Biografía de Alonso Cueto

Por Eva Valero Juan (Universidad de Alicante)

Alonso Cueto. Fotografía: Luis Rodríguez Pastor (Fuente: Alonso Cueto, «Los años. Diario personal», Perú, Ediciones Cueto S. A. C., 2023, solapa)

La trayectoria literaria de Alonso Cueto constituye una de las más sólidas y prolíficas del panorama de la narrativa peruana e hispanoamericana actual. Escritor y periodista, autor de varias decenas de obras de ficción y de ensayos, en los que la temática histórica, reciente o pasada, se configura como un eje vertebrador esencial, su magna obra atraviesa las últimas décadas con los siguientes títulos: La batalla del pasado (cuentos, 1983); El tigre blanco (novela, 1985), Los vestidos de una dama (cuentos, 1987), Deseo de noche (novela, 1993), Amores de invierno (cuentos, 1994), El vuelo de la ceniza (novela, 1995), Cinco para las nueve y otros cuentos (1996), Pálido cielo (cuentos, 1997), Demonio del mediodía (novela, 1999), El otro amor de Diana Abril (contiene tres novelas breves: la que da título al libro, Lágrimas artificiales y Dalia y los perros, 2002), Encuentro casual (teatro, 2002), Grandes miradas (novela, 2003), Mario Vargas Llosa. La vida en movimiento, entrevista y ensayo (2003), Valses, rajes y cortejos (artículos, 2005), La hora azul (novela, 2005), El susurro de la mujer ballena (novela, 2007), Sueños reales, ensayos literarios (2008), Rosa Mercedes Ayarza (biografía, 2009), Juan Carlos Onetti. El soñador en la penumbra (ensayo literario, 2009), La venganza del silencio (novela, 2010), El árbol del tesoro (cuento para niños, 2011), Cuerpos secretos (novela, 2012), Duelo en la Ciudad de Plata (novela histórica, 2014), La piel de un escritor. Contar, escribir y leer historias (ensayo, 2014), La pasajera (novela breve, 2015), La viajera del viento (novela, 2016), La segunda amantes del rey (novela, 2017), Testamento de sangre (novela, 2018), La Perricholi. Reina de Lima (novela, 2019), Palabras de otro lado (novela, 2019), Otras caricias (novela, 2021), Los años. Diario personal (2023), Francisca. Princesa del Perú (novela, 2023), Mario Vargas Llosa. Palabras en el mundo (ensayo, 2025). En los próximos meses se publicará su novela Memorias de una limeña.

Portada de «La hora azul», Barcelona, Peguin Randon House, 2018 (Fuente: Biblioteca Virtual Miguel de Cervantes)

Alonso Cueto nació el 30 de abril de 1954 en Lima, Perú. Hijo de Carlos Cueto Fernandini, pionero de la educación y la psicología en el Perú, filósofo y educador y autor de ensayos sobre Leibniz y Baltasar Gracián, y de Lilly Caballero Elbers, educadora y promotora de la lectura y las bibliotecas infantiles en el Perú, Alonso Cueto es el mayor de tres hermanos. La pasión por la literatura se manifestó desde su niñez y juventud, tanto por la lectura como por la escritura. En su alma mater, la Pontificia Universidad Católica del Perú, en la que es docente en la actualidad en la Facultad de Letras y Ciencias Humanas y en la Maestría de Escritura Creativa, se graduó en 1977, con una tesis sobre la poesía de Emilio Adolfo Westphalen: Filiación y heterodoxia de Las ínsulas extrañas: (las influencias en un libro de Emilio Adolfo Westphalen). Esta carrera académica prosiguió con una beca del Instituto de Cultura Hispánica que le permitió trasladarse a Madrid, donde vivió tres años de formación literaria y vital cruciales para su despegue como escritor. De hecho, fue en la capital española donde escribió un ensayo sobre la obra de Luis Cernuda, así como su primer libro de cuentos, La batalla del pasado, aparecido en 1983 ya bajo un sello editorial principal como es Alfaguara. Un año después, en 1984, obtuvo el doctorado en Literatura Hispanoamericana de la Universidad de Texas en Austin, Texas, Estados Unidos, con una tesis dedicada a los relatos de Juan Carlos Onetti, a quien dedicaría décadas después, en 2009, el ensayo Juan Carlos Onetti. El soñador en la penumbra, publicada por Fondo de Cultura Económica.

Tentado a establecer su residencia en EE. UU., sin embargo, Cueto decidió regresar al Perú en 1984, a pesar de la conflictiva situación del país, inmerso en la guerra interna entre el gobierno peruano y el grupo terrorista Sendero Luminoso. Esta guerra, que tiñó el país de violencia, apagones, toques de queda e hiperinflación durante los años ochenta, fue la encrucijada histórica que nutrió los temas de algunas de sus grandes novelas.

