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ArribaActo III

 

Sale JUAN DE VARGAS.

 
JUAN
DE VARGAS
Fértiles márgenes verdes
del humilde Manzanares;
viento que en ecos dispares
por estas peñas te pierdes.
Campos bajos, abundantes5
del trigo por la labor
de tan rico labrador,
que hace los granos diamantes,
pues a veros he venido
en la más ardiente furia, 10
templad con agua la injuria
de que me siento ofendido.
¿Es posible que no haya
un arroyuelo, una fuente
que con su cristal corriente15
a darle socorro vaya
al seco, agotado río,
que espira en la tibia arena
ya de secas ovas llena,
verdes hijas del estío?20
¿Es posible que no tengan
aquestas cuevas sombrías
algunas alcobas frías
adonde sus ninfas vengan?
Yo perezco, mas allí25
mi buen Isidro ha bajado
ya suspenso el corvo arado;
agua o vino tendrá aquí.
Revolviendo las coyundas
está en la frente a los bueyes;30
¡dichoso tú, que en las leyes
de Dios tus intentos fundas!
¡Oh, santísimo varón,
que ya con milagros tales
das a tu patria señales35
de tu insigne perfección!
¡Isidro, Isidro!
 

(Sale ISIDRO con su aguijada.)

 
ISIDRO
¿Quién llama?
JUAN
DE VARGAS
¿No me ves?
ISIDRO
¡Oh, mi señor!
¿Adónde con tal calor,
por donde sombra ni rama40
defensa os pueden hacer?
JUAN
DE VARGAS
A ver la labranza vengo,
mas muero de sed que tengo:
¿quiéresme dar de beber?
ISIDRO
Ojalá yo lo tuviera,45
pero ¿allí no hay una fuente?
JUAN
DE VARGAS
¿Adónde? Pues su corriente
aún no bendice si quiera
a los campos destas plantas.
¿Son burlas, Isidro amigo?50
ISIDRO
Si burlo, venid conmigo.
JUAN
DE VARGAS
Con lo que dices me espantas,
y la sed que tengo creces.
ISIDRO
Entre estas peñas había
agua, cuando Dios quería.55
 

(Hace con el aguijada una fuente.)

 
JUAN
DE VARGAS
Un nuevo Moisén pareces.
¡Válgame el cielo! ¿Qué es esto?
—fol. 277r→
¿Es su vara tu aguijada,
que una seca peña helada,
te ha obedecido tan presto? 60
Con las manos, de Dios llenas,
has hecho aquesta sangría,
porque solo Dios podía
hallar el agua en sus venas.
Dos fuentes, Isidro, has hecho65
en tan notable ocasión,
pues lo es esta y lo es mi pecho,
y entrambas en piedra son.
A la sed que me dio enojos
sale el agua desta peña,70
y el tierno pecho te enseña
otra también en mis ojos.
¡Alabo a Dios!
ISIDRO
¡Justo es,
bebed, Jüan, mi señor!
JUAN
DE VARGAS
Bebo, aunque mayor calor75
le espera el alma después.
ISIDRO
David dijo que Dios puso
los ríos en el desierto,
y que por la sed abierto,
paso a las aguas compuso. 80
Bebed, señor, y advertid
que la fe todo lo abona.
JUAN
DE VARGAS
¡Oh, qué divina Helicona
hoy te da el cielo, Madrid!
Esta sí que es Hipocrene.85
¡Ingenios, bebed, llegad,
escribid la santidad
que su cristal dulce tiene!
Porque espero que ha de hacer
milagros, tan milagrosa 90
corriente.
 

(Sale la ENVIDIA y el DEMONIO acechando.)

 
ENVIDIA
El alma envidiosa
siento nuevamente arder.
¿Qué te parece de aquesto?
DEMONIO
Envidia, vuélvome loco
cuanto más este oro toco,95
mas su valor manifiesto.
¡Que este villano se atreva
a la fe del gran Moisén,
y que una peña también
a su aguijada se mueva! 100
¿Qué es lo que Dios hace aquí?
¿Forma otro segundo Adán
de tierra y nada?
ENVIDIA
¿Hoy te dan
estas lanzadas a ti?
DEMONIO
Sí, mas con una aguijada.105
ENVIDIA
Que no quiere Dios, es cierto,
como eres ya moro muerto,
darte Luzbel gran lanzada.
ISIDRO
A la villa voy, señor.
JUAN
DE VARGAS
Juntos podemos volver,110
que también tengo que hacer.
ISIDRO
¡Divina fuente de amor,
esta que habéis hecho aquí;
os ruego que dure y sea
salud de Madrid!
 

(Vanse ISIDRO y JUAN.)

