ha de tener?
Que aunque firme se autoriza
por más que el mar la combata,
puesto que nunca la abata,
al menos la esteriliza. 865
¿Dó hallaréis peña ni amor,
si el mar furioso la alcanza,
que al abril de la esperanza
permita yerba ni flor?
¿Qué importa, esposa querida, 870
que inmóvil permanezcáis,
si a la corte al fin os vais
a ser siempre combatida,
donde yo en celos eternos
estéril vuestro amor vea, 875
pues aunque el alma os posea,
será ya imposible el vernos?
Mudáis de casa y lugar;
no sin causa temo y dudo.
SIRENA
Mi bien, sitio, no amor mudo. 880
CARLOS
Al fin, Sirena, es mudar.
En la corte cada día
se muda todo; el lenguaje,
el sitio, el estado, el traje,
la amistad, la cortesía, 885
la privanza, el querer bien;
por eso el que os vais rehúso;
que vos por andar al uso,
os querréis mudar también.
SIRENA
Antes tendrá más ganancia 890
allá la firmeza mía;
que toda mercaduría
baja donde no hay ganancia:
y si en la corte dicho has
que hay tan poca fortaleza, 895
claro está que mi firmeza,
por sola, ha de valer más.
CARLOS
¿Ya habláis del valor? Temer
puedo que saldréis ingrata,
porque quien del precio trata, 900
no está lejos de vender.
Mas ¡ay amores! no trates
de injuriarte de tu esposo;
que el loco, amante y celoso,
cuanto dice es disparates. 905
No puedo más: ¿qué he de hacer?
Ya no peleo con amor,
sino con celos de honor,
gigantes que harán temer
al corazón más valiente. 910
Llévate el Duque a su casa,
téngote de ver por tasa;
sin ella has de estar presente
a sus importunos ruegos:
¿qué mucho que tema, pues? 915
SIRENA
Carlos mío, poco ves;
que también hay celos ciegos.
Para la seguridad
de mi fama y de tu honor,
¿puede haber cosa mejor 920
que llevarme a la ciudad?
¿En qué fortaleza habito,
que pueda hacer resistencia
a la amorosa violencia
de un poderoso apetito? 925
¿Tiene de poder Belvalle
y cincuenta labradores,
a pesar de sus amores,
defenderme y ausentalle?
Dirás que no, claro está, 930
pues si a la ciudad me lleva,
donde la duquesa nueva,
que debe de saber ya
el fuego que al Duque enciende,
guardarme ha de pretender, 935
¿qué temes, si una mujer
recelosa me defiende?
¿Hay vida tan cuidadosa
que asegure tus enojos?
¿Hay Argos tan lleno de ojos 940
como una mujer celosa?
¿Pues qué temor te acobarda,
si aquí segura no estoy,
y he de llevar donde voy
un ángel tras mí de guarda? 945
Yo le diré a la Duquesa
lo que le conviene estar
cuidadosa, y estorbar
lo que su amor interesa,
y andando yo cada día 950
guardada de una mujer,
es lo mismo que tener
tu honor en una alcancía.
CARLOS
¿Qué importa, si no he de hablarte,
querida Sirena, más? 955
SIRENA
Pues ¿quédaste aquí? ¿No vas,
Carlos, a la misma parte?
¿Puede haber inconveniente
que al fin un primo no acabe?
¿Qué puerta hay jamás con llave 960
para el amor que es pariente?
¿No eres cazador mayor?
Busca, vela, ronda y traza,
que sin trabajos no hay caza,
ni sin diligencia amor. 965


Escena XI

 

El DUQUE y FLORO, de noche. -CARLOS, SIRENA.

 
DUQUE
¿Qué importa que me aconsejes,
si yo muriéndome estoy?
FLORO
¿No eres duque?
DUQUE
Amante soy.
FLORO
Por lo más es bien que dejes
lo menos.
DUQUE
¿Cuál es lo más?
970
FLORO
Ser duque.
DUQUE
¿Que ser amante?
FLORO
¿Pues no?
DUQUE
Eres ignorante;
no he de admitirte jamás
a cosa del gusto mío.
¿Amor no es dios?
FLORO
Esa fama
975
tiene acerca de quien ama.
DUQUE
Luego has dicho un desvarío;
que si amor en sí transforma
al amante, claro está
que amor lo que soy será: 980
yo la materia, él la forma.
Y si de dios tiene nombre,
¿cuál es mejor de los dos?
¿El que amando es con él dios,
o el Duque, que al fin es hombre? 985
FLORO
Lo que yo sé es que te engaña
el frenesí de tu pena.
DUQUE
Dios soy amando a Sirena,
y no duque de Bretaña.
 