Alonso Cueto junto a Mario Vargas Llosa (Fuente: Archivo personal del autor)

En cuanto a su labor periodística, Cueto ha sido colaborador en diversos medios de comunicación de América Latina y España, entre los que destacan su trabajo como editor de la revista Debate (1985) y de la sección de suplementos del diario El Comercio (1995) de Lima, donde también escribió columnas semanales. En esta trayectoria literaria y académica, 2009 es un año relevante, puesto que fue elegido miembro de número de la Academia Peruana de la Lengua.

Su obra ha tenido una difusión mundial a través de las traducciones a diecisiete idiomas (la versión inglesa de La hora azul, a cargo de Frank Wynne, ganó el Premio Valle Inclán en 2013 que otorga la Sociedad de Autores británica), y un reconocimiento internacional sustanciado en numerosos premios y condecoraciones. Entre estos se cuentan el Premio Wiracocha en 1985 por El tigre blanco, el Premio Anna Seghers 2000 (Alemania) por la totalidad de su obra, la Beca Guggenheim (2002-2003), el prestigioso Premio Herralde 2005 por La hora azul, el Premio de la Casa Editorial de la República China por la mejor novela escrita en español en el bienio 2004-2005, el de primer Finalista del Premio Planeta-Casa de América 2007 con El susurro de la mujer ballena, el Premio de Narrativa Alcobendas Juan Goytisolo 2019 por Palabras de otro lado en 2019 y el Premio ProArt 2024, por su libro Francisca, Princesa del Perú. En cuanto a reconocimientos, destaca la Medalla Inca Garcilaso de la Vega, del Instituto Nacional de Cultura del Cusco en 2006, el Homenaje en la Feria Internacional del Libro de Lima en 2010 y la distinción como Personalidad Meritoria de la Cultura, del Ministerio de Cultura del Perú, en 2017.

El mundo del cine se ha volcado también en la obra de Cueto con un buen número de adaptaciones de sus novelas. La película Mariposa negra (2007) de Francisco Lombardi está basada en la novela Grandes miradas (2003) y fue galardonada con el premio Glauber Rocha del Festival de Montreal. Otra de las grandes adaptaciones, en este caso de La pasajera (2015), es la película Magallanes, de Salvador del Solar (2015), que fue​ premiada en San Sebastián en la categoría Cine en Construcción y en Huelva en la categoría Colón de Oro, además de ser nominada a Mejor Película Iberoamericana en los Goya. Por su parte, Evelyne Pegot-Ogier llevó al cine La hora azul, en película de título homónimo, que obtuvo los premios de Producción (2012) y Distribución (2016) otorgados por el Ministerio de Cultura del Perú. Esta película ha participado en diversos festivales (Montreal, Cleveland, Chicago, Cinesuyu) y ganó el premio La llave de la Libertad a la mejor película, en una sección paralela del Festival de Huelva. En lo que respecta a adaptaciones, cabe mencionar, para finalizar, que Cueto ha escrito la obra de teatro titulada Encuentro casual, llevada a escena en 2003.

En lo relativo a los temas de sus obras, destaca el tratamiento de la historia, señalado como eje fundamental de su trayectoria, al que se unen otros como el policial, la indagación psicológica, las relaciones familiares, la música y el vals peruano, así como sus escritores predilectos como asunto novelístico y ensayístico.

Una parte importante de su obra se enmarca en el periodo más traumático del Perú, un tiempo definido por el terrorismo de Sendero Luminoso y el gobierno de Alberto Fujimori y su asesor Vladimiro Montesinos. Sobre este contexto destaca la novela Grandes miradas (2003), que sucede durante la dictadura de Fujimori y, si bien discurre a través de la historia de Guido Pasos, un juez que rechaza los sobornos de Montesinos, es su novia, Gabriela, el personaje neurálgico de la historia. Su transformación de profesora de colegio en vengadora de la historia concentra la fuerza de la novela en una evolución que sintetiza en su ser el trauma nacional de aquellos años. En esta línea temática, las novelas La hora azul (2005), junto con La pasajera (2015) y La viajera del viento (2016), conforman la trilogía sobre este período de la violencia de la guerra interna en el Perú. Cabe remarcar que Cueto no nos traslada a este contexto desde los acontecimientos externos sino desde lo que podríamos denominar la intrahistoria, o sea, desde el punto de vista de los efectos directos que todo este contexto ejerció sobre las personas que lo sufrieron, encarnadas en los personajes de catadura real de sus novelas. Esta maestría en la construcción psicológica de personajes, como los de La hora Azul, ha derivado en que esta obra, ganadora del Premio Herralde, haya sido considerada por relevantes críticos como la novela cumbre de Cueto.

