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ArribaAbajoJornada II

 

Salen TETIS, DORIS y las ninfas.

 
DORIS
Desde el día que de Admeto,
señora, en esta ribera
te despediste, tan triste
que no has tenido en su ausencia
hora de alivio, juzgara 5
que no volvieras a ella
jamás.29
TETIS
Bien juzgarás, Doris,
y más si con mi tristeza
consultaras la razón
que tengo de aborrecerla, 10
pero no siempre se sale
el valor con lo que intenta.
DORIS
Eso y lo que yo imagino,
casi es una cosa misma.
TETIS
¿Qué imaginas?
DORIS
Que no puedes
15
acabar con la suprema
altivez de tu constancia
el no volver a estas selvas,
corrida de no haber dado
muerte a la sañuda fiera, 20
ya que con ella te viste
cuerpo a cuerpo en la desierta
campaña del monte, a cuya
causa, sin otra grandeza
que el silencio con que hoy 25
llegar a su falda intentas,
dejas el mar, como dando
a entender que no se sepa
tu venida, porque nadie
te acompañe, ni se deba 30
a otro que a ti tu trofeo.
TETIS
¡Ay, Doris mía! Aunque fuera
esa mi mayor razón,
mi mayor razón no es esa.
A esta playa vuelvo solo 35
a divertir mis tristezas,
por ver si donde ganarlas
pude, pudiese perderlas.
No de la fiera el empeño
me trae, que no fácil fuera 40
sin más batida encontrarla;
y puesto que sola es esta
la causa, cogiendo vamos
de las doradas arenas,
nácares y caracoles, 45
corales, conchas y perlas.
UNA
¿Quieres, pues solo es, señora,
la diversión de tus penas
asunto de tu venida,
que algún tono te divierta? 50
TETIS
Sí, cantad, y por aquí
vamos tomando la vuelta,
iré yo al compás, ¡ay triste!,
de las blandas voces vuestras,
glosando con mis suspiros 55
las cláusulas. ¿Quién creyera
que a mí me diera cuidado?
¿Cuidado? Errolo la lengua,
pesar... Pero ¿qué es pesar?
Enfado, ahora lo acierta. 60
Y ya que di con el nombre,
¿quién creyera que me diera
enfado que a socorrerme
no fuera Eridano, y fuera
Epafo? Y enfado tal, 65
que a pesar de mi soberbia,
mi presumpción, mi arrogancia,
me obliga que a buscar venga
ocasión (por eso dije
que canten; porque se sepa 70
que estoy aquí) de decirle,
ya que entonces en presencia
-173r-
de tantos no pude, ¿cuánto
me dio en rostro la bajeza
de querer hurtar la dicha, 75
o por lo menos ponerla
en duda de deslucirla,
sin la ventura de hacerla?
Pero si esto solo es
un enfado, acción es necia 80
pensar tanto en él. Cantad,
y tras mí venid.
DORIS
¿Qué letra
quiere que cante, señora?
TETIS
Vuelve a repetir aquella
de osados y de dichosos, 85
que no hay otra que convenga
más a mi intento, pues vi
que uno ose y otro merezca.

 (Vase.) 

UNA
No la dejemos, en tanto
que Doris la lira templa. 90
DORIS
Ya yo os sigo.
 

(Sale FAETÓN y BATILLO, de soldados.)

 
FAETÓN
Ya, Batillo,
que por mí la patria dejas,
y en hábito de soldado
seguir mi fortuna intentas,
desas pajizas cabañas, 95
miserables cunas nuestras,
desde aquí nos despidamos
a nunca volver a verlas,
no volviendo sino llenos
de triunfos, trofeos y empresas 100
por nuestro valor ganados.
BATILLO
Linda cosa será esta
de no volver sin rellanos
de tufos, tresfeos y prensas,
ganado por nueso olor. 105
FAETÓN
Ingrata patria primera,
a quien apenas debí
el nacer, pues nací apenas.
BATILLO
Ingrata pata30 segunda
de Silvia, a quien más de treinta 110
mil patadas te debí.
FAETÓN
A mi última voz atenta.
BATILLO
Atenta a mi última coz.
FAETÓN
Oye de mí esta protesta.
BATILLO
De mí esta por esta oye. 115
FAETÓN
Palabra doy a tus selvas.
MÚSICA

 (Dentro.) 