(Hablan aparte CARLOS y SIRENA.)

 
CARLOS
El Duque es este.
SIRENA
¡Ay de mí!
990
Carlos mío, vete luego.
CARLOS
¿Tocan los celos a fuego,
y he de partirme de aquí?
No me está bien esta traza;
que soy cazador mayor, 995
y no es cuerdo cazador
el que huye y deja la caza.
SIRENA
¿Si te conoce?
CARLOS
El disfraz
que traigo, y la noche oscura,
de ese temor me asegura. 1000
SIRENA
¡Ay esposo! Vete en paz,
o ireme yo, no me vea.
CARLOS
El huir es claro indicio,
Sirena, del maleficio.
También se ama en el aldea. 1005
Finge que Fenisa eres,
y haré que Carmenio soy.
SIRENA
Mala fingidora soy.
CARLOS
Pues bien fingís las mujeres.
SIRENA
¿Qué sacas de que aquí esté? 1010
CARLOS
Defender pared o puerta,
viendo que hay gente despierta,
cuando tan perdido esté
el Duque, que hacer intente
lo que el amor y el poder 1015
por obra suelen poner.
 

(Hablan aparte el DUQUE y FLORO.)

 
DUQUE
Escucha, en la calle hay gente.
FLORO
También rondan labradores;
que contra el sueño y trabajo
suele tomar a destajo 1020
esta gente sus amores.
DUQUE
¿No es la casa del alcalde
esta en que Sirena está?
FLORO
Pienso que sí.
DUQUE
¿Quién será?
FLORO
Quien por no pagar de balde 1025
la ventana, ve la fiesta
de noche.
DUQUE
En fin, ni al sayal,
ni a la seda principal,
ni a villana o dama honesta
amor de noche preserva. 1030
FLORO
No hay quien no la pague escote,
porque es la noche un pipote,
señor, de toda conserva.
DUQUE
¿Qué hablarán?
FLORO
Cosas de risa
con que entretengan su mal; 1035
él requiebros de sayal,
y ella favores de frisa.
DUQUE
Oigámoslos. Dios tirano,
¿por qué ha de amar un pastor?
FLORO
Porque es hombre.
DUQUE
No es amor
1040
bocado para un villano.
CARLOS

 (Levantando y fingiendo la voz.) 

En fin, ¿que no hay quillotrar
a vueso padre, Fenisa,
para que un disanto a misa
Guargueros nos venga a echar 1045
la tribuna abajo?
SIRENA
No.
CARLOS
Hello por fuerza.
SIRENA
Eso es malo;
que tien el mando y el palo.
¿No soy vuesa mujer yo?
¿De qué diabros heis querella? 1050
CARLOS
Mas ¿de qué no la he de her?
De noche sois mi mujer,
y de día sois doncella.
A medias estó casado;
yo busco mujer entera, 1055
mi Fenisa, dentro o fuera.
FLORO
¡Labrador determinado!
DUQUE
A habello yo, Floro, sido,
no tuviera que temer.
FLORO
Habla, por ser su mujer, 1060
con libertad de marido,
no lo es tuya la Marquesa.
CARLOS
¿Entraré?
SIRENA
Lo dicho dicho;
esta noche hay entredicho;
sabe el amor que me pesa. 1065
¡Mal haya Sirena, amén!
CARLOS
No la maldigas, que es linda.
SIRENA
¿Es bella?
CARLOS
Como una guinda.
Par Dios que la quiero bien.
SIRENA
No gusto yo mucho deso. 1070
CARLOS
Ya que hayas de maldecir,
sobre el Duque puede ir,
porque es nuestro sobrehueso,
que esta noche nos estorba.
SIRENA
Como esas nos ha estorbado. 1075
DUQUE
Yo vengo a ser el culpado.
SIRENA
¡Mala landre que le sorba!
¿No tiene ya su mujer?
¿Qué diabros nos quiere aquí?
CARLOS
Como no vuelva por sí, 1080
palos debe de querer.
DUQUE
¿Yo palos?
FLORO
Esto va malo,
aunque entre los labradores
las bubas y los amores
se sanan tomando el palo. 1085
SIRENA
Palos a un duque es pecado.
CARLOS
En dando en ser cascabel,
yo le apalearé a él,
y no tocaré al ducado.
¡Si me estuviese escuchando...! 1090
SIRENA
¿Pues para qué?
CARLOS
¿No podía,
viendo que en casa dormía
Sirena, andalla rondando?
SIRENA
Pardiobre, por más que ronde,
no temas que la trabuque. 1095
CARLOS
¿No, Fenisa, siendo un duque?
SIRENA
Ni un rey, ni un papa, ni un conde.
DUQUE

 (Aparte.) 