Portada de «Palabras de otro lado», Barcelona, Galaxia Gutenberg, 2019 (Fuente: Biblioteca Virtual Miguel de Cervantes)

En la última etapa, esta persistente mirada histórica de Cueto ha virado hacia pasados más remotos del Perú, como el período de la conquista y el colonial, ambos leídos y escritos en buena medida en clave presente. Fruto de esta nueva fijación por el pasado son grandes novelas del subgénero histórico. En primer lugar, La Perricholi. Reina de Lima, está dedicada a la gran actriz limeña, Micaela Villegas, que se convirtió en símbolo de la Lima dieciochesca. Su historia ambientada en la segunda mitad de siglo XVIII de la Lima colonial fue descrita como «una novela histórica muy persuasiva» por el Premio Nobel Mario Vargas Llosa. A ella le seguiría, como novela histórica, Francisca. Princesa del Perú, dedicada a novelar la vida de Francisca Pizarro, conocida como primera mestiza noble del Perú -hija de Francisco Pizarro y Quispe Sisa, esta última hermana de Atahualpa e hija de Huaina Cápac- y, por consiguiente, a rescatar novelísticamente la historia de la conquista del imperio incaico.

Pero más allá de la temática histórica, la evolución de la obra de Cueto contiene los otros temas mencionados que se desarrollan desde sus orígenes como narrador. En su primer libro, La batalla del pasado (Alfaguara, 1983), Cueto retrata, en diez cuentos, la vida de un conjunto de exiliados en Europa. La influencia de Henry James, una de las referencias principales del escritor, se percibe ya en esos inicios literarios en la búsqueda de un estilo que le permita penetrar en los detalles de la vida privada de los personajes. Esta búsqueda de lo sutil de las vidas cotidianas también caracterizaría su siguiente novela, El tigre blanco, que ganó el Premio Wiracocha en 1985. En lo relativo a la temática policial, en La segunda amante del rey (2017), Cueto se adentra en este subgénero que inició años atrás con El Vuelo de la Ceniza (1995). Dos años después, en 2019, Cueto ganó el Premio de Narrativa Alcobendas Juan Goytisolo con la novela Palabras de otro lado (2019), en la que se adentra en la búsqueda de la identidad. La novela gira en torno a una historia situada cronológicamente entre 2018 y 2019 y protagonizada por Aurora, una joven que viaja a España en busca del padre. El tema principal de la identidad se entrevera con otros motivos como el de la migración -tan abordada por la narrativa peruana de las últimas décadas- y el de la familia -fundamental en la trayectoria literaria de Cueto-.

Por último, Alonso Cueto también es autor de ensayos sobre el oficio de escribir entre los que destaca La Piel de un Escritor (2014), obra fundamental la que reflexiona sobre la figura del creador literario como «explorador de los sentidos». Tal concepción sella el contorno del escritor Alonso Cueto como gran observador de la realidad que la horada en todas sus capas y sutilezas en cada una de sus obras.

Portada de «Francisca. Princesa del Perú», Perú, Penguin Random House, 2023 (Fuente: Biblioteca Virtual Miguel de Cervantes)

Esta síntesis de ejes temáticos por los que discurre la vasta obra de Cueto arroja, en síntesis, una cuestión medular de su narrativa: la centralidad de la construcción psicológica de personajes, en ocasiones seres anónimos y, en otras, personajes históricos relevantes. Lo que les une es que casi siempre son personajes que se rebelan frente a las circunstancias que les tocó vivir, y que siempre tienen un espíritu de cambio y de curiosidad ante el mundo, cuando no de supervivencia ante el horror de la historia que les tocó vivir y les marcó para siempre. Entre ellos, destacan los personajes femeninos, como la Perricholi, transgresora ante las normas del asfixiante universo dieciochesco limeño; Francisca, que luchó por preservar su yo más íntimo en el contexto de las luchas de la conquista y de su migración a la España de la época; o Lali de La Segunda amante del rey y Gabriela de Grandes miradas, también caracterizadas por la misma capacidad de preservar su fortaleza frente a la adversidad y los límites sociales.

Escritor de oficio, Alonso Cueto es, al mismo tiempo, escritor de entraña. Prolífico y profundo, esa fijación por entrar en las honduras del ser humano a través de sus personajes, con Henry James y su análisis psicológico como una de sus grandes influencias, se desarrolla en una poderosa narrativa que combina lo real con lo onírico de su admirado Onetti y, por supuesto, con la maestría de la técnica narrativa de Vargas Llosa. La búsqueda, la rebeldía, la transgresión, el inconformismo, la sensibilidad y el amor son, en definitiva, los resortes de una obra que sintetiza a su gran hacedor, Alonso Cueto.