 
DEMONIO
¡Que crea
115
este que ha de ser así!
¿No ves que a Dios ha pedido
que permanezca esta fuente?
Yo enturbiaré su corriente.
ENVIDIA
¡Tente, no seas atrevido!120
Que si estatuas suele haber
en las fuentes, quizá Dios,
atándonos a los dos,
nos querrá en ella poner.
DEMONIO
¿Dios atarme a mí?
ENVIDIA
¿No sabes
125
que te ató por la mejilla
Leviatán?
DEMONIO
¿Qué maravilla
que abra a las aguas süaves
camino, Isidro, en las peñas,
si cuando limosna da130
crece el pan?
ENVIDIA
Si deso ya
tanto sentimiento enseñas,
siente el ver que un peregrino
—fol. 277v→
llegó después de comer,
y comió bien sin haber135
en su casa pan y vino.
Como él entre a su despensa,
nunca le falta qué dar.
DEMONIO
¿Cómo le podré engañar?
ENVIDIA
Una estratagema piensa140
de las que tu hacer solías
a los del Egipto ya.
DEMONIO
Escucha, Envidia, él está
sin su mujer estos días,
porque desde que tuvieron145
el hijo que Juan y Inés
bañaron en San Andrés,
nunca más juntos vivieron.
María se fue a una ermita
que de su nombre se llama, 150
de esa parte de Jarama,
y en ella contenta habita.
Decirte su santidad
es moverte a más invidia
de la que aquí te fastidia;155
ni su casta soledad.
Llamemos a la Mentira;
que diga que mil pastores
andan con ella de amores,
y moverémosle a ira;160
que viéndose sin honor
tomará alguna impaciencia,
y tras aquesta licencia
podrá dar en otro error.
¿Qué me dices?
ENVIDIA
Que camines
165
y que lo pongas por obra;
¿celos no es principio?, sobra;
discordia serán los fines.
DEMONIO
¡Villano, viven los cielos
que no habéis, si hay fuerza en mí,170
de subir donde caí,
que hoy tropezaréis en celos!
 

(Vanse, y salen RUBIO y MORATA, pobres.)

 
RUBIO
¿No me diréis de qué modo
se junta esta gente aquí?
MORATA
¿No veyes que es Cabildo?
RUBIO
¡Ah!, sí,
175
y come el cabildo todo.
MORATA
Los de aquesta cofradía
se juntan un día en el año.
RUBIO
¿Comen a fee?
MORATA
No es engaño,
y sabed que es hoy el día180
que para más hermandad
comen todos a una mesa.
RUBIO
Que no lo supe me pesa,
Antonio, porque en verdad
que no perdiera tal día:185
¿dan mucho?
MORATA
Las sobras dan
de la carne, vino y pan.
RUBIO
¡Qué bendita cofradía!
Pésame de haber traído
la más pequeña talega.190
 

(Sale un SOLDADO con una pata gorda.)

 
SOLDADO
¡Señora pierna, ya llega
tarde, porque habrán comido!
Duelos la dé Dios, amén,
si no bastan los que tiene,
porque tan despacio viene,195
pues ella come también.
Mal la podré sustentar
sino me sustenta a mí.
MORATA
¿Pierna gorda viene aquí?
RUBIO
Pues ¿cuándo suele faltar?200
MORATA
Más ducados le ha valido
que si la tuviera sana;
yo pienso que toda es lana,
y que aquel bulto es fingido.
 

(Salen SILVESTRA y MARI SECA, pobres.)

 
MARI SECA
A fee, Silvestra, que está205
la puerta bien guarnecida.
SILVESTRA
Si habrán dado la comida...
MORATA
Todos estamos acá.
¡Oh, Silvestra! ¡Oh, Mari Seca!
  —fol. 278r→  
SILVESTRA
¿Hemos venido a buen hora?210
RUBIO
Cerrado tienen agora,
mas quien madruga, no peca.
MORATA
Yo pienso que está cerrado
porque nadie pueda entrar.
CIEGO
¿Pues no podremos llamar?215
MORATA
Será el llamar escusado.
CIEGO
¿Hay gente?
MORATA
Bueno, aquí está
lo más de la pobrería.
CIEGO
¿Está Rubio?
MORATA
¿Pues podía
faltar?
CIEGO
¿Hay hembras acá?
220
MORATA
Mari Seca y la Silvestra.
CIEGO
Linda cecina; ¿y quién más?
MORATA
Pierna gorda.
CIEGO
No dirás
que está aquí la infamia nuestra.
MORATA
Si tocáis la chinfonía225
quizá os abrirán a vós.
 

(Sale ISIDRO con capa y sombrero.)

 
ISIDRO
Como es la fiesta de Dios
cuelgan su tapicería.
¡Qué ricos, qué hermosos paños!
¡Qué bien pintadas historias,230
que muestran en sus memorias
los humanos desengaños!
¡Qué estatuas de honra del suelo!
Mas por nuestra confusión,
estos los Césares son235
de la portada del cielo.
Hijos, ¿qué es esto?
MORATA
¡Oh, amparo
nuestro!
RUBIO
¡Oh, mi padre querido!
SOLDADO
¡Oh, Isidro! Seas bienvenido.
ISIDRO
¿Queréis comer?
MORATA
¿No está claro?
240
SILVESTRA
¿Sois vós de la cofradía?
ISIDRO
Cofrade, mis hijos, soy.
MARI SECA
Muy tarde vais.
ISIDRO
Tarde voy.
CIEGO
¿No llamáis?
ISIDRO
Llamar querría.
¡Abra, señor mayordomo!245
MARI SECA
¡Padre, metednos allá!
ISIDRO
Ninguno se quedará
hoy sin comer, si yo como.
RUBIO
Pues él lo dice, yo os juro
que nadie con hambre quede.250
 

(Dentro un MAYORDOMO.)