Los casos dificultosos.
FAETÓN
Pero ¿qué música es está?
MÚSICA
Y con razón envidiados.
BATILLO
Hancia aquella parte suena. 120
MÚSICA
Inténtanlos los osados.
FAETÓN
La voz conozco y la letra.
MÚSICA
Y acábanlos los dichosos.
FAETÓN
Pero qué mucho ser ella,
si es un torcedor del alma, 125
que repetida me acuerda
adonde otra vez caí,
para que otra vez la sienta.
BATILLO
Y porque nos da las voces
la que a muchos oídos llega, 130
mas también a muchos ojos
las que les chillan.
FAETÓN
Con ellas
Tetis viene, a cuya vista,
por una parte me alienta
mi verdad, por otra parte 135
me acobarda la vergüenza
de lo que creyó de mí.
¡Oh quién a un tiempo pudiera
hablarla, ay Dios, sin hablarla,
y verla, ay de mí, sin verla! 140
BATILLO
Pues uno y otro es bien záfil.
FAETÓN
¿Cómo?
BATILLO
Hablándola por señas,
sin hablarla la hablarás,
y viéndola por vidriera
que no sea cristalina, 145
también la verás sin verla.
FAETÓN
Calla, loco.
 

(Vuelven TETIS y las Músicas.)