Todos son historiadores
de mi desdicha.
CARLOS
Sirena
duerme sin cuidado y pena; 1100
amor en los labradores,
si se agarra y da en costumbre,
no se puede soportar:
las tapias quiero saltar
y aliviar la pesadumbre. 1105
SIRENA
¿Estás loco?
CARLOS
Loco estó.
Yo soy vuestro esposo y dueño;
aténgome al matrimeño;
o sois mi mujer, o no.
SIRENA
Ruido suena, padre llama 1110
la gente; voyme a acostar.
CARLOS
¿Y qué he de her yo?
SIRENA
¿Qué? Esperar,
que es costumbre de quien ama.
CARLOS
¿Cuándo habraremos los dos,
ya que así mi fuego atizas? 1115
SIRENA
Más días hay que longanizas,
en yéndose el Duque. Adiós.

  (Vase.) 



Escena XII

 

El DUQUE, CARLOS, FLORO.

 
DUQUE
Floro, con la ayuda deste,
que, en fin, es ladrón de casa,
el fuego que así me abrasa, 1120
podrá ser no me moleste.-
¡Ah de la calle! ¿Quién va?
CARLOS
¡Ah de la calle! ¿Quién viene?
DUQUE
Quien cerrado el paso tiene.
CARLOS
Pasos abrimos acá: 1125
es el monte más cerrado.
DUQUE
¿Con quién hablabais aquí?
CARLOS
¿Confesaisme vos a mí,
que pescudáis mis pecados?
DUQUE
Ea, no repliquéis más: 1130
¿con quién hablabais?
CARLOS
¡Buen cuento!
En los diez no hay mandamiento
que nos mande: «No hablarás.»
DUQUE
Pues yo os lo mando.
CARLOS
¿Sois vos
más que los diez mandamientos? 1135
DUQUE
Ahorremos de fingimientos,
y advertid que somos dos,
y vos uno.
CARLOS
Uno, y no manco.
DUQUE
Haced lo que os digo, pues.
CARLOS
Dos sois y conmigo tres; 1140
aún no hay para pies a un banco.
¿Qué queréis?
DUQUE
En casa ajena
y donde el alcalde vive,
y por huéspeda recibe
a la marquesa Sirena, 1145
es notable desacato
que a su ventana habléis vos.
CARLOS
Perdonadme, que par Dios,
que sois lindo mentecato.
DUQUE
Villano, ¿sabéis quién soy? 1150
CARLOS
Del Duque me parecéis
en el traje que traéis.
Por él este nombre os doy.
DUQUE
¿Por qué el Duque lo merece?
CARLOS
Porque si fue recuestada 1155
Sirena para casada,
y aun con esto le aborrece,
¿qué tien ya que responder
si se ha casado con otra?
¿Ha de gustar ser quillotra 1160
quien no quiso ser mujer?
DUQUE
¿Quién os mete a vos en eso?
CARLOS
¿Quién? El que a vos os metió
en reñirme si habro o no.
Los dos estamos sin seso, 1165
y así dándomos por buenos,
irmos es cosa barata;
que es un asno quien se mata,
cual vos, por duelos ajenos.
DUQUE
¿Y si fuese el Duque yo, 1170
a quien habéis eso dicho?
CARLOS
Si sois vos, lo dicho dicho.
DUQUE
¿No os desdiréis de ello?
CARLOS
No.
Pocas veces me desdigo,
porque de honrado me precio. 1175
DUQUE
Ni sois cobarde, ni necio;
yo quiero ser vuestro amigo.
¿Queréis vos?
CARLOS
Si me estuviere
bien, podrá ser que lo sea.
DUQUE
¿Y estaraos bien?
CARLOS
Cuando os vea,
1180
y vuestro estado supiere.
DUQUE
Decidme pues vuestro nombre.
CARLOS
Vos proponéis el partido;
lo que me pedís os pido.
DUQUE
¿Has visto, Floro, tal hombre? 1185
Ahora, yo os he menester;
la necesidad me obliga
a que estado y nombre os diga.
CARLOS
Mal podéis mi amigo ser,
si os fuerza necesidad; 1190
que amistad interesable
jamás ha sido durable.
DUQUE
¿No se obliga una amistad
con buenas obras?
CARLOS
A veces;
mas después de recebida, 1195
o se paga mal u olvida.
DUQUE
Labrador, más me pareces