 
MAYORDOMO
¿Quién es? ¿Quién va?
ISIDRO
Quien püede.
MAYORDOMO
¿Quién puede?
ISIDRO
Yo os lo aseguro.
MAYORDOMO
Diga el nombre.
ISIDRO
El nombre, Dios.
Mirad si Dios puede entrar.
 

(Sale.)

 
MAYORDOMO
¿Es hora para llamar?255
ISIDRO
¿Es muy tarde?
MAYORDOMO
Son las dos.
ISIDRO
Quedeme en la iglesia un poco.
MAYORDOMO
Sois vós grande rezador.
ISIDRO
Hijos, entrad.
MAYORDOMO
Lindo humor.
ISIDRO
Entrad conmigo.
MAYORDOMO
Estáis loco,
260
todos habemos comido;
tu ración se te ha guardado;
para tanto convidado
muy tarde, Isidro, has venido.
Entra tú, comerás solo, 265
que no hay más que para ti.
ISIDRO
Convídase Dios aquí,
Príncipe de polo a polo.
¿Cómo le puede faltar?
¡Entrad, hijos, que Dios mismo270
lo ha de dar!
MAYORDOMO
¡Qué barbarismo,
la prisa que da de entrar!
Entrad, la mesa está puesta,
mas con solo un panecillo
y una porción del novillo275
que ayer se corrió en la fiesta.
Vino habrá una vez o dos;
fruta, sola una camuesa.
 

(Sale la MENTIRA, ENVIDIA y DEMONIO.)

 
DEMONIO
Ha entrado a hacer franca mesa,
puesta la esperanza en Dios.280
ENVIDIA
¿Y qué te parece a ti?
DEMONIO
Que los dará de comer.
MENTIRA
¿Que tiene tanto poder?
DEMONIO
Dásele Dios contra mí,
—fol. 278v→
apártate aquí, Mentira,285
que hoy has de ser mi reparo.
 

(Sale un COFRADE.)

 
COFRADE
¿Quién de otro milagro raro
no se confunde y admira?
MAYORDOMO
¿Qué ha sido?
COFRADE
Que Isidro entró
donde su ración estaba;290
que apenas pan le quedaba,
y la bendición echó
sobre los viles relieves,
y de suerte hay carne y pan,
que los pobres comerán, 295
y habrá seis cestas que lleves.
MAYORDOMO
¡Válgame el cielo!
COFRADE
Esto pasa.
MAYORDOMO
Voylo a ver.
COFRADE
Con ellos come.
DEMONIO
Harame que el cielo tome
con el furor que me abrasa.300
MENTIRA
Mal podrás tomar el cielo
después que se te cayó
de las manos.
DEMONIO
No, pues yo
tomaré, Mentira, el suelo;
y como viento en la mar305
juntaré estrellas y arenas.
ENVIDIA
¿Cuándo cesarán mis penas?
¿Quédame más que envidiar?
Mirad cual está sentado
entre sus pobres comiendo,310
y ellos bebiendo y riyendo
de mi congoja y cuidado.
La simia de Dios, Luzbel,
le quiere imitar aquí,
que en otro desierto vi,315
como el maná de Israel,
sobrar pan de cinco panes,
siendo cinco mil personas.
DEMONIO
Si hoy tu frente no coronas,
honra de mis capitanes,320
adalid de mis fronteras,
caudillo de mis asaltos,
y sobre muros tan altos
no trepas con mis banderas,
no digas que eres nacida, 325
Mentira, de mis entrañas.
MENTIRA
Tú verás hoy mis hazañas.
ENVIDIA
Ya se acaba la comida;
los pobres quedan sentados,
Isidro sale a rezar.330
DEMONIO
Querrale a Dios gracias dar
por todos los convidados.
No es labrador como Adán,
no le dan pan con sudor,
este sí que es labrador, 335
que come de balde el pan.
¿Pues cómo, Dios no decía
que en el sudor de su cara
le comería?
ENVIDIA
Repara
en que para envidia mía, 340
después que Dios se da en pan,
anda el pan como de balde.
DEMONIO
Tiene el hombre el padre alcalde;
¡coman, revienten!
ENVIDIA
Sí harán.
 

(Sale ISIDRO.)

 
ISIDRO
   Antes que al pobre yo despida, pida, 345
Dios mío, harina a su molino, lino,
a su mesa real, divino vino,
aquella vid, que da bebida, vida.
   Donde la fe que en mí resida es ida,
todo el sustento que convino, vino, 350
y aunque de gloria desatino, atino,
que un serafín ni aun la comida mida.
—fol. 279r→
   No tanto bien en su balanza, lanza,
mi error, ni doy al viento humano, mano,
que no es la humana confianza, fianza.355
   Que puede haber en un gusano, sano,
dichoso yo si está mudanza, danza
al son del cielo mi villano, llano.
 

(Mientras ha dicho este soneto se habrán quitado la MENTIRA, el DEMONIO y la ENVIDIA tres ropas, que traerán quedándose de villanos.)