 
TETIS
Repetid
la canción; pero suspensa
(no me ha sucedido mal)
la dejad, hasta que vea 150
quién tan atrevido al paso
-173v-
está.
FAETÓN
Quien no es la primera
vez que el acaso le trueque
las venturas en ofensas.
TETIS
¿Vós sois? Desconocí el traje, 155
por eso os extrañé. Vuelva
el tono, que no es quien puede
merecer ni aun la advertencia
de si estaba aquí o no estaba.
FAETÓN
Vuelva el tono norabuena, 160
que ninguno dirá más
por mí lo que yo dijera,
que él mismo.
TETIS
¿Que él mismo?
FAETÓN
Sí,
señora.31
TETIS
¿De qué manera
FAETÓN
De la pena.
TETIS
Cantad, no
165
presuma que yo le atienda.32
MÚSICA
Los casos dificultosos.
FAETÓN
De la pena y la alegría,
de la vida y de la muerte
medir las líneas un día 170
quiso el hado; y en la suerte
se logró de Epafo y mía,
viendo cuánto rigurosos
para mí, para él piadosos,
en deslucir y premiar 175
se saben facilitar.
MÚSICA y
TODOS
Los casos dificultosos.
UNA VOZ
Y con razón envidiados.
FAETÓN
Al rayo del sol se mira
ser la vista ceguedad, 180
pues ¿quién en el hombre admira
que peligre una verdad,
si aún hay en el sol mentira?
Ya a otra luz nuestros hados
se miraron confundidos, 185
siendo méritos trocados
de mí sin razón tenidos.
TODOS
Y con razón envidiados.
UNA SOLA
Inténtanlos los osados.
FAETÓN
Tenidos, pues dueño fui 190
suyo; envidiados, pues vi
pasar a otro con que infiero
que soy el hombre primero
que tuvo envidia de sí.
Y si méritos buscados 195
no son premios de una fe,
y merecen más hallados
que adquiridos, ¿para qué...
TODOS
Inténtalos los osados.
UNA SOLA
Y acábanlos los dichosos. 200
FAETÓN
No es la razón que me aflige
porque vós lo agradezcáis,
sino porque yo lo dije.
Y pues a la mira estáis
de lo que un error colige, 205
dadme albricias, perezosos
de amor: favores divinos
hoy tan felizmente ociosos,
que los empiezan los finos.
TETIS
Y acábanlo los dichosos. 210
FAETÓN
Y pues mi intento no es más,
señora, de que se crea
que puedo ser desdichado
y no ruin, dadme licencia
de que (pues con vós no hablaba, 215
sino con mi patria) pueda
proseguir lo que decía
cuando llegasteis.
TETIS
Pues esa
¿vós no la tenéis sin mí?
FAETÓN
Sí, mas hay gran diferencia, 220
que tenerla concedida
es algo más que tenerla.
TETIS
¿Qué falta la mía os hará,
si os bastaba antes la vuestra?
FAETÓN
La de cierta circunstancia, 225
que quizá pasará a esencia.
Ingrata patria, decía,
que fuiste cuna primera
de quien apenas nació
de ti, cuando nació apenas. 230
BATILLO
Yo también, ingrata pata33,
decía.
FAETÓN
Apartarte, y espera
allí.
  -174r-  
BATILLO
Como entré en la danza,
pensé que entraba en la cuenta.
FAETÓN
Si espurio aborto del hado 235
me arrojaron a las puertas
de quien piadoso me dio
de hijo el nombre, sin que sepa
de mí más de que nací,
en cuya fortuna mesma 240
naciendo Epafo, la dicha
la halló en un puñal envuelta,
y tan grande, que admirada
lo oyó Tetis en su esfera,
que ya, príncipe Peleo, 245
la da el reino la obediencia;
¿qué mucho que yo, mirando
mi suerte a la suya opuesta,
ya que no la tengo hallada,
buscada intente tenerla, 250
porque a los ojos de Tetis?
TETIS
Detén, villano, la lengua.
FAETÓN
¿De qué te ofendes, señora?
TETIS
¿De qué quieres que me ofenda
sino de que hablarme a mí 255