filósofo que villano.
CARLOS
Lo uno y otro puede ser.
DUQUE
¡Qué de ello te he de querer, 1200
si me remedia tu mano!
Discreción tienes extraña,
aficionado te quedo,
sacarte del sayal puedo,
que soy duque de Bretaña. 1205
CARLOS
¡Válgame Dios! ¿Que el Duque es?
Perdone su rabanencia
(que la noche da licencia),
y deme a besar los pies
desde aquí.
DUQUE
Llégate más.
1210
CARLOS
Hame dado una lición
la fábula del león:
ya tú, señor, la sabrás.
Estaba viejo una vez
y tullido; que no es nuevo 1215
quien anda mucho mancebo
estar cojo a la vejez.
Como no podía cazar,
y andaba solo y hambriento,
remitió al entendimiento 1220
los pies que solían volar;
y llamando a cortes reales,
mandó por edito y ley
que atendiendo que era rey
de todos los animales, 1225
acudiesen a su cueva.
Fueron todos, y asentados,
dijo: «Vasallos honrados,
a mí me han dado una nueva
extraña, y que me provoca 1230
a pesadumbre y pasión,
y es que dicen que al león
le huele muy mal la boca.
No es bien que un supuesto real,
de tantos brutos señor, 1235
en vez de dar buen olor,
a todos huela tan mal.
Y así buscando el remedio,
hallo que a todos os toca
que llegándoos a mi boca 1240
veáis si al principio o medio
alguna muela podrida
huele mal, porque se saque,
y desta suerte se aplaque
afrenta tan conocida». 1245
Metiose con esto adentro,
y entrando de en uno en uno,
no vieron salir ninguno.
La raposa, que es el centro
de malicias, olió el poste; 1250
y convidándola a entrar
para ver y visitar
al león, respondió: «¡Oste!»
Y asomando la cabeza,
dijo: «Por no ser tenida 1255
por tosca y descomedida,
no entro a ver a vuestra alteza;
que como paso trabajos,
unos ajos he almorzado,
y para un rey no hay enfado 1260
como el olor de los ajos.
Por aquesta cerbatana
Vuestra Alteza eche el aliento;
que si yo por ella siento
el mal olor, cosa es llana 1265
que hay muela con agujero,
y el sacalla está a otra cuenta:
que yo estoy sin herramienta,
y en mi vida fui barbero».
Lo mismo somos los dos, 1270
y en fe de vuestra amistad,
acercarme es necedad,
porque he dicho mal de vos.
Y un viejo tiene por tema
decir, cuando a alguien me allego: 1275
«Del Rey, del sol y del fuego,
lejos; que de cerca, quema».
DUQUE
¿Pues no me habéis de decir
quién sois, si os lo he dicho yo?
CARLOS
Antes sí; pero ya no, 1280
por lo que acabáis de oír.
DUQUE
No habrá amistad en los dos,
si el nombre encubrís así.
CARLOS
Vos me heis menester a mí,
según decís, yo no a vos. 1285
Si así amistad no queréis,
tomáosla, señor, allá.
DUQUE
Sabio simple, ven acá;
ya he visto lo que os queréis
tú y Fenisa, y que ha llegado, 1290
venciendo estorbo y temor,
al fin dulce vuestro amor
que espera un enamorado.
Sé la poca voluntad
que tiene de que os caséis 1295
el alcalde, a quien queréis
por padre de afinidad;
y que a pesar suyo allanas
tapias, saltando paredes;
que no es poco hacer mercedes 1300
paredes que son villanas.
De mí os sentí formar quejas
porque estorbo vuestro amor:
para gozalle mejor,
si a un lado recelos dejas 1305
que dices tienes de mí,
y al aposento me guías
de Sirena, ya podrías
quedar, de villano, aquí
hecho hidalgo y caballero, 1310
y con Fenisa casado.
CARLOS

  (Aparte. 