 
DEMONIO
En efeto, es el Cabildo.
MENTIRA
Luego ¿no lo veis, compadre?360
ENVIDIA
¿Y cómo cualquier cofrade...?
MENTIRA
Y os diré cómo.
ENVIDIA
Decildo.
MENTIRA
Después os lo contaré,
que a Juan de Vargas querría
hablar, que se pasa el día,365
y hay tres leguas, a la fee
de aquí a Jarama.
DEMONIO
¿Que hoy
os podéis volver allá?
MENTIRA
Pues no.
ENVIDIA
¿Y qué tenéis acá?
MENTIRA
¿No os digo que a hablarle voy?370
DEMONIO
¿Sobre qué?
MENTIRA
Sobre que están
con escándalo notable
los del lugar; porque hable
a un crïado suyo Juan;
pienso que Isidro se llama.375
ISIDRO
A mí dicen.
MENTIRA
Porque habita
su mujer en una ermita
que está orilla de Jarama,
que por Juan se la dïeron;
¡nunca la dieran!
DEMONIO
¿Por qué?
380
MENTIRA
Porque si a ser santa fue,
tales sus costumbres fueron
que no fue Tays ramera
más loca, pues no hay pastor
con quien no trate de amor385
en toda aquella ribera.
ISIDRO
¡Válame Dios!
ENVIDIA
Bien haréis
en que la saquen de allí.
ISIDRO
¡Que mi mujer vive así!
DEMONIO
Yo pienso que le hallaréis 390
en la puerta de la Vega,
haciendo mal a un caballo.
MENTIRA
Adiós, que voy a buscallo.
ISIDRO
Piadoso llanto me ciega.
¡Ay, María!, tú de quien395
yo aprendía honestidad.
¡Ay, cómo la soledad
no les viene a todos bien!
¡Tú, cuyas santas costumbres
en la noche de mi error400
daban mayor resplandor
que al cielo sus altas lumbres!
¡Tú, María, honesta y buena,
de cuya boca no oí
palabra que para mí405
no fuese limpia azucena!
¡Tú, deshonesta; tú, ya
tan pública pecadora!
¡Tú! ¡Llorad, ojos, agora
vuestra luz perdida está!410
¿La mitad del alma mía
deshonesta? ¡Ojos, llorad,
que perdida la mitad,
peligro correr podría!
¡Ay, Señor!, que mis pecados415
habrán sido la ocasión,
mas regalos vuestros son,
que es día de convidados.
Pero podrá ser que note,
del mundo algún bachiller, 420
que me diste de comer
para cobrar el escote.
—fol. 279v→
Pues, Señor, hagamos cuenta,
que si venís a cobrar,
que mucho os debe agradar425
la moneda de una afrenta.
Yo la pongo, Señor bueno,
a cuenta de muchas vuestras,
pues por tantas culpas nuestras
os vistes de afrentas lleno.430
Tomalda, Rey soberano,
si es moneda de valor,
mas no se os caiga, Señor,
que tenéis rota la mano.
 

(Vanse, y sale MARÍA.)

 
MARÍA
Emperatriz del cielo,435
a quien bendicen todas las naciones.
Madre nuestra, y consuelo
de todas las humanas aflicciones.
Estrella tramontana,
guía mi noche al sol de tu mañana.440
Hermosa Virgen bella,
pues en el mar de la flaqueza humana
eres divina estrella
que alumbra de la noche a la mañana;
y el nombre de María, 445
repartámoslo así: yo mar, tú guía.
Sin ti nadie llegara;
tú eres el arco que la paz concierta,
que si tu sí faltara
no se viviera en esperanza cierta, 450
ni se poblara el cielo,
ni viéramos a Dios hombre en el suelo.
 

(Sale un ÁNGEL.)

 
ÁNGEL
María, la envidia fiera
del demonio, que os persigue
para que a tu esposo obligue, 455
que en vanos celos le altera,
por Madrid ha echado fama
que en deshonestos amores
tratas y hablas los pastores
de la orilla de Jarama. 460
Él viene a reñirte ya
de esotra parte del río.
MARÍA
Señor, ¿el esposo mío,
conmigo enojado está?
ÁNGEL
La mentira de quien digo465
le ha engañado deste modo,
mas Dios sabrá hacer, que todo
pare en su afrenta y castigo.
Casta y santa eres, María,
pasa el río, habla con él.470
 

(Vase, y sale ISIDRO.)

 
ISIDRO
¡Qué pensamiento crüel,
vencer mi humildad porfía!
Tenedme de vuestra mano,
soberano autor del cielo,
que por la parte del suelo475
soy un grosero villano.
El alma, que es celestial,
—fol. 280r→
resiste; el cuerpo no quiere.
MARÍA
No será justo que espere;
y con un enojo igual...480
ISIDRO
Hela allí de la otra parte,
pero ¿cómo pasaré?
MARÍA
Sin duda Isidro me vee;
quejas al aire reparte.
ISIDRO
La barca está más arriba, 485
no tomé la senda bien.
MARÍA
Manto, sed barca también,
pues navega fe tan viva.
ISIDRO
¡Ay mi Dios, el manto ha echado,
y sobre él los pies ha puesto!490
MARÍA
Naveguemos, pecho honesto,
al puerto que os ha culpado.
 

(Pase el río por su invención, y al llegar de la otra parte ISIDRO la reciba en sus brazos.)

 
ISIDRO
¡María!
MARÍA
¡Isidro!
ISIDRO
Estos brazos
te esperan.
MARÍA
El puerto son
desta mi navegación.495
 

(Sale la ENVIDIA, el DEMONIO y la MENTIRA.)