tan libremente te atrevas?
FAETÓN
¿Yo a ti? con mi patria hablando
me hallas, has dicho tú mesma
que para hablar con mi patria
yo me tengo la licencia. 260
TETIS
Pues si es a ella y no a mí,
proseguid, hablad con ella.
FAETÓN
Y pues hijos de fortuna
fuimos próspera y adversa,
ya que no la espero hallada, 265
buscada he de pretenderla,
porque a los ojos de Tetis
tan airoso algún día vuelva,
que se decida en los dos
la argüida competencia 270
que hay del hacerse la dicha
uno, al hallársela hecha.
Y así la palabra os doy,
fuentes, ríos, mares, selvas,
montes, prados, cumbres, valles, 275
plantas, flores, riscos, peñas,
de no volver a tus ojos
hasta que por mí merezca
que Tetis se desengañe
de que quien por sí se alienta 280
a adquirir eterna fama
no se achacará la ajena.
TETIS
¿Eso es hablar con la patria?
FAETÓN
Claro está.
TETIS
Pues si por ella
soy yo quien la escucha, dadme 285
licencia a mí de que sea
la que por ella responda.
FAETÓN
¿Vós no os la tenéis?
TETIS
Quisiera
que el tenerla concedida
fuera algo más que tenerla. 290
FAETÓN
¿Qué falta os hace la mía,
si vós os tenéis la vuestra?
TETIS
Ignorado hijo del viento,
que solo a tanta soberbia
él pudiera dar las alas, 295
no me amenace tu ausencia;
que si vas a ganar fama,
¿por qué de Tetis esperas
el más descuidado aprecio?
Es en vano, y...
FAETÓN
Ten la lengua,
300
no desahucies la esperanza34
de un infeliz que no lleva
otro caudal ni otro alivio.
TETIS
¿Quién te ha dicho que yo sea
quien la desahucié, puesto 305
que es voz de mi patria esta,
y no mía?
FAETÓN
Pues si es suya,
no tengo por qué temerla:
prosigue.
TETIS
Pues cuando más
el hado te favorezca, 310
poco mérito te añade;
que las deidades supremas
de una misma suerte miran
al valle que la eminencia.
Tan lejos del sol está 315
el que en la cumbre se asienta,
-174v-
como el que en la falda yace,
porque la distancia mesma
es átomo el monte, que
ni la alarga ni la abrevia. 320
Y cuando de la fortuna
huelles la cerviz suprema,
del sol no estarás por eso
ni más lejos ni más cerca.
FAETÓN
¿Mi patria dice eso?
TETIS
Sí.
325
FAETÓN
Nunca la vi lisonjera
si no es35 hoy.
TETIS
Pues ¿qué lisonja
halláis en esta respuesta?
FAETÓN
Que aunque me imposibilita,
por lo menos me aconseja 330
que no me ausente, que es como
decirme que hay quien lo sienta.
TETIS
Mirad que habláis conmigo,
no con la patria, y aun esa
razón no la dije yo 335
como yo, porque si hubiera
yo como yo de decirla,
fuera...
FAETÓN
¿Qué?
TETIS
No sé qué fuera.
FAETÓN
Mirad vós también que habláis
ahora como vós mesma, 340
y me dejáis en la duda
de que...
MÚSICA
Venga norabuena,
norabuena venga.
TETIS
¿Qué ruido es aquel?
BATILLO
Del monte
viene de música y fiesta 345
una tropa.
GALATEA
Por no oírlo,
huyendo iré.
TETIS
Galatea,
¿qué es esto?
GALATEA
Que al monte a caza
en demanda de esa fiera
que a tantos atemoriza 350
y que tan pocos encuentran,
viene el príncipe Peleo,
que ayer destos montes era
Epafo, pastor; y tanto
todos de verle se huelgan 355
en tan grande majestad,
fausto, pompa, honra y grandeza,
que coronados de flores,
rosas, lirios y azucenas,
bien como auxiliado alumno 360
de las ninfas de Amaltea,
vienen hacia aquesta parte,
diciendo en voces diversas.
[MÚSICA]