¡Por alcahuete, privado!
Pero no seré el primero.)
Tiene mil dificultades,
señor, lo que me mandáis; 1315
el oficio que me dais
úsase por las ciudades,
mas no por aldeas ni villas:
alcahuetes hay allá
señorías; pero acá 1320
sufrimos pocas cosquillas.
Esto es lo uno; lo otro es
que Fenisa es tan hermosa
como Sirena, y mi esposa;
y si allá os meto, después 1325
cuando Sirena os reproche,
quizá daréis en Fenisa;
que suele el diabro dar prisa,
y todo es pardo de noche.
Hay en la puerta un cencerro 1330
gruñidor, y en el corral
hay un pozo sin brocal.
Lo tercero, tiene un perro
que si os ve, y desencuaderna
los dientes dando tras vos, 1335
no tengo a mucho, par Dios,
que se os meriende una pierna.
Lo cuarto, habéis de pasar
por la cama del alcalde,
y no pasaréis de balde 1340
si al mastín siente ladrar;
porque si una estaca arranca,
mientras se averigua o no
si es el Duque el que pasó,
sabréis lo que es una tranca. 1345
Lo quinto, fuera de aquesto,
no os quiero her otro regalo.
Lo sexto, ya veis que es malo
todo lo que toca al sexto.
DUQUE
Mata ese villano, Floro. 1350
CARLOS
No consiento mataduras;
iguales somos a escuras;
sin luz no reluce el oro.
Tente, Duque: que es de noche;
no te quedes en Belvalle. 1355
FLORO
Hachas vienen por la calle,
y detrás de ellas un coche.
DUQUE
¿Coche y hachas por aquí?
¿Hachas y coche en aldea?
¿Quién será?
CARLOS
Sea quien sea,
1360
señor duque, adiós.

 (Vase.) 



Escena XIII

 

El DUQUE, FLORO.

 
DUQUE
¡Que así
de los dos se haya burlado
un villano!
FLORO
Está en su villa,
y villanos en cuadrilla
desharán un campo armado. 1365
Oye, que el coche atascó,
y no pudiendo arrancar,
los ha obligado a apear.
DUQUE
¿No es aquella que salió
la Duquesa?
FLORO
O sueño, o sí.
1370
DUQUE
Sospechará si nos ve.
Retírate.
FLORO
¿Para qué,
si está ya tu esposa aquí?
La guarnición de la capa,
que con la luz resplandece, 1375
señor, a tu esposa ofrece
lo que la escuridad tapa.
Ya te ha visto.
DUQUE
Por saber
lo que es esto, no me voy.


Escena XIV

 

LEONORA, de camino; LUDOVICO, dos pajes, con hachas. -El DUQUE, FLORO.

 
LEONORA
Basta, que en Belvalle estoy, 1380
hazaña al fin de mujer
recién casada y celosa.
DUQUE
¡Leonora!
LEONORA
¿Es el Duque?
DUQUE
Ya
seré duque, pues está
aquí mi duquesa hermosa. 1385
Pues, mi bien, ¿qué causa pudo
obligaros a tal hora
venir así?
LEONORA
Quien no ignora
que amor, por andar desnudo,
ni de noche temor tiene 1390
que le salgan a robar,
ni repara en caminar
en fe que con alas viene.
Como soy recién casada
y novicia en el amor, 1395
después que os quiero, señor,
me tenéis mal enseñada.
Vi que la noche venía,
y estando ausente mi dueño,
lo había de estar el sueño, 1400
que sin vuestra compañía
ya será imposible hallalle:
y para estar desvelada,
más quise hacer la jornada
que hay de la corte a Belvalle, 1405
que a sospechas dar lugar.
DUQUE
El haberme encomendado
mi padre aumento y estado
de Sirena, disculpar
me puede en esta ocasión. 1410
LEONORA
No tengo yo que os reñir,
antes vengo por cumplir
esa justa obligación.
¿Adónde está la Marquesa?
DUQUE
Por aposentarme a mí 1415
en su casa, vive aquí.
LEONORA
Cortesía suya es esa.
Y vos, porque esté segura,
sueño y puerta le guardáis.
DUQUE
Cuando vos, mi bien, estáis 1420
ausente, vuestra hermosura
contemplo, como en retrato,
en la luna y las estrellas.
LEONORA
Y hallaréis más luz en ellas
a estas puertas cada rato. 1425
Haced que la llamen luego;
que ha de ir en mi compañía.
DUQUE
¿No aguardaremos al día?
LEONORA
¿Para qué es tanto sosiego?
Está desapercebido 1430
a estas horas el lugar,
y no podrá aposentar
los que conmigo han venido.
La corte aún no está de aquí
dos leguas.
DUQUE
Yendo con vos
1435
doscientas no fueran dos.
LEONORA
Pues si eso sentís así,
¿qué hay que aguardar?
DUQUE
Por mí, nada,
mas cogemos de repente
a Sirena, que, inocente, 1440
mi bien, de aquesta jornada,
ha de juzgar por rigor
lo que, a venir más de asiento,
tuviera a entretenimiento.
LEONORA
Yo sé que me hará favor 1445
en pagar la voluntad
y prisa a venir a vella,
con dar la vuelta con ella
a nuestra corte y ciudad.
Díganla cómo aquí estoy. 1450
FLORO
La puerta han abierto ya.