 
ENVIDIA
Dándose están mil abrazos.
DEMONIO
Si María pasa el río
sobre su manto de pies,
¿qué mucho, si a Isidro ves
libre del intento mío?500
¿Qué es esto, cielos airados?
¿De qué sirvió darle celos?
¡Basta, que en celos y en cielos
siempre somos desdichados!
MENTIRA
¡Notable es la santidad505
desta divina mujer!
DEMONIO
Es María, ¿qué ha de ser
sino mar con tempestad,
sino martirio crüel
del alma abrasada mía? 510
Porque el nombre de María
es mar que me anego en él
sobre el agua.
ENVIDIA
No te espantes,
si otra más alta María
iba a su lado por guía515
con mil divinos diamantes,
con mil soberanas luces.
DEMONIO
Deslumbrome el resplandor;
no creas tanto favor,
que a mayor mal me conduces.520
¿A su lado?
ENVIDIA
Y de su mano
sospecho que la llevó.
DEMONIO
Si ella la mano le dio,
ganó el cielo por la mano,
pero llevando la vara525
del más divino Moisés,
¿qué milagro que a sus pies
el río se transformara
en asiento de cristal,
pues a los de quien la guía530
hace, para afrenta mía,
la Luna trono inmortal?
MENTIRA
¿Qué quieres de Isidro aquí?
¿Ya qué te queda que intentes?
ISIDRO
En fin, María, ¿te sientes535
buena?
MARÍA
No lo estoy sin ti,
pero pues tu gusto es,
esta soledad me agrada.
DEMONIO
¿No le ha dicho nada?
ENVIDIA
Nada.
DEMONIO
Vio el desengaño en sus pies.540
ENVIDIA
¿Qué hacemos los tres aquí,
Tántalos de aqueste río?
MARÍA
¿Vate bien, Isidro mío?
ISIDRO
Bien, aunque enfermo sin ti,
que muy sin regalo estoy.545
MARÍA
Dios sabe si te sirviera.
ISIDRO
¿Quiérente en esta ribera?
MARÍA
Bien quista, mi Isidro, soy.
Sus pastoras y pastores
vienen a esta ermita santa550
muchas veces.
MENTIRA
¿No te espanta
aquel estilo de amores?
  —fol. 280v→  
DEMONIO
Pierdo, Mentira, el juicio.
ISIDRO
Mira que no hablen cosas
que a sus almas sean dañosas, 555
ya que tienes este oficio.
Asea8 mucho el altar,
sal al campo las mañanas,
y de las flores tempranas
le puedes todo adornar.560
MARÍA
¿Cómo están mis dos señoras?
ISIDRO
¿La de Atocha y Almudena
dirás?
MARÍA
Dios me haga büena,
no hablé desas dos auroras;
de doña Inés te decía, 565
y su hija.
ISIDRO
Salud tienen;
las que yo digo a dar vienen
la salud que yo querría.
MARÍA
La de Atocha, ¿cómo está?
ISIDRO
En su ermita con su hijo, 570
¡santo Dios, qué regocijo
el tratar della me da!
Haciendo está cada día
mil maravillas, a honor
suyo, aquel divino autor, 575
mas pobre está todavía.
MARÍA
Algún día querrá Dios
que su humilde casa aumente.
DEMONIO
¡Qué conversación!
ENVIDIA
Detente.
DEMONIO
¡Que se vayan estos dos580
por esta inocencia al cielo,
donde mi sabiduría
no estuvo una hora del día
en que vine, Envidia, al suelo!
MARÍA
La Virgen del Almudena, 585
¿cómo está?
ISIDRO
¡Pardiez, María!
Morena como solía,
pero siempre está muy buena.
Mucho ampara a los soldados
que contra los moros van.590
No me dio licencia Juan,
y aquí estoy con mil cuidados.
María, dame licencia.
MARÍA
Isidro, Dios te acompañe.
ISIDRO
No te espantes que me bañe595
llanto el rostro con tu ausencia.
Ruégale que me haga tal
como él querría que fuese.
MARÍA
Y tú, para que me hiciese
a tus costumbres igual,600
por mí ruega.
ISIDRO
¡Ay, si los dos
nos viésemos en el cielo!
MARÍA
Yo lo espero.
ISIDRO
Es justo celo.
MARÍA
Isidro, adiós.
ISIDRO
María, adiós.
 

(Vanse los dos.)

 
DEMONIO
¡Rabia en mí, que me consuma!605
ENVIDIA
¿Qué te parece?
DEMONIO
No sé.
MENTIRA
¿Hay tal amor?
ENVIDIA
¿Hay tal fe?
DEMONIO
¿Qué ciencia, Envidia, qué pluma,
cómo no saber leer,
creer bien y obrar mejor?610
 

(Suena ruido.)

 
MENTIRA
¿De qué es aqueste rumor?
ENVIDIA
Pastores deben de ser,
que como el agosto han hecho,
a la ermita de María
traen una Cruz.
DEMONIO
¿No había
615
harto veneno en mi pecho?
MENTIRA
Huyamos.
ENVIDIA
¿Dónde vas?
DEMONIO
Voy
al infierno.
ENVIDIA
Bien harás.
DEMONIO
Isidro, no quiero más
contigo; rendido estoy.620
 

(Vanse, y salen BARTOLO, CONSTANZA, TERESA, LORENZO, ESTEBAN, y otros pastores con su Cruz de espigas, y instrumentos; canten así.)