 (Dentro.) 

       Venga norabuena,
      [norabuena venga.] 365
FAETÓN
De tu concepto, señora,
se ha reducido a experiencia
el sentido, pues estoy
en el centro de la tierra,
cuando él puesto está en la cumbre 370
de la fortuna, se muestra
sol en no olvidar el valle,
porque alumbráis la eminencia.
Y adiós, que yo no me atrevo
a verlo ni que él me vea, 375
si ya no es seguir del sol
la metáfora, en que sean
esos aplausos el día
de la noche de mi ausencia.
Adiós, quedad.
TETIS
Id con Dios.
380
FAETÓN
Retírate entre estas peñas.
BATILLO
Pues ¿no he de bailar si bailan?
FAETÓN
¿No ves que no es bien te vean
en el traje de soldado,
y que vas conmigo sepan? 385
BATILLO
Pues ¿no bailan los soldados?
FAETÓN
Retírate, que ya llegan.
Y tú, porque veas sin verme,
hazme espaldas, Galatea.
GALATEA
Sí haré, ya que por haber 390
oculta deidad suprema
que nuestros duelos impida,
pues arrastradas por fuerza
habemos de divertirnos,
no te sirvió en que Amaltea 395
me pague el rencor de estar
siempre a tu fortuna opuesta.
AMALTEA
Pues ya que a vista llegamos
de Tetis, para que sea
más de Peleo el aplauso, 400
la música y baile vuelva.
  -175r-  
MÚSICA
      El Príncipe nuestro
      es con su presencia
      lustre de los montes,
      honor de las selvas. 405
      Venga norabuena.
SILVIA
Norabuena venga,
que hoy me tengo de hacer rajas,
alegre, ufana y contenta,
tanto por aqueso como 410
porque Bato no parezca.
Gracias a Dios, que me veo
sin él.
BATILLO
¡Ha pícara! Espera.
FAETÓN
¿Dónde vas?
BATILLO
Solo a pegarla
dos bofetás siquiera, 415
y vuelvo.
FAETÓN
¿Eso habías de hacer?
BATILLO
Pues los soldados ¿no pegan
a las Silvias?
FAETÓN
No.
BATILLO
¿Ni bailan?
FAETÓN
Menos.
BATILLO
Pues ¿cuándo se huelgan?
MÚSICA
      Todos estos montes 420
      le den la obediencia,
      y ciña de rosas
      su frente Amaltea.
      Venga norabuena.
EPAFO
Hasta que de tu hermosura, 425
bello imán de mi deseo,
fue mi ventura trofeo,
no conocí mi ventura;
ahora sí que segura
por tal la conozco, pues 430
el más glorioso interés,
el honor más soberano
no fue adorno de mi mano
hasta serlo de tus pies.
Bien que al verle en ellos, toco 435
nuevas dudas con que lucho,
pues para mi mano es mucho
y para tus pies es poco.
Cuerdo el rendimiento y loco
el alborozo también, 440
porque al crisol del desdén,
de tanto sol celestial,
lo que el uno diga mal,
el otro asegure bien.
TETIS
Cuanto a la suma alegría 445
que gocéis de aplausos llena,
recibid la norabuena,
que en vuestra suerte la mía,
toca a la cortesanía;
pero en cuanto a que ella os dé 450
presumpción de que se ve
a mi sol acrisolar,
licencia me habéis de dar
de suplicaros se esté
en menor predicamento 455
que aun del que ella se tenía;
que si en la galantería
desde el no merecimiento
a quien da cierta licencia,
puesta en salvo la eminencia 460
de soberana deidad,
ya desde la autoridad
corre riesgo la decencia.
Y así puesto que al crisol
del sol probar mi desdén, 465
sabed que ahora, no sé a quien
diciendo estaba que al sol
no se mide el arrebol,
y que tanto de su cumbre
dista la alta pesadumbre 470
como el valle. Y siendo así,
que desde el valle os oí,
no os iré desde la cumbre,
que si en la desigualdad
corrió libre la licencia, 475
ya paró en la reverencia
que debo a la majestad.
EPAFO
Advertid.
TETIS
Aquí os quedad,
no habéis de pasar de aquí.
EPAFO
Si porque dichoso fui 480
a ser vengo desdichado,
no piadoso, cruel el hado
habrá sido para mí.
TODOS
Hasta que al valle lleguemos,
la música y baile vuelva. 485
  -175v-  
SILVIA
Y hasta que parezca Bato,
que hasta entonces todo es fiesta.
BATILLO
¡Vive Dios!
FAETÓN
Detente, loco.
BATILLO
¿Ni dar, ni bailar? Paciencia.
MÚSICA
       El Príncipe nuestro 490
      es con su presencia.
EPAFO
Callad, villanos, callad,
cesen las músicas vuestras;
pues que toda su alegría
ha parado en mi tristeza. 495
Idos de aquí todos, idos,
ni oiga, ni escuche, ni vea
acento que no sea llanto,
festejo que no sea obsequia.
SILVIA
Pues si esta letra le cansa, 500
¿hay más de mudar la letra?
Venga noramala, noramala venga.
EPAFO
Idos, villanos, de aquí.
AMALTEA
Pues ¿de qué te desesperas?
EPAFO
De que el permitido agrado 505
que mereció en la belleza
de Tetis, tosco el sayal,
la púrpura desmerezca;
mas ¿cuándo amor y fortuna
se dieron las manos?
AMALTEA
Deja
510
la de tu dicha en las mías,
que mi industria y tu asistencia
han de vencer imposibles.
 

(Sale ERIDANO.)

 
ERIDANO
Ya señor está dispuesta
por el monte la batida, 515
y es la hora, que a las siestas
la fiera a una fuente baja.
EPAFO
No me habléis de esa manera,
mientras que no esté delante
mi padre. Alzá de la tierra, 520
que el respeto y el cariño
de haberlo sido no cesa
en mí; ¿cómo no me ve
Eridano?
ERIDANO
La extrañeza
de su condición.
EPAFO
Mal hace
525
con su príncipe en tenerla.
Ve, y haz que la gente esté
prevenida, mas no puesta;
que no sé si iré al monte.
 

(Vase ERIDANO.)

 
AMALTEA
En dilatarlo aciertas, 530
pues con eso tomas plazo
para que con la deshecha
de la caza haya ocasión
de lograr tu amor.
EPAFO
Tú alientas
solamente mi esperanza. 535
AMALTEA
Vame más de lo que piensas.
 

(Vanse.)

 
GALATEA
¿Haslo oído? Despreciada
una mujer, ¿qué no intenta?
Pero también de mí fía
la mejora de tus penas, 540
que no he de ser del Sol hija,
o he de verte en las estrellas.

 (Vase.)  