Escena XV

 

CORBATO, con un candil; FENISA. -Dichos.

 
CORBATO
¿Quién diabro voces nos da?
Arre allá: ¿soy, o no soy
alcalde?
FENISA
¿Toda la noche
a nuestra puerta roído? 1455
Pero ¡aho! ¿Quién ha venido
acá con cirios y coche?
¡El Duque, padre, y la Duca!
CORBATO
No era el roído de balde.
¡Señor!
DUQUE
¿Sois vos el alcalde?
1460
CORBATO
Aunque la vejez caduca,
yo so hogaño el envarado.
DUQUE
¿Y es Fenisa esta doncella?
CORBATO
Para serville yo y ella.
DUQUE
Ponelda, alcalde, en estado; 1465
que es ya grande.
CORBATO
Duerme bien,
almuerza y come mejor,
no la quillotra el amor,
ni hasta agora canas tien.
¿Quién me mete a mí en metella 1470
en prensa?
FENISA
¿Casarme? ¡Jo!
DUQUE
Haced lo que os digo yo,
o si no, casarase ella.


Escena XVI

 

SIRENA. -Dichos.

 
SIRENA
¡Señora! ¿Aquí vueselencia?
Mándeme dar esos pies. 1475
DUQUE
La Marquesa, mi bien, es.
LEONORA
La fama de vuestra ausencia,
Sirena, me trae así
de vos tan enamorada,
que no siento la jornada, 1480
pues por ella os hallo aquí.
No he de partirme sin vos;
que he de ser vuestro galán,
y ya recelos me dan
que estando ausentes los dos 1485
me habéis de quitar el sueño.
SIRENA
Si al principio tal favor,
señora, hallo en vuestro amor;
aunque en méritos pequeño
el mío, aceta el partido; 1490
pues si va a decir verdad,
muerta por vuestra beldad,
de Belvalle me despido.
CORBATO
De mujer a mujer va,
pata para la traviesa. 1495


Escena XVII

 

CARLOS, de galán. -Dichos.

 
CARLOS
¿En Belvalle la Duquesa?
CORBATO
A escuras se vino acá.
CARLOS
¿Tanta merced, gran señora?
DUQUE
¡Oh Carlos! Mucho dormís.
CARLOS
Si en el aldea vivís, 1500
sabréis que el que en ella mora,
todo el tiempo, gran señor,
gasta, si no va a cazar,
sólo en dormir y jugar.
LEONORA
Habeisme de hacer favor 1505
de que sin culpar mi prisa,
en el coche nos entremos,
y por Belvalle troquemos
la corte, porque es precisa
la ocasión que de tornarme 1510
esta misma noche tengo:
y pues sólo a veros vengo,
ya sin vos no podré hallarme.
SIRENA
Cuenta el Duque me había dado
de la merced que desea 1515
vueselencia hacerme, y crea
que tengo muy deseado
este punto; que de estar
sin padre, y a cargo suyo,
mi seguridad arguyo. 1520
LEONORA
No tenemos que esperar;
que porque mejor lo estéis,
vengo en persona por vos.
SIRENA
Y estarémoslo las dos,
si vos tal merced me hacéis. 1525
LEONORA
Ya os entiendo. Venga el coche.
DUQUE
Floro, cumplió mi deseo
el amor.
CARLOS
¡Que en poder veo
de mi enemigo, cruel noche,
mi honor! ¡Que sufrillo pudo 1530
mi amor honrado! ¡Sirena
en poder y casa ajena,
y yo con celos y mudo!
DUQUE
Carlos, mirad que os aguarda
el oficio que os he dado. 1535
CARLOS
Yo tengo, señor, cuidado.
CORBATO
Fenisa, pon el albarda
al rucio, y alto, al molino,
pues los huéspedes se van.
Echa en las alforjas pan. 1540
LEONORA
Cierto es, Marquesa, el camino.
SIRENA

 (Aparte a CARLOS.) 

Todo en tu favor se traza.
No tengas, mi bien, temor.
CARLOS
Pues soy cazador mayor,
recelos, ojo a la caza. 1545



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