 
MÚSICOS
Vuela caballito, vuela,
darte yo cebada nueva.
[MÚSICO] 1.º
      Hicieron su agosto.
[MÚSICO] 2.º
      Por aquestas vegas.
[MÚSICO] 1.º
      Donde se juntan.625
  —fol. 281r→  
[MÚSICO] 2.º
      Y casados quedan.
[MÚSICO] 1.º
      Manzanares verde.
[MÚSICO] 2.º
      Y Jarama bella.
[MÚSICO] 1.º
      Los pastores suyos.
[MÚSICO] 2.º
      Después de la siega.630
[MÚSICO] 1.º
      Y de espigas rojas.
[MÚSICO] 2.º
      Una Cruz compuesta.
[MÚSICO] 1.º
      Vienen a la ermita.
[MÚSICO] 2.º
      Quieren ofrecella.
Vuela caballito, vuela, 635
darte yo cebada nueva.
[MÚSICO] 1.º
      A Santa María.
[MÚSICO] 2.º
      Rosa y Madre bella.
[MÚSICO] 1.º
      A su hijo hermoso.
[MÚSICO] 2.º
      Lirios y azucenas.640
[MÚSICO] 1.º
      A San Juan Bautista.
[MÚSICO] 2.º
      Olorosas yerbas.
[MÚSICO] 1.º
      A San Pedro Apóstol.
[MÚSICO] 2.º
      Mastranzo y verbena.
[MÚSICO] 1.º
      A San Roque hermoso.645
[MÚSICO] 2.º
      Trigo de las eras.
[MÚSICO] 1.º
      A San Sebastián.
[MÚSICO] 2.º
      Trébol y mosquetas.
[MÚSICO] 1.º
      Al gran San Cristóbal.
[MÚSICO] 2.º
      Pinos de la sierra. 650
Vuela caballito, vuela,
darte yo cebada nueva.
 

(Del río, que está hecho, se levanten MANZANARES con barba y cabellera, y JARAMA con unos cabellos rojos de cáñamo hasta los pies, en forma de mujer.)

 
MANZANARES
Pastores.
JARAMA
Hola, pastores.
BARTOLO
Cielos, ¿qué es esto?
CONSTANZA
¡Ay, Teresa!
¿Qué es lo que sale del río?655
¿Qué fantasmas son aquestas?
MANZANARES
No os turbéis; oíd pastores.
JARAMA
Oíd, ¡oh montes!, oíd, selvas,
a vuestro río Jarama,
que hoy habla en voz de profeta.660
MANZANARES
A Manzanares oíd,
verdes prados, alamedas
que mis cristales cercáis;
sabréis maravillas nuevas
del Labrador de Madrid.665
CONSTANZA
¡Ay, Bartolo, que estoy muerta:
los ríos hablan!
BARTOLO
Pues no.
CONSTANZA
Eso contaba mi abuela
que fue en tiempo de Lisopo,
¿mas agora?
BARTOLO
Calla necia,
670
¿nunca has oído decir
que las aguas tienen lenguas?
CONSTANZA
Dice que hablaban9 estonces,
como personas, las bestias.
BARTOLO
Y agora también, Constanza,675
que hombres hay que hablan como ellas.
MANZANARES
Madrid, fundación de griegos,
cerca de ciento y noventa
años primero que Roma.
Llamada Ursaria y Urserie,680
Mantua y Madrid por los moros,
que fue escuela de sus ciencias.
Madrid, a donde nacieron
dos Papas que de la Iglesia
fueron luz, sin otros muchos685
nobles por armas y letras;
sabe que eres tan dichosa,
que el cielo envidia tus prendas,
porque habiéndotelas dado
te las quita y se las lleva;690
ya quiere llevarte a Isidro,
ya sin Isidro te deja.
Pero el cuerpo soberano
quiere que entre tanto tengas,
que vuelva a juntarse10 el alma,695
y en Dios cuerpo y alma reinan.
Por él quiere que los muertos
resuciten, y que tengan
los ciegos ojos, los mancos
manos, los tullidos piernas. 700
Saldrán los fieros demonios
—fol. 281v→
de los cuerpos que atormentan;
vendrán libres los cautivos
de Argel, Túnez y Biserta.
Lloverá por él de suerte,705
que habrá un moro que prometa,
si llueve, hacerse cristiano;
no lo hará por más que llueva;
mas morirá el mismo día
que no cumpla la promesa;710
mas ¿para qué os cuento yo
sus maravillas inmensas,
habiendo de verse tantas
cuando trasladado sea?
JARAMA
Pastores, porque los tiempos,715
aunque en vuestras vidas vuelan,
no pueden mostrarse aquí
con las distancias que llegan.
Isidro fue a mejor vida,
que por escusar las tiernas720
lágrimas y dar lugar
a que otras cosas se vean,
no era justo que os halléis
a su muerte; mas tenelda
por vida, que muerte en Dios 725
ya sabéis que es vida eterna;
no se puede aquí mostrar
su muerte; corred apriesa,
que veréis cosas estrañas
que os edifiquen y muevan,730
que algunas de las notables
bien es que se vean y entiendan,
porque tengáis más noticia
de sus divinas grandezas;
que después de sepultado735
tendrá tantas excelencias,
que en las Navas de Tolosa
el Rey Alfonso le vea
en figura de pastor,
causa que vitoria tenga.740
Por donde Fernando el Santo
su imagen de plata ofrezca
a Madrid, y ponga en mármol
Toledo en su santa iglesia.
MANZANARES
Id, pastores de Jarama, 745
a ver su cuerpo en la tierra,
cuerpo cuya carne santa
quieren los cielos que vean
los siglos del gran Felipe,
que después de tantas guerras750
será Rey solo de España,
para que en sus tiempos sea
canonizado, y conozca
Roma, entre probanzas ciertas
de sus divinos milagros,755
que su carne dura entera
cerca de quinientos años,
y que aunque el agua se seca
de mi río y fuentes claras,
la de la suya se muestra760
dando salud en su ermita,
cuya fábrica pequeña,
la Emperatriz Isabel,
del Tercer Felipe abuela
y mujer de Carlos Quinto, 765
hará edificar de piedra,
que después otros devotos,
aunque con menores fuerzas,
harán de más edificio
y con las almas quisieran.770
LORENZO
Id presto, amigos pastores.
BARTOLO
Costanza, Lorenzo, Esteban,
¿qué hacemos que no cortamos
flores y olorosas yerbas
que ofrezcamos a su cama?775
LORENZO
De haber hablado me pesa
mal de Isidro, con envidia.
ESTEBAN
Yo iré, y con lágrimas tiernas
pediré perdón al Santo.
LORENZO
Camina.
CONSTANZA
Vamos, Teresa.
780
 

(Vanse.)

 

  —fol. 282r→  

 

(Salen ENVIDIA y DEMONIO.)

 
ENVIDIA
Deja de atormentarme, ¿qué me quieres?
Otra vez a Madrid andar me mandas.
¡Pesado eres, Luzbel, pesado eres!
DEMONIO
Y tan pesado, que de las barandas
y corredores del supremo cielo,785
por querer junto a Dios llevarme en andas,
caí, con ser espíritu, y al suelo
de las estrellas la tercera parte
traje conmigo en tan pesado vuelo.
ENVIDIA
¿Agora cómo puedo yo ayudarte?790
Ya Isidro es muerto.
DEMONIO
Pasa cuarenta años.
ENVIDIA
¿Tan presto?
DEMONIO
Sí, que quiero yo enseñarte;
si se han pasado seis mil por nuestros daños,
pasen cuarenta.
ENVIDIA
Pasen, pues, cuarenta;
mas mira, que son vanos tus engaños.795
¿No adviertes cómo a Isidro no contenta
la sepultura, y se aparece a un hombre?
¿No ves cómo Madrid mudarle intenta?
¿No ves que al lado, porque más te asombre,
del altar santo del primer Cristiano, 800
que como sabes, tuvo Andrés por nombre,
trasladaron el cuerpo soberano
y le tienen agora descubierto?
DEMONIO
Corre este tafetán.
ENVIDIA
Tiembla la mano.
 

(Corre una cortina, véase el santo en una cama sobre el altar, y estén los pies hacia la gente y la cabeza alta, de manera que le puedan ver.)

 
DEMONIO
¿Que este es Isidro?
ENVIDIA
Sí.
DEMONIO
¿Que esté en el puerto
805
del cielo, hecho por áncora un arado?
ENVIDIA
¡Rabio de envidia, mi tormento es cierto!
El estar desta suerte levantado,
es en la edad del siglo en que le han puesto,
como haberle Madrid canonizado. 810
DEMONIO
¿Lámpara tiene?
ENVIDIA
Sí.
DEMONIO
Mátala presto.
ENVIDIA
¿Qué importa? Cada sábado del cielo
un ángel baja, y de otra luz compuesto,
la enciende en muestra de su santo celo.
DEMONIO
¿Baja?
ENVIDIA
¿Pues no lo ves? ¡Qué envidia fiera!
815
DEMONIO
¡Con ser füego, me convierto en yelo!
  —fol. 282v→  
 

(Por un pilar baja un ÁNGEL con una vela encendida en la mano, y llegue hasta la lámpara, y habiéndola encendido, dice.)

 
ÁNGEL
Isidro, así manda honrarte
el Señor de cielo y tierra;
que si del cielo eres luz
es justo que aquí la tengas. 820
Hasta que, por la malicia
de los hombres, desfallezca
la devoción, Dios me manda
que cada sábado venga.
Y esta lámpara, que arde 825
a tu cuerpo santo, encienda.
 

(Vase.)

 
ENVIDIA
Enciéndeme las entrañas
de la envidia que me queda.
DEMONIO
Paso, y mira, que entra un hombre.
ENVIDIA
¿Es sacerdote?
DEMONIO
Aunque sea
830
quïen quisiere, he de estar
dando a los cielos mil quejas.
 

(Sale JUAN SACERDOTE.)

 
JUAN SACERDOTE
Agora que ninguno verme puede,
con aquestas tijeras cortar quiero,
deste Sansón, que al otro en fuerza excede,835
algo de los cabellos; que al entero
cuerpo no me parece justa cosa
que se atreva mi mano; ya ¿qué espero?
Isidro, perdonad; cabeza hermosa
que allá corona el sol, dadme el cabello.840
¡Cortelo! ¡Oh, gran favor! ¡Oh, hazaña hermosa!
Quiero en aqueste tafetán ponellos.
¡Válgame el cielo, qué dolor me ha dado!
¡Parece que me están ahogando el cuello,
Santo bendito, a vuestros pies postrado845
pido perdón!
DEMONIO
¿No ves aquello?
ENVIDIA
En todo
tengo de hallar, si aquí me estoy, cuidado.
 

(Salen LUDOVICO y FERNANDO, criados del Rey.)

 
LUDOVICO
Todo pasa, Fernando, deste modo.
DEMONIO
¿Dos crïados del Rey son estos?
ENVIDIA
Mira
lo que dicen.
FERNANDO
Si fuera un noble godo,
850
un caballero ilustre, donde aspira
la sangre a grandes cosas, no tuviera
las grandezas que cuentas por mentira.
LUDOVICO
Advierte que hablas mal desa manera.
FERNANDO
Pues ¿quieres tú que crea que un villano855
hace milagros?
ENVIDIA
Aquí aparte espera;
bien dices que es error del vulgo vano;
no llegues, no le estimes, que es locura.
  —fol. 283r→  
FERNANDO
Que todo es invención tengo por llano.
¿Los campos de Madrid, la tierra dura,860
quieres tú que los ángeles arasen
porque lo juró Juan y afirma el cura?
¿Los muertos puede ser resucitasen
a la voz deste? ¡Ay, cielo! ¿Quién me toca?
¿Quién hace que mi boca y lengua abrasen? 865
¡Jesús! ¡Jesús!
LUDOVICO
¿Qué tienes?
FERNANDO
Una roca
el corazón me oprime.
LUDOVICO
Porque veas
que el cielo se ofendió de tu fe poca;
llega al sepulcro, si salud deseas.
DEMONIO
¿No miras que le castiga870
el cielo?
ENVIDIA
Luzbel, ¿qué importa,
si ya van con él al Santo
su sepulcro y le perdona?
Pero ¿qué gente es aquesta,
qué alabarderos en tropa?875
Persona Real parece.
DEMONIO
Como la misma persona
de la Reina doña Juana,
mujer del que agora nombran,
Segundo Enrique, también 880
su cuerpo y milagros honra.
ENVIDIA
¿Para qué aguardamos siglos?
Huye, que si aquí tu loca
soberbia te tiene ciego,
por esta humildad dichosa885
vendrá el siglo en que Filipe
reine, y por ventura, en Roma,
le11 veas canonizar.
DEMONIO
Bien dices, loco me torna
el ver que tantos milagros890
haga un hombre que con toscas
abarcas pisa los cielos
para pisarme la boca.
ENVIDIA
¿Que un capote de dos faldas
ceñido con una soga895
sea un alba más que el sol,
y ella una preciosa estola?
¿Que este caminase al cielo,
llevando en unas alforjas
tantas obras y virtudes? 900
DEMONIO
¡Huye!
ENVIDIA
Pensarlo me asombra.
 

(Vanse, y salen alabarderos y acompañamiento, un MAYORDOMO, y la REINA detrás, y el CURA DE SAN ANDRÉS.)

 
REINA
Yo vengo determinada.
CURA
DE SAN ANDRÉS
Vuestra Majestad, señora,
mire bien.
REINA
Dejadme, padre,
que todo es honra y gloria905
deste labrador divino.
CURA
DE SAN ANDRÉS
Su Majestad llegue sola.
 

(De rodillas.)

 
REINA
Isidro santo, esta Reina,
aunque humilde y pecadora,
para tener por reliquias,910
este dedo solo os corta;
que engastado en mil diamantes
traeré al cuello.
MAYORDOMO
Es justa cosa
que esta reliquia posea
tan gran Reina, pues le adora.915
REINA
Padre, yo me voy.
CURA
DE SAN ANDRÉS
El cielo
dé a Enrique tantas vitorias,
que espante el nombre español
desde el ocaso al aurora.
REINA
¡Ay, cielo! Subir no puedo 920
la grada.
MAYORDOMO
Subid, señora.
  —fol. 283v→  
REINA
No puedo, Almirante.
MAYORDOMO
¿Cómo?
REINA
¡Jesús, qué temor me asombra!
Cuando llego vuelvo atrás.
JUAN SACERDOTE
Señora, volver importa925
lo que al Santo habéis quitado,
que alguna mano piadosa
le cortó algunos cabellos
y llegó a la muerte agora,
hasta que se los volvió.930
REINA
Isidro santo, perdona,
pues que tú sabes mi celo;
labrador divino, toma
tus reliquias soberanas.
MAYORDOMO
Prueba ahora.
REINA
Tiemblo toda.
935
MAYORDOMO
¿Salió?
CURA
DE SAN ANDRÉS
¿No lo ves?
JUAN SACERDOTE
Aquí
acaba, ¡oh villa famosa,
de tu Santo labrador,
la santa y notable historia!


 
 
Fin de la Comedia de San Isidro labrador de Madrid