FAETÓN
Ya que hemos quedado solos,
ven por esta inculta senda,
y ayúdame a discurrir. 545
BATILLO
Eso muy en hora buena,
y nadie mejor, porque
discurro como una bestia.
FAETÓN
¿Qué será que habiendo yo
nacido en tanta miseria, 550
espíritu tan altivo
tenga, que adorar me atreva
tan alta deidad?
BATILLO
Será
tener...
FAETÓN
Di.
BATILLO
Poca vergüenza,
que es lo que tienen los que 555
como nacen no se acuerdan.
FAETÓN
¿Qué será que habiendo visto
príncipe a36 Epafo en tan nueva
dignidad, no me persuada
a que mejor que él no sea? 560
BATILLO
Será, pues cochillos y horcas
exprican las perminencias,
querer que si a él fue el cochillo
que a ti la horca te venga.
FAETÓN
Amaltea, ¿qué será, 565
ninfa de las flores bellas,
que lo que un tiempo fue agravio
haya trocado en ofensas?
  -176r-  
BATILLO
Será que como los pobres
todos son flores, sospecha 570
que le has de gastar las suyas.
FAETÓN
¿Qué será que Galatea,
de las fuentes ninfa hermosa,
tan solo me favorezca?
BATILLO
Será, como tus achaques 575
son vagidos de cabeza,
haberte ordenado fuentes,
y que son las suyas piensa.
FAETÓN
¿Qué será, por mí empeñadas,
que ambas se desparezcan? 580
BATILLO
Que algún tramoyero dios
se andaba haciendo apariencias,
pero entre estas y entre estrotas,
que es como entre estrotras y estas,
¿dónde vamos penetrando 585
las más intrincadas breñas?
FAETÓN
A dar principio a una vida
que toda ha de ser tragedias.
A buscar la fiera voy.
BATILLO
¿La fi... qué, señor?
FAETÓN
La fiera.
590
BATILLO
Pues aquí el rocín soldado
tuerce al tornillo la vuelta,
adiós.
FAETÓN
¿Dónde vas?
BATILLO
A casa,
que fiera, señor, por fiera,
allá me tengo yo a Silvia. 595
FAETÓN
Ya el volver será bajeza.
BATILLO
Agrandarla y será altura.
FAETÓN
Si mi espíritu se empeña
en buscar riesgos, ¿será
bien a patrias extranjeras 600
pase, sin que de la mía
primero el asombro venza?
Fuera desto, ¿será bien
que Epafo o Peleo se venga
al monte donde yo habito 605
a hacer suya la fineza
para con Tetis? El cielo
vive, que yo he de ponerla
primero a sus pies.
BATILLO
Yo no.
Y pues tú has de ir por ella, 610
tú has de buscarla y hallarla,
tú has de lidiar y vencerla,
y llevarla y presentarla;
¿qué he de hacer yo?
FAETÓN
Más que piensas.
Mira: un día la seguí 615
deste centro en la aspereza
más inculta, y por dejar
ni bien viva ni bien muerta
a Tetis, no registré
las entrañas de una cueva, 620
adonde me pareció
se había entrado. Las señas
volví observando, y ahora
la voy buscando por ellas,
con intento de que a ti 625
puesto a la boca te vea,
y cuando a despedazarte
salga...
BATILLO
¡Linda diligencia!
FAETÓN
Yo, que estaré entre unas matas,
que recatado me tengan, 630
de través saldré a rendirla
o matarla.
BATILLO
Esa es la cuenta
de los que desde un tablado
socorren al que torea,
que cuando llega el socorro 635
le ha dado el toro cien vueltas.
No, señor, vamos por otra
traza, que aquesa no es buena.
FAETÓN
¡Ay, si supieras, Batillo,
lo que me importa vencella! 640
BATILLO
¡Ay, si el que no sea conmigo,
lo que me importa supieras!
FAETÓN
Porque sabrás que me dijo,
huyendo de mí, que era
yo su bien y su mal.
BATILLO
Luego
645
¿la bestia habla?
FAETÓN
Sí, no temas
tanto, que habla y es humana.
BATILLO
Pues ahora hay más que tema,
que humanas bestias que hablan,
son, señor, las peores bestias. 